Fatiha al Nuri fue la primera esposa del exlíder libio Muammar al-Gaddafi, de quien se separó en 1970. Poco se supo de ella, salvo que fue detenida en plena revuelta interna de 2011, cuando huía de Trípoli.
Por su parte, Safiya Farkash es la viuda del dictador, y madre de siete de sus ocho hijos biológicos. De todas las primeras damas cuyos maridos han sido derrocados en la denominada "Primavera Arabe", Safiya se destaca por su enorme riqueza independiente, valuada en treinta billones de dólares, veinte toneladas de oro y una aerolínea. Sus orígenes son una gran incógnita: no se sabe si proviene de Libia o de Croacia y si, en realidad, era una espía que buscaba terminar con la vida de quien después la desposaría.
Safiya habría conocido a Gaddafi a raíz de una internación por apendicitis del líder, en 1970. Prácticamente no se conocen detalles sobre el encuentro, pero el mandatario habría contraído segundas nupcias ese mismo año, en Trípoli.
Ella se hizo cargo de Muhammad Gaddafi, el hijo de Fatiha al Nuri. Tuvo siete hijos biológicos y otros dos por adopción, Hannah y Milad. Todos ellos se alojaban en el complejo militar Bab al-Azizia, ubicado en la zona sur de la ciudad de Trípoli.
Durante la guerra civil de 2011, Safiya eligió quedarse junto a su marido, y en mayo de ese año dio su primera entrevista a través de un teléfono móvil a la cadena CNN, en apoyo al régimen. El 27 de agosto, cuando los rebeldes tomaron la ciudad, ella y sus hijos Moatassem, Hannibal y Aisha (esta última, embarazada) abandonaron el país rumbo a Argelia.