"Es de esperar que haya un debate serio en el Congreso y, sin apuros, se consulte previamente a todas las instituciones de la sociedad que pueden opinar sobre la reforma al Código Civil, la Iglesia incluida, porque tiene mucho que decir", según ratificó a La Prensa un alto dignatario eclesiástico.
La 103º Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, que por primera vez presidió monseñor José María Arancedo, dio a conocer el pasado 27 de abril, la declaración titulada "Reflexiones y aportes sobre algunos temas vinculados a la reforma del Código Civil".
El documento señala, en primer lugar, la necesidad del reconocimiento del comienzo de la vida humana desde la concepción y su necesaria protección jurídica. En segundo lugar, la valoración de la familia fundada sobre el matrimonio, como relación estable del varón y la mujer, y ámbito primero en la educación de los niños.
"El Código Civil por su carácter estable y modélico, al definir obligaciones y derechos de las personas e instituciones no es algo neutro, sino que a través de él se expresan doctrinas o corrientes de pensamiento que van a incidir en la vida de los argentinos", afirma el documento.