El mundo
Elecciones presidenciales en Brasil

Lula y Bolsonaro votaron en un balotaje decisivo para el futuro de Brasil

El presidente brasileño agradeció el respaldo recibido durante la campaña y aseguró que estará “eternamente agradecido” al pueblo. Su rival, Flávio Bolsonaro, afirmó que llegó “el momento del cambio”. La segunda vuelta se desarrolla en un escenario de fuerte polarización, después de que ambos candidatos concentraran el 92% de los votos en la primera ronda. Los primeros resultados del exterior favorecen al postulante de derecha.

Brasil define este domingo su futuro político en una segunda vuelta presidencial marcada por la profunda polarización entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Ambos candidatos emitieron sus votos durante la mañana y expresaron confianza en el resultado de una elección que enfrenta dos modelos políticos y económicos antagónicos.

Lula sufragó en San Pablo y aprovechó la ocasión para agradecer el respaldo recibido durante la campaña, en la que busca revertir la derrota sufrida en la primera vuelta, cuando Bolsonaro se convirtió en el candidato más votado.

“Voy a votar agradecido al pueblo brasileño. Lo que el pueblo ha hecho conmigo en estos días es muchísimo, no hay forma de pagarlo”, expresó el mandatario ante los periodistas que aguardaban su llegada al establecimiento electoral.

“Es mucha generosidad, es mucho cariño, es mucho amor. Seré eternamente agradecido por el comportamiento del pueblo”, agregó Lula, quien también recordó sus orígenes humildes y destacó el significado personal de volver a disputar la Presidencia después de haber nacido en una familia pobre.

El mandatario enfrenta uno de los desafíos electorales más importantes de su extensa trayectoria política, en un escenario en el que el oficialismo intenta conservar el poder frente al avance de la derecha brasileña.

Por su parte, Flávio Bolsonaro votó a las 8.22 en la Escuela Municipal Barão Homem de Mello, en Río de Janeiro, acompañado por su esposa, Fernanda Bolsonaro. Tras depositar su sufragio, el candidato del Partido Liberal (PL) aseguró que había llegado “el momento del cambio” para Brasil.

El senador, nacido en 1981 y abogado de profesión, busca llegar por primera vez al Palacio del Planalto y recuperar para su espacio político el control del Ejecutivo. Su trayectoria comenzó en Río de Janeiro, donde fue elegido diputado estatal a los 21 años, antes de acceder al Senado en 2018.

La elección representa también una nueva prueba para el movimiento político construido alrededor de Jair Bolsonaro, que mantiene una importante base de apoyo entre los sectores conservadores y busca regresar al poder a través de su hijo mayor.

Un país profundamente dividido

La segunda vuelta encuentra a Brasil prácticamente partido en dos. Los resultados de la primera ronda, celebrada el 4 de octubre, dejaron en evidencia la magnitud de la polarización: Lula y Bolsonaro concentraron alrededor del 92% de los sufragios, mientras que los otros once candidatos apenas reunieron el 7%.

De los aproximadamente 125 millones de brasileños que participaron de aquella elección, unos 110 millones respaldaron a alguno de los dos postulantes que llegaron al balotaje.

Sin embargo, otro dato resulta determinante: cerca de 33 millones de ciudadanos no concurrieron a las urnas, lo que representó alrededor del 21% del padrón electoral. La capacidad de movilizar a esos votantes y conquistar a quienes eligieron otras alternativas aparece como uno de los factores centrales para definir el resultado.

La división también tiene una marcada expresión territorial. El sur y el oeste del país muestran una mayor inclinación hacia la derecha representada por Bolsonaro, mientras que Lula conserva sus principales fortalezas electorales en el nordeste y en sectores del centro brasileño.

Aunque esa distribución suele explicarse como una confrontación entre un sur más próspero y un norte de menores recursos, el mapa electoral presenta matices sociales, económicos y culturales que exceden esa simplificación.

Lo cierto es que la disputa enfrenta dos proyectos con visiones contrapuestas sobre el papel del Estado, las políticas sociales, la economía y las relaciones internacionales. La intensidad de esa confrontación convirtió la campaña en una de las más polarizadas de los últimos años.

Los primeros votos del exterior

Mientras avanzaba la votación dentro de Brasil, comenzaron a conocerse los primeros resultados correspondientes a los ciudadanos residentes en el extranjero, que mostraron una ventaja inicial de Flávio Bolsonaro sobre Lula en el total de sufragios contabilizados.

Sin embargo, el actual presidente consiguió imponerse en una mayor cantidad de países entre aquellos que ya habían difundido sus resultados.

La diferencia favorable al candidato del PL se explica fundamentalmente por su desempeño en Japón, donde obtuvo 47.306 votos frente a los 11.201 cosechados por Lula, según los boletines de urna publicados por la Justicia Electoral brasileña y recopilados por el portal G1.

La ventaja de más de 36.000 sufragios en territorio japonés permitió al senador tomar la delantera en el recuento preliminar del exterior, aunque esos números todavía no permiten anticipar el desenlace de la elección nacional.

Con millones de brasileños convocados nuevamente a las urnas, el país aguarda una definición que determinará no solamente quién ocupará la Presidencia, sino también el rumbo político de la principal economía de América Latina durante los próximos años.