Por Luis Ruiz
Desde Monterrey - AP
Ismael Saibari convirtió el penal decisivo en una tanda que por momentos se convirtió en un concurso de precisión de disparos a los palos, y Marruecos sigue en carrera para derribar gigantes por segundo Mundial consecutivo. Fue el turno de turno, Países Bajos.
Los Leones del Atlas se medirán en octavos de final a Canadá, que la víspera eliminó a Sudáfrica por 1-0. Holanda no pudo regalarle un triunfo a su delantero en duelo Cody Gakpo y conservará otros cuatro años el estigma de ser la mejor selección sin un título de Copa del Mundo.
“Es duro, pero así es esto”, comentó el técnico holandés Ronald Koeman. “En estos torneos, lo importante es salir adelante. Tal vez en momentos del partido, Marruecos tuvo las mejores oportunidades. Nosotros no encontramos una solución para hacer otro gol, y en los penales vimos lo que ocurrió. Hubo mala suerte”.
Gakpo destrabó el partido a los 72 minutos con su emotiva anotación. Pero Issa Diop envió el encuentro al alargue por medio de un sólido frentazo en el primer minuto de descuento.
Los dos equipos se combinaron para fallar la mitad de los penales de la tanda. En el penúltimo Yassine Buonou tapó con una mano el disparo de Crysencio Summerville.
Saibari no perdonó en el último, sellando el boleto a la fase siguiente a unos marroquíes que asombraron hace cuatro años en Qatar, donde se convirtieron en la primera selección africana en llegar a las semifinales.
“Fue una labor de equipo, ejecutamos muy bien el plan y, aunque estoy agotado, hay que recuperarse para seguir adelante”, dijo Saibari, el centrocampista del PSV Eindhoven, quien fue nombrado el jugador del encuentro.
La ampliación del Mundial de 32 a 48 equipos generó dudas y críticas ante la posibilidad de cruces desiguales en la recién inaugurada ronda de dieciseisavos de final. En cambio, el formato regaló un duelo entre dos conjuntos ubicados entre los 10 mejores del ranking de la FIFA --Marruecos el sexto y Holanda el séptimo.
Y tal como ocurrió horas antes —cuando Paraguay sorprendió al eliminar a Alemania en la tanda de penales— 120 minutos no fueron suficientes para definir un ganador entre la Orange y los Leones del Atlas.
El cuarto y último encuentro de este Mundial en Monterrey comenzó con un paisaje de pintura mientras los últimos rayos del sol iluminaban el Cerro de la Silla, llamado así por su forma de montura ecuestre. Al momento en que Saibari se sacaba la camiseta para liberar más de dos horas de tensión, era la luna la que se posaba ya bien alto sobre el “Gigante de Acero”.
Aunque la FIFA había anticipado la visita de hasta 20.000 holandeses a Monterrey desde Kansas City, donde el equipo estableció su campamento de entrenamiento, las tribunas dejaron al descubierto un par de grandes grupos de seguidores de Marruecos.
Por si fuera poco, los aficionados mexicanos se volcaron en apoyo a los Leones del Atlas. Pocos olvidan la eliminación del Tri a manos de los neerlandeses en el Mundial de 2014 con un penal agónico y controversial, y menos el día de su 12vo aniversario.
Incluso el grito homofóbico, que le ha valido a México numerosas sanciones por parte de la FIFA apareció en coro durante un despeje de Verbruggen hacia el final del tiempo regular.
Gakpo abrió el marcador en un momento providencial y memorable. Summerville comandó un contragolpe por la banda derecha, ingresó al área y —tras un choque— alcanzó a enganchar el balón hacia su compañero, quien empujó el balón al fondo de las redes ante la salida del arquero Yassine Buonou.
Gakpo, quien en los últimos dos días estuvo rodeado por la tristeza de perder a su hijo nonato, se encontraba ahora rodeado de todos sus compañeros, quienes le permitieron festejar en solitario. Pero no solo.
Cuando parecía que Holanda firmaría un triunfo de novela, Diop cambió los planes.
El zaguero nacido en Francia se adelantó para pescar un espectacular servicio desde la banda izquierda. Sacó un implacable frentazo para batir a Verbruggen y prolongar la función.

Si el tiempo regular fue una película de suspenso. Los penales fueron una de terror.
Tres tiros desde los 11 pasos impactaron los palos. Por Marruecos erraron Neil El Aynaoui y el astro Achraf Hakimi, mientras que Soufiane Rahimi Chemsdine Talbi y Saibari convirtieron.
Países Bajos falló por culpa de Justin Kluivert, Quinten Timber y Summerville. Anotaron Teun Koopmeiners y Wout Weghorst.
Holanda jamás había caído en sus seis duelos ante conjuntos africanos en un Mundial.
“Está claro que los equipos africanos han mejorado muchísimo en el aspecto táctico”, dijo Koeman. “Marruecos es un equipo repleto de talento que tiene prácticamente el mismo lugar que Holanda en el ranking”.
Subcampeones mundiales en 1974, 1978 y 2010, Países Bajos no ha perdido duelos en un Mundial que no haya sido en serie de penales desde aquella final de 2010 ante España --una seguidilla de 15 compromisos.
Pero la eliminación duele igual. O tal vez más. Hace cuatro años, en los cuartos de final de Qatar, los neerlandeses cayeron un duelo tenso, definido también desde los 11 pasos, ante la Argentina de Lionel Messi, eventual campeona. La albiceleste derrotó a Holanda por la misma vía en la semifinal de 2014.
En cambio, Marruecos mantiene en pie su proyecto de mejorar lo hecho en 2022.
“Nosotros tratamos de defender en un bloque alto. Después del gol intentemos encontrar los espacios y al final encontramos uno", explicó el técnico marroquí Mohamed Ouahbi. "Estamos felices pero queremos más”.
Todo el conjunto magrebí salió a la carrera una vez que Saibari infló las redes. Se reunieron luego en el círculo central, antes de trepar a una zona de la tribuna donde una marea de seguidores con camisetas rojas no paraba de alentar.
Gakpo ya había salido de la cancha para entonces. Se marchó entre lágrimas por una aparente lesión en el segundo tiempo extra.