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Los números del sector son tan buenos que dan miedo, dijo Wagner

El titular de la CAC afirmó que el problema es que el salario quedó atrás en dólares respecto al valor de las propiedades.

l presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner, dijo que los números del sector “son tan buenos que dan miedo y, cuando se conocen, hacen aumentar los precios de las propiedades”. “En realidad, el problema es que el salario quedó atrás en dólares respecto al valor de las casas y departamentos”, dijo Wagner en una entrevista. A su criterio, la mayor demanda en el sector construcción no creció tanto por impulso de la obra pública, sino que “también creció la obra privada en la misma proporción”. “La vivienda suntuosa, primero, y la standard, ahora, tienen requerimientos importantes. La social está muy impulsada por el Plan Federal”, detalló. Respecto de su propia empresa, Esuco, se le preguntó si es una privilegiada en las licitaciones de Vialidad y contestó: “No. Solamente ganamos dos licitaciones de varios centenares. Ni somos, ni fuimos de las empresas más importantes del rubro: siempre estamos después del décimo puesto”. Describió que “hay un número de empresas, lideradas por las más grandes, como Techint, Roggio o Supercemento, entre otras, que son las que históricamente tuvieron más volumen de trabajo, y eso no cambió”. Costos En cuanto a los precios de la construcción dijo que “ahora están en una meseta. Pero en el primer semestre de este año subieron mucho más que el mismo lapso del año anterior, en particular de los insumos”. “El auge del mercado inmobiliario se explica porque la gente todavía no se siente atraída por las inversiones financieras. Los fideicomisos para construir ofrecen una renta muy superior a un plazo fijo”, expresó. En relación con la propuesta oficial para contener los alquileres, dijo que “es bienintencionada, pero no demasiado interesante ni para constructoras ni para desarrolladores”. Subsidio “Es una pena que no haya salido ningún subsidio a la demanda como se instrumentó en Chile, por ejemplo, donde el Estado financiaba el 25 por ciento del valor de la propiedad a través de un bono, que el comprador cancelaba sólo después de saldar su deuda bancaria”, describió.