Opinión
Mirador político

Lo que está en juego

Medios y redes difunden la existencia de un clima social enrarecido y adverso al Gobierno. Publican a diario encuestas que arrojan pérdida de apoyo electoral, cuestionamiento a la política económica y penurias de consumo. Propalan un malestar creciente que daría por tierra con la reelección de Javier Milei.

Hay un divorcio ostensible entre la visión de la realidad que dan los funcionarios del Gobierno y la del periodismo, que coincide llamativamente con el de los políticos opositores. Los primeros anticipan un futuro poco menos que ideal. Los segundos, un colapso generalizado y una crisis inevitable.

Un ejemplo entre muchos: días atrás, un periodista le enrostraba al segundo del Palacio de Hacienda, José Daza, que la macroeconomía podía mostrar índices positivos, pero que eso no llegaba a la microeconomía, clisé repetido hasta saturar por los medios. Con tono resignado el funcionario le explicó que esa distinción no tenía sentido y que en economía representaba un “absurdo”, ya que la macro es una agregación de las micro.

En resumen, un diálogo de sordos en el que el equipo económico habla de estabilidad cambiaria, de préstamos de organismos multilaterales para refinanciar la deuda, de baja de la tasa de interés, de aumento del crédito y las inversiones, mientras la oposición habla de sensaciones y de sufrimiento popular. Números contra palabras. Como con los números no alcanza, Milei, Luis Caputo y compañía salen por los medios y las redes a dar una batalla dialéctica -de antemano perdida- porque sus contradictores les contestan con “percepciones”.

La causa de tanta polémica inconducente hay que buscarla en un extraordinario adelantamiento de la campaña para las presidenciales. Las denuncias de corrupción también deben ser interpretadas en ese marco. Poco antes de las elecciones del año pasado, el martilleo de los medios se llevó la candidatura de José Espert. Este año le tocó a Manuel Adorni.

Los ataques con tanta anticipación no constituyen la única señal de la precocidad de la campaña. En los últimos 40 días estuvo muy activa Cristina Kirchner para adelantar la interna peronista por lo menos 10 meses. Presionó eficazmente a Axel Kicillof por las candidaturas. Para ella, un triunfo peronista en 2027 es sinónimo de indulto y liberación de la tobillera. Kicillof sabe que si promete indultarla, sus chances de triunfo disminuirán y facilitará la campaña de Milei. Los tironeos de la interna del PJ giran fundamentalmente en torno a la expresidenta.

La carrera electoral también se adelantó en el oficialismo. Escandalosamente, vía X (exTwitter). El enfrentamiento es entre Karina Milei y Santiago Caputo, socios fundadores de LLA. La hermana del Presidente ya ganó porque el año pasado aplicó la estrategia acertada, en particular en CABA. Los ataques contra su armador bonaerense Sebastián Pareja son, en realidad, contra ella. Pero Caputo ya perdió esa pelea. Sólo le queda el apoyo de los medios.