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Le concedieron la eutanasia a Noelia Castillo Ramos, una joven española parapléjica

Noelia Castillo Ramos, una joven española de 25 años que quedó parapléjica en 2022 y con un cuadro clínico irreversible, anunció que recibirá la eutanasia este jueves 26 en Barcelona, luego de un año y medio de litigios judiciales y de la oposición de su padre. 

"Me quedan cuatro días porque el 26 ya me hacen la eutanasia”, contó en una entrevista que brindó al canal de televisión española Antena 3, cuyas declaraciones recorren el mundo.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) finalmente avaló la eutanasia de la joven y rechazó la petición de sus padres de paralizar su muerte asistida, una lucha que llevaba más de dos años. Yolanda, la madre de la joven, aceptó con resignación la decisión de su hija aunque dejó expresamente clara su disconformidad con la eutanasia.

 

 

“Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir”, explicó Noelia en la entrevista y mencionó que “ninguno de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija”.

Durante el reportaje, Noelia hizo referencia al dolor físico y malestar psicológico que padeció todos estos años: “No tengo ganas de nada, ni de salir, ni de comer, ni de hacer nada, y dormir se me hace muy difícil, aparte que tengo dolor de espalda y piernas”.

La joven quedó parapléjica en 2022 al precipitarse desde un quinto piso y su solicitud para recibir la eutanasia fue autorizada en julio de 2024 por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña. Sin embargo, el proceso quedó frenado tras ser impugnado por su padre, Gerónimo Castillo, quien contaba con el respaldo jurídico de la organización ultracatólica y conservadora Abogados Cristianos.

Sin embargo, el Tribunal Supremo avaló la legalidad del proceso, el Tribunal Constitucional se negó a imponer medidas cautelares y el TEDH rechazó el último recurso presentado por el padre de la joven, dejando firme la autorización. Noelia pudo demostrar que padecía un sufrimiento “grave, crónico e imposibilitante”.

Nacida en Barcelona, creció en un entorno inestable que la llevó a pasar parte de su niñez dentro del sistema de protección de menores, según reportan medios españoles.

Tras sufrir una agresión sexual múltiple, intentó quitarse la vida lanzándose desde un quinto piso, tras lo cual sobrevivió, pero con graves secuelas: quedó parapléjica y con un dolor constante. Desde entonces pasó por distintos centros sociosanitarios, en una situación de dependencia extrema.

Con un diagnóstico considerado por la justicia como “grave, crónico e imposibilitante”, Noelia logró poder decidir sobre su final luego de que su caso escalara judicialmente hasta llegar al TEDH, que terminó avalando su decisión.