Quizás la discusión sea tan añeja como el fútbol mismo. Un equipo aparece desde las individualidades o lo individual y lo grupal no van de la mano. Esa es la cuestión. Más allá de cómo sea, está claro que la Selección argentina depende de la repentización. Claro, Messi está primero en esa lista. Y esto va más allá de la superioridad ejercida sobre Ecuador con victoria 3 a 0 incluida. Volvió a pecar, a dudar, a dejarle puertas abiertas al rival, que esta vez no supo aprovechar. De todos modos, la victoria no se discute.
No aparece una explicación lógica o convincente que demuestra por qué‚ el arranque es a puro vértigo para darle paso a una versión light, sin fuerza, que le da marcha a las dudas, sobre todo en el fondo. Y el equipo de Alfaro se encargó de desnudar flaquezas en la defensa, que sigue tambaleando.
Argentina le generó a Ecuador no menos de cinco chances de gol, con un Messi que canjeó lo cuantitativo por lo cualitativo. Aparece menos, pero cuando sucede todo cambia con mucha más intensidad. Pero las sociedades que el rosarino propone van en continua metamorfosis. Dicho de otro modo: aparece De Paul, pero Lo Celso afloja; y a la inversa. Pese a todo esto, Argentina marcó diferencias desde su jerarquía individual, aunque sin tanta preponderancia de Paredes, el jugador fetiche del DT, con Lautaro que sigue insistiendo pero el arco le sigue tirando gambetas y con un González que no logra calibrar la mira en el toque final.
Alfaro tocó el equipo en el complemento y Argentina empezó a sufrir m s de la cuenta. Emiliano Martínez ya comenzó a aparecer en las fotos y a sumar puntos para la calificación. No se decidió a presionar, tampoco a esperar en bloque, quedó a mitad de camino cuando quiso presionar. Esas son las dudas que preocupan, que no permiten todavía extender el crédito. Y todo mejoró con los cambios (Guido Rodríguez por Paredes). Claro que en el haber quedaron las genialidades de Lio: para ver a De Paul en el gol argentino y el tiro libre para el tercero; las sólidas respuestas de Dibu Martínez, la tozudez de Lautaro, que al final volvió al gol y el pase a semifinales.
Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Germán Pezzella, Nicolás Otamendi y Marcos Acuña; Rodrigo de Paul, Leandro Paredes y Giovani Lo Celso; Lionel Messi, Lautaro Martínez y Nicolás González. DT: Lionel Scaloni.
Ecuador: Hernán Galíndez; Ángelo Preciado, Piero Hincapié, Robert Arboleda y Pervis Estupiñán; Ángel Mena y Jhegson Méndez; Alan Franco, Carlos Gruezo y Diego Palacios; y Enner Valencia. DT: Gustavo Alfaro.
Gol en el primer tiempo: 39m Rodrigo de Paul (A).
Goles en el segundo tiempo: 39m Lautaro Martínez (A) y 47m Lionel Messi (A).
Cambios: en el segundo tiempo, antes de comenzar, Gonzalo Plata por Palacios (E) y Michael Estrada por Gruezo (E); 24m Moisés Caicedo por Franco (E); 25m Ángel Di María por Lo Celso (A) y Guido Rodríguez por Paredes (A); 37m Nicolás Tagliafico por González (A) y Leonardo Campana por Preciado (E); 48m Sergio Agüero por Lautaro Martínez (A).
Amonestados: Otamendi, González (A); Preciado, Estupiñán, Franco (E).
Incidencia: en el segundo tiempo, 46m expulsado Hincapié (E).
Árbitro: Wilton Sampaio (Brasil).
Estadio: Pedro Ludovico, de Goiania.