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FORMACIONES QUE HICIERON POSIBLE LOS MOMENTOS MAS RECORDADOS DE LA HISTORIA DEL CLUB

Los equipos que moldearon el gen

Los Gauchos de Boedo, El Ciclón, Los Matadores, el bicampeón del 72, los Carasucias... Campeones o no, hubo muchos conjuntos que fueron modelando la identidad azulgrana.

POR CARLOS VIACAVA Los Gauchos de Boedo, El Ciclón, Matadores... Algunos de los apodos de San Lorenzo remiten a los distintos equipos que se vistieron de azulgrana. Campeones o no, son los conjuntos que protagonizaron las mutaciones que sufrió el gen sanlorencista hasta ser el que es hoy. La gloria se conoció en 1915, con el ascenso a la División de Honor. Se concretó con José Coll; De Campo y Alberto Coll; Juan Monti, Federico Monti y Calcagno; M. Perazzo, Romero, Francisco Xarau, Pablo Silva y Luis Gianella. Luego llegaron los títulos amateurs de 1923, 24 y 27. Caldano (en el último estuvo Orio); Pedro Omar y Enrique Monti; A. Sánchez (Lujambio), Luis Monti y Pérez (José Fossa); Alfredo Carricaberry, Lindolfo Acosta, Juan Maglio, Valenti (J. Souza y Diego García) y Danielli (Atilio Foresto). Corría 1933 y San Lorenzo contrató a un brasileño exquisito como Petronilo do Brito y a un contingente de jugadores del Interior. Con ellos se obtuvo el primer título profesional. Y nacieron Los Gauchos de Boedo: Jaime Lema; Félix Pacheco y Fossa: Alberto Chividini, Bartolomé Brizuela y Cipriano Achinelli; Gabriel Magán, Genaro Canteli, Petronilo, Diego García y Arturo Arrieta. ""¡El Ciclón, El Ciclón...!"". Los hinchas lanzan este grito gracias a un equipo que arrasó con todo. Con un andar lujoso, el mejor San Lorenzo de la historia fue campeón con 90 goles en 30 partidos en 1946. Los héroes: Mierko Blazina; José Vanzini y Oscar Basso; Angel Zubieta, Salvador Grecco y Bartolomé Colombo; Mario Imbellone, Armando Farro, René Pontoni, Rinaldo Martino y Oscar Silva. Y como en 1933 y 1946, 1959 arrojó otra buena cosecha. Con los goles de José Sanfilippo, se logró el tercer título. José Carrillo; Humberto Cancino y David Iñigo; Raúl Martina, Guillermo Reynoso y Humberto Schiro; Héctor Facundo, Miguel Ruiz, Omar Higinio García, El Nene Sanfilippo y Norberto Boggio componían ese elenco. Atorrantes y desfachatados, Los Carasucias deleitaron al público en 1964 con un equipo que nació de las penurias económicas. Se vendió a Sanfilippo a Boca para que los números fueran azulgranas y no rojos y se le abrió la puerta para ir a jugar a los pibes Narciso Doval, Fernando Arean, Roberto Telch, Victorio Casa y Héctor Veira. Sin títulos, pero con alegría... El Metropolitano de 1968 representó la consagración de un San Lorenzo inolvidable que rompió los moldes del amarretismo dominante. El DT brasileño Tim le dio vida al primer campeón invicto con Los Matadores: Carlos Buticce; Sergio Villar, Oscar Calics, Rafael Albrecht y Antonio Rosl; Alberto Rendo, Telch, Victorio Cocco; Pedro González, Rodolfo Fischer y Carlos Veglio. DE LA B A SUDAMERICA En 1972 San Lorenzo marcó otro hito: fue el primero en ganar los dos certámenes de un mismo año. Con la conducción técnica de Juan Carlos Lorenzo y con Agustín Irusta; Rubén Glaría, Ricardo Rezza, Ramón Heredia y Rosl; Roberto Espósito, Telch, Cocco y Enrique Chazarreta; Rubén Ayala y Sanfilippo en la cancha, se produjo el doblete en el Metropolitano y el Nacional. En 1974 se celebró en el Nacional con Alfredo Anhielo o Irusta; Villar, Juan Carlos Piris o Rezza, Jorge Olguín y Glaría; Chazarreta, Telch, Espósito y Cocco; Héctor Scotta, Antonio García Ameijenda y Oscar Ortiz. La noche cerrada del descenso en 1981 le abrió paso a una consagración luminosa en la B en 1982. Una multitud vibró con Oscar Quiroga; Pablo Comelles, Hugo Verdecchia, Hugo Moreno y Héctor Osvaldo López; Armando Quinteros o Rubén Insúa, Oscar Ros y Jorge Rinaldi; Héctor Raúl López, Hugo Paulino Sánchez y Eugenio Morel Bogado. En 1988 aparecieron Los camboyanos. Carlos Castagnetto; Luis Malvárez, Sergio Marchi, Osvaldo Coloccini y Daniel Riquelme; Darío Siviski, Ramón Bernuncio, Alfredo Rifourcat, Norberto Ortega Sánchez; Oscar Tedini y Alberto Acosta ni siquiera tenían que agua para ducharse... La larga sequía quedó atrás cuando con El Bambino Veira como DT, San Lorenzo se apoderó agónicamente del Clausura de 1995. Oscar Passet; Mar