El Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro dio inicio hoy a un nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tras la suspensión del primer debate en medio de un escándalo. Uno de los fiscales calificó de "improvisados" a los siete acusados, mientras que el abogado Fernando Burlando aseguró que al exfutbolista "lo mataron".
Están acusados el neurocirujano y médico de cabecera de Maradona, Lepolodo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; la doctora y coordinadora de la empresa de medicina privada Swiss Medical Nancy Forlini; el médico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón
El fiscal Patricio Ferrari calificó de “grupo de improvisados” a los siete acusados. Durante sus lineamientos de apertura, Ferrari señaló que hubo una “indiferencia criminal” en el deceso del paciente.Agregó que los médicos que trataron a Maradona "lo abandonaron a su suerte".
Ferrari señaló que existieron "múltiples alarmas" que los médicos "decidieron no escuchar". "Mientras Maradona se ahogaba a gritos en tres litros de agua, el silencio fue letal y la indiferencia criminal los tuvo a todos como cómplices", añadió, en referencia al edema generalizado que el astro del fútbol presentaba al momento de su muerte.
Otro de los representantes del Ministerio Público, Cosme Iribarren, consignó que el psicólogo Carlos Díaz omitió “realizar las visitas” a Maradona durante la internación domiciliaria en Tigre.
Por su parte, Burlando, quien representa a Dalma y a Giannina Maradona, consideró que “Diego Armando Maradona fue asesinado”. El paciente “estuvo rodeado de personas desconocidos” durante su internación domiciliaria, consignó Burlando.
“Jamás se escuchó el corazón de Maradona entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020”, agregó. “Hubo decidia, omisión y desatención”, señaló el letrado sobre el rol de los siete acusados.
Según el letrado, "no fueron negligencias ni meras omisiones", sino que los imputados "sabían la peligrosidad que implicaban su actos".
Burlando levantó un estetoscopio y aseguró que ese elemento fundamental de la medicina "no fue apoyado ni una vez sobre el pecho de Diego Armando Maradona" durante los días que permaneció en la casa del barrio de la localidad de Tigre, donde falleció el 25 de noviembre de 2020.
Además, aseguró que la decisión de tratar al exfutbolista por fuera de una institución médica fue producto del "engaño, la estafa y la manipulación a la familia" y agregó: "El más modesto hospital le hubiese salvado la vida a Diego".
Burlando expresó que el exfutbolista estaba “exageradamente edematizado” y consideró que para los siete imputados por la muerte se encontraba “hinchado”.
“Lo de esta gente fue temerario. No puedo encontrar palabras para definir lo que le pasó a Diego. Se formó un entorno diabólico”, remarcó.
A su vez, reiteró que “no había aparatología médica, ni siquiera una curita” en el country San Andrés de Tigre, donde el paciente permaneció hasta su deceso ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Pablo Jurado, abogado de Rita, Ana y Claudia Maradona -hermanas de Diego-, sentenció hoy que el deceso del paciente fue “la crónica de una muerte anunciada”. “Pedimos un veredicto condenatorio”, exigió el letrado.
Félix Linfante, uno de los abogados de Jana Maradona, señaló que los siete imputados “no hicieron nada” para salvar al paciente. “Todos tenemos derecho a que se sepa la verdad”, aseveró el letrado. Linfante explicó que el “deterioro” de Diego Armando Maradona era “reversible”. Remarcó que Maradona tenía "una enfermedad grave pero tratable" y que "no estaba condenado a morir".
El abogado Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov, remarcó que “el encargado de la salud” de Diego Armando Maradona era el “propio” exjugador.
“Decir que Cosachov ‘experimentaba’ con el cuerpo” del paciente “es agraviante”, recriminó con respecto al lineamiento de apertura de Fernando Burlando. En este sentido, Mischanchuk consignó que el desencadenante del deceso fue una “arritmia ventricular izquierda”.
El abogado Francisco Oneto, uno de los defensores del neurocirujano Leopoldo Luque, afirmó que Maradona falleció de un infarto. “Vamos a demostrar que Maradona murió de un infarto”, vaticinó.
Roberto Rallín, otro de los defensores de Luque, sostuvo que, si Maradona estuviese vivo, “pediría que no lo condenen”. “No hay nadie que dude de que Diego lo quería a Luque, no hay ninguna persona. Es más, él pedía que solamente lo operara a Luque”, destacó Rallín.
“La idea del lineamiento fue demostrar que todos nos sentimos afectados por la muerte de Maradona, de algún u otro sentido. Ahora, eso no implica tener que responsabilizar a personas porque sí, y que eso no podía desembocar en atribuirle responsabilidad a y compañía sin tener ninguna prueba fehaciente, que nosotros entendemos que al día de la fecha no la hay”, expuso.
Acerca de la ronda de testigos, el defensor manifestó: “Ya ofrecimos la lista, la prueba. Primero van a declarar los testigos de la fiscalía y solo pretendemos que nos den un cronograma, porque no es lo mismo venir sin saber a ciegas”.
El abogado Diego Olmedo, uno de los defensores del psicólogo Carlos Díaz, sostuvo que su cliente “conoció” a Maradona “30 días antes de su muerte”. “Maradona murió sin alcohol en sangre”, indicó el letrado durante sus alegatos de apertura en la primera audiencia del segundo juicio por el supuesto homicidio simple con dolo eventual del ex jugador.
El Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro rechazó por “desproporcionado” el pedido del abogado Oneto para que el juicio sea transmitido en vivo. Luego, los siete acusados aportaron sus datos personales a los magistrados.
Los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani autorizaron a que las partes graben audios durante las audiencias, pero objetaron la posibilidad de enviarlos a la prensa.
Sin embargo, el abogado Francisco Oneto, uno de los defensores del neurocirujano Leopoldo Luque, se opuso y pidió que el debate sea grabado.
El fiscal Patricio Ferrari se mostró en contra del pedido del abogado Francisco Oneto para transmitir en vivo el juicio y respaldó la decisión del Tribunal para grabar audios durante las audiencias.
Los abogados Mario Baudry (Verónica Ojeda), Ramírez (Diego Maradona Junior), Fernando Burlando (Dalma y Giannina), Pablo Jurado (hermanas de Diego) y Félix Linfante respaldaron el planteo del fiscal Ferrari.