Espectáculos
La relación con su hija revela el costado más vulnerable de la actriz

La mujer real detrás del personaje

¿Cómo hacer una ficción sobre alguien que hizo de su vida un personaje? Alejada de la fórmula convencional del género, la biopic sobre Moria Casán, escrita y dirigida por Javier Van de Couter, funciona como un retrato constructivo de una figura icónica.

El lenguaje punzante y la estética de cada década que atravesó la diva se ven reflejados a lo largo de los ocho capítulos. En ‘Moria’, el drama no está dado por el antagonismo con otro personaje o conflicto externo, sino más bien en la lucha de una mujer por ser la dueña absoluta de su propio discurso.

LUCES Y SOMBRAS

Aunque se trata de una biopic con la aprobación y participación de Moria, la serie no le escapa a las luces y sombras de una mujer que hizo de la transgresión y la provocación su marca registrada. Su vínculo con las drogas, sus días en la cárcel, los abusos, sus parejas y la violencia que sufrió en algunas de sus relaciones son expuestas sin intentos de victimización. 

Claro que también tienen lugar sus conflictos mediáticos, sus frases filosas y siempre polémicas, y algunos de los momentos más recordados de su carrera. Pero más allá del recorrido de su trabajo y sus escándalos, la serie encuentra su verdadero corazón en la compleja relación que mantuvo con su hija Sofía Gala Castiglione. Esa “criptonita”, como ella misma la llama, le dio a la serie la posibilidad de mostrar el costado más humano y vulnerable de Moria.

La propia Sofía Gala, junto a Griselda Siciliani y Cecilia Roth, protagonizan esta producción y retratan diferentes etapas de Moria. Ninguna de las tres cae en la imitación, uno de los mayores riesgos que tienen las biopics. Acá las actrices, especialmente Sofía Gala y Siciliani, captan su esencia desde la gestualidad y la mirada.

Hay algo para destacar en el trabajo de Sofía Gala y es el hecho de interpretar a su propia madre y revivir desde adentro pasajes clave de su infancia. A ella le toca encarnar a Moria justamente en la etapa de la relación con Mario Castiglione y su propio nacimiento.

Lo que en principio parecía imposible, esta producción de About Entertainmet (Armando Bo) lo consigue y deja al descubierto a la mujer detrás del personaje. Permite entender que su “lengua karateca" no fue sólo un juego mediático, sino una suerte de escudo de una Moria que surgió en una industria dominada por hombres, donde a la mujer se la colocaba en el lugar de objeto. Ella rompió el molde y se apropió de su cuerpo y su discurso para convertirse en un ícono de la cultura popular argentina.

Calificación: Buena