San Pablo (AP, EFE y ANSA) - "No cedemos a las presiones de ninguna de las hinchadas, ni de la que está a favor de la libertad ni de la que exige el encarcelamiento de Lula; si fuera así, el proceso se realizaría en el estadio Maracaná", aseveró uno de los integrantes de la Corte Suprema brasileña, Gilmar Mendes, que este miécoles definirá el futuro del ex presidente cuando decida si da curso al habeas corpus presentado por la defensa para que su cliente no vaya preso mientras duren las apelaciones a la condena, confirmada en segunda instancia, a 12 años y medio de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero.
En una jornada caliente que tendrá un imponente operativo de seguridad de la Policía Militar -parecido al montado en el impeachment de Dilma Rousseff- y manifestaciones convocadas por ambos "bandos", la titular del máximo tribunal, Carmen Lucía Antunes, envió un mensaje al país pidiendo "serenidad sea cual sea la resolución".
"Vivimos tiempos de intolerancia contra personas e instituciones. Precisamente por esa razón hay que actuar con calma para que las discrepancias ideológicas no sean fuente de desorden social, pues violencia no es justicia", completó su exhortación.
UN VOTO CLAVE
El destino del otrora Jefe de Estado está en manos de 11 magistrados. Los analistas ven una paridad en 5 que tendrá que desempatar Rosa Weber, quien días atrás declaró que, "personalmente" no cree que nadie deba ser privado de la libertad mientras pueda apelar. Sin embargo, siempre votó en línea con la cautelar dictada por el Supremo en 2016, que ordena ejecutar la sentencia después de ratificada en segunda instancia.
Como el dictamen del martes será en la práctica una revisión de dicha cautelar, algunos juristas consideran que acabará expidiéndose según sus convicciones y en contra de la jurisprudencia, beneficiando así al veterano político.
Cabe recordar que hace poco más de una semana, y con un apretado resultado de 6 a 5, la Corte aceptó discutir el "habeas corpus" y postergó cualquier otra medida hasta que se falle sobre el mencionado recurso.
Una prueba de la "polarización" reinante fueron sendos documentos entregados el lunes al tribunal por organizaciones de jueces y abogados, uno a favor de la prisión inmediato y, el restante, en sentido totalmente inverso.
LAS OPCIONES
Si el habeas corpus es acatado, el líder petista podrá continuar apelando en libertad, primero ante el Superior Tribunal de Justicia y luego ante la propia Corte, en un trámite que podría extenderse hasta dos años. Pero si fuera desestimado, su entrada a una celda se concretaría en cuestión de horas o, a lo sumo, de días.
ARGUMENTO PREVISIBLE I
La Fiscal General, Raquel Dodge, instó a los 11 magistrados a rechazar la solicitud de la defensa, que tachó de "exageración que aniquila el sistema de justicia porque una Justicia que tarda es una Justicia que falla".
"Tendrán que emitir una de sus decisiones más notables, significativas e importantes -les metió presión-. Sólo los ricos que pueden pagarle a abogados carísimos logran eludir la cárcel al introducir repetidas apelaciones".
En términos similares se pronunció el fiscal Deltan Dallagnol, de la causa Lava Jato en la que fue sentenciado el dirigente izquierdista: "Si le conceden la libertad se tirará a la basura todo lo hecho en estos 4 años -desde el inicio de la megainvestigación- y, además, abren la puerta a que salgan corruptos, traficantes, pedófilos".
Respondiendo puntualmente a esta última preocupación, desde el Supremo aclararon que la esperada resolución estará "circunscripta exclusivamente a este caso".
ARGUMENTO PREVISIBLE II
"Quiero que paren de mentir sobre mí, devuélvanme mi inocencia porque quiero ser candidato en las elecciones presidenciales de octubre -desafió Lula durante un acto político que encabezó en Río de Janeiro-. Ellos no van a apresar mis pensamientos ni mis sueños".