El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, insistió hoy en que su administración “no puede hacerse cargo del subte en estas condiciones”, y reclamó que el gobierno nacional avale su intención de tomar créditos de organismos financieros internacionales para hacer las obras necesarias.
“No puedo decirle a la gente `vamos a agarrar los subtes y que para eso tengo que cerrar jardines de infantes´”, advirtió Macri, y tras insistir en su predisposición a hacerse cargo del servicio, propuso que las autoridades nacionales le permitan “ir al BID (Banco Interamericano de Desarrollo), tomar créditos a treinta años para hacer todas estas obras que hacen falta y de ahí arrancamos”.
El jefe de Gobierno agregó que “nosotros no tenemos manera de financiar eso” y consideró que es la administración central la responsable de “decirnos cómo hacerlo antes de hacernos cargo de algo que está quebrado económicamente y técnicamente y que pone en peligro la vida de la gente”.
“Yo no puedo hacerme cargo de una situación en la que no pueda garantizar un servicio seguro”, insistió, y desestimó una vez más los alcances del acuerdo firmado en enero último con el gobierno nacional para la transferencia del Subte porque “solamente tiene el valor de un acta que abrió una instancia de trabajo”.
“En enero, ante el reclamo de que hagamos un esfuerzo, dijimos firmemos un acta que abra un camino de trabajo de 90 días” en los que “debía surgir un contrato con inversiones y un futuro razonable. Pero cuando no advertimos ninguna vocación de negociar, se acabó inmediatamente el tema”, afirmó.
Finalmente, ante una consulta de la disposición de la jueza porteña Patricia López Vergara, quien estableció una mesa de negociación, Macri argumentó que la magistrada habrá considerado que en este ámbito encontraría mayor receptividad, e insistió en que el tema de fondo es cómo hacer del subte un servicio moderno y seguro.
“El paro actual se debe a la doble conducción y a la confrontación entre los denominados metrodelegados y la UTA”, consideró, y señaló que eso ha ido demorando el levantamiento de la medida de fuerza porque “mientras la UTA estuvo razonable, los metrodelegados dijeron que no y ahí estamos; esto es una irregularidad que ha causado la mayor cantidad de paros en la historia del subte”.