A casi medio siglo su muerte, los restos del boxeador José María Gatica eran trasladados hoy hacia la ciudad sanluiseña de Villa Mercedes, lugar de nacimiento del pugilista que marcó una época.
El féretro con los restos mortales de Gatica fueron retirados de su morada por 50 años en el cementerio porteño de Chacarita y llevados a la Federación Argentina de Box, en Almagro, donde hubo un acto en el que estuvieron su hija Eva y funcionarios de San Luis, entre ellos el gobernador Claudio Poggi y el intendente mercedino, Mario Merlo, además de los ex mandatarios provinciales Adolfo y Alberto Rodríguez Saá.
La caja mortuoria fue subida al ring adonde llovieron claveles.
Luego la caravana llegó a la cancha de Independiente, donde el 12 de diciembre de 1963 fue atropellado por un colectivo, que le provocó heridas fatales que le ocasionaron el deceso en el hospital Rawson horas después.
Los restos de Gatica fueron luego llevados a San Luis donde el sábado 25 de mayo cuando el "Mono" cumpliría 88 años.
Gatica tuvo una historia singular que llevó al cineasta Leonardo Favio a hacer una de sus grandes películas, con Edgardo Nieva encarnando magistralmente al boxeador.
Nacido de cuna paupérrima en Villa Mercedes el 25 de mayo de 1925 . De chico llegó a Buenos Aires y trabajó de todo, diariero, lustrabotas, hasta que llegó a la gloria llenado el Luna Park. Tuvo a Alfredo Praga como su clásico rival, al que venció tres veces y perdió otras tantas y llegó a pelear con Ike Williams, por entonces campeón mundial.
Peronista sanguíneo, es célebre la frase de un encuentro con Perón en el Luna Park "General, dos potencias se saludan".
Su vida se esfumó como su dinero. De la nada a la gloria, de la miseria al lujo y de vuelta a la nada y la miseria.