Por Juan Palop
El paquete de reformas para liberalizar y descentralizar la economía cubana, sumado al surgimiento de la figura de un nieto del expresidente Raúl Castro como interlocutor ante Estados Unidos, abrió una grieta para las autoridades de la isla por un flanco imprevisto: su propia izquierda.
El descontento se viene cocinando a fuego lento en las últimas semanas -principalmente entre grupos militantes de la isla, medios alternativos de izquierda y redes sociales- a raíz del anuncio sorpresivo de las 176 medidas para transformar la economía cubana y de su aprobación exprés.
La defensa de la economía socialista es el principal caballo de batalla de estos detractores y escépticos, que temen que el paquete de disposiciones le abra las puertas al capitalismo, pese a que el Gobierno cubano, que califica los cambios de "urgentes y necesarios", lo ha negado en reiteradas ocasiones.
El medio digital cubano Punto y Aparte denuncia en un editorial que algunas de estas reformas "implican el retorno del país hacia un régimen capitalista puro y duro, y acentúan las desigualdades" y son "un acto de rendición de la Revolución Cubana frente a los intereses de la nueva burguesía del país y del capital financiero internacional".
Su editorial colectivo cuestiona además "la arrogancia y la mezquindad" de "funcionarios y negociantes que ya han demostrado demasiadas veces no estar a la altura del momento histórico" e insta a la "participación popular" para revisar y modificar las reformas, a "no seguir en silencio cuando la patria necesita escuchar la voz de todos sus hijos".
Un informe interno de militantes del Partido Comunista de Cuba (PCC, el único partido legal) al que la agencia EFE tuvo acceso sostiene, por su parte, que algunas de estas iniciativas "rebasan ampliamente lo que históricamente se fijó como admisible e incluso confrontan con lo que han sido las representaciones del socialismo en nuestro pueblo".
El documento, titulado Impulsar el Socialismo desde el Poder Popular, exige además que las transformaciones que necesita el país se debatan abiertamente en las comunidades. En esa misma línea se pronuncia un escrito en redes sociales de Alejandro Sánchez, secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en la Universidad de La Habana, que reclama un poder ejercido no "solamente desde arriba", sino acompañado de "mayor participación" y "control popular".
EL VASTAGO
El otro foco de controversia para estos sectores es el rol que asumió de manera implícita Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y guardaespaldas del expresidente Raúl Castro, como referente de la parte cubana en los contactos con la administración Trump, pese a no tener ningún cargo formal.
El periodista cubano Michel Torres, conductor del programa Con filo en la televisión estatal, fue uno de los más audaces entre las voces críticas de ese rol, tal como quedó reflejado en una columna de opinión publicada en el medio uruguayo Mate Amargo.
En ese texto le reprocha a Rodríguez Castro "usurpar las funciones del Gobierno" y "asumir un rol público" para el que no fue elegido. Además advierte que a Cuba "no la van a salvar los vástagos corrompidos por la estulticia y la frivolidad".
También lamenta que se haya dejado prosperar a perfiles de este tipo por no "atentar contra la unidad", pero considera que "el ruido que provocan ya es ensordecedor": "No hay arenga o reclamo que calme la indignación que provocan esos frutos del nepotismo sociolista: ¿qué justifica su impunidad?".
En declaraciones a EFE, Torres sostiene que en la isla hay posturas "muy heterogéneas" y aboga porque se expresen, "incluso desde posturas críticas o de divergencia", siempre que no se lacere la unidad, "porque el enemigo no está ni en el Comité Central (del PCC) ni en el Gobierno cubano: el enemigo está en Miami, en Washington".
A su juicio, la unidad no debe ser "acrítica", pero sí "monolítica". "Porque, de lo contrario, le estamos regalando el partido a los que quieren ver el final de la revolución. Por mucho que podamos discrepar, sabemos que eso sería letal para el proceso revolucionario cubano", señala.