La irrupción de la Inteligencia Artificial ha generado otra grieta entre los economistas. Por un lado, están los que vaticinan que la nueva revolución tecnológica será un poderoso ariete deflacionario al automatizar procesos, rebajar costos laborales, aumentar la productividad y hacer más eficientes las cadenas de suministro. “La IA será el mayor antídoto contra la inflación desde la globalización de los años noventa”, pronosticó un entusiasta.
Del otro lado, la trinchera pesimista no cede terreno. Basta con mirar lo que está ocurriendo en Estados Unidos, advierten: se disparó la demanda de energía eléctrica, chips, centros de datos, agua para refrigeración y materias primas críticas como el cobre. En esa perspectiva, la IA no es el remedio contra la inflación sino su combustible.
De esa tensión conceptual ha surgido el neologismo inflaAIción -AI-flation en inglés-, que fusiona inflación e inteligencia artificial y se emplea en dos sentidos que, paradójicamente, apuntan en direcciones opuestas.
No hay consenso académico, pues, sobre un asunto que se volverá crucial para las autoridades monetarias a la hora de decidir qué hacer con la tasa de interés.
Horas atrás, los mercados recibieron una dosis contundente de inflaAIción en su variante más perturbadora. Apple anunció un aumento del 25% en los precios de sus MacBooks y iPads como consecuencia de la escasez global de memorias, la contracara de la espectacular voladura de las acciones de Micron Technology (ganó ayer más de un 16% en la Bolsa de Nueva York).
Apple, sin embargo, no tocó el precio de su producto estrella, el iPhone, aunque eso no impidió que se desatara una oleada de ventas de papeles tecnológicos.
"En solo 27 minutos, el Nasdaq 100 cayó 1.000 puntos y el S&P 500 borró un billón de dólares de capitalización de mercado sin ningún titular de peso. No fue por la inflación subyacente en Estados Unidos; fue por la decisión de Apple de aumentar los precios de las Mac y los iPad hasta en un 25%", confirmó The Kobeissi Letter.
Al cierre de la rueda, los papeles de Apple se desplomaron un 6,15%, el peor derrumbe desde abril de 2025.
El coloso fundado por Steve Jobs explicó en un comunicado que el sector de la electrónica de consumo "se enfrenta a un reto sin precedentes", dado que la expansión acelerada de los centros de datos de IA ha provocado "un aumento extraordinario de la demanda de memoria y almacenamiento".
"Nunca habíamos visto que el precio de un componente subiera tanto y tan rápido", advirtieron a sus clientes.
Pero Apple no es la única de las Siete Magníficas que padece los efectos de la inflaAIción.
Microsoft anunció también un aumento en el precio de su consola Xbox, y sus acciones, ya muy castigadas en los últimos meses, cedieron otro 3,46% en la rueda del jueves.
El precio de las consolas subirá 100 dólares en los modelos de 512 gigabytes y 150 dólares en los de 1 terabyte. "Esperábamos que no fuera necesario otro aumento y hemos dedicado los últimos meses a analizar opciones con nuestros proveedores. Lamentablemente, los precios del almacenamiento y la memoria se han multiplicado por más de 2,5 y prevemos que se dupliquen nuevamente para el otoño de 2027", explicó la compañía.
SUFRE EL NASDAQ
El resultado inmediato de este desbarajuste en los precios de los componentes fue una caída del 0,46% del tecnológico Nasdaq, hasta las 25.358 unidades, su cuarta baja consecutiva, pese a la voladura de Micron, que sumó más de 100.000 millones de dólares a su valor de mercado.
Hubo rotación de carteras en Nueva York. Al toque de la campana, el Dow Jones de Industriales subió 71 puntos, hasta los 51.920; el S&P 500, en tanto, restó apenas un 0,01%, hasta los 7.357 enteros.
Micron se convirtió en la acción más negociada de la jornada en Estados Unidos. "Movió más de 90.000 millones de dólares, superando en volumen diario de forma combinada a Nvidia y Tesla. Operó el triple de dinero que el sell-off de Apple", destacó el analista Damián Brik.
Hay que destacar que Micron conforma un estricto oligopolio global junto a las surcoreanas SK Hynix y Samsung, las únicas tres compañías con capacidad de producir memoria de alto ancho de banda (HBM) a gran escala, lo que les confiere un poder de fijación de precios sin precedentes en este siglo.
EN BUENOS AIRES
Mientras tanto, la Bolsa porteña deparó otra cucharada de frustración a los inversores. “Sigue la mala racha en el mercado local: cumpliendo su quinta rueda consecutiva a la baja (peor racha desde febrero). Cerró -0.46% en moneda local y alrededor de los 2.003 en dólares CCL. Ternium con +0,82% fue la mejor entre las líderes mientras que Aluar perdió 3,6%. En el panel general, Holdsat S.A. con +6,4% fue por lejos la mejor del día, en tanto que Capex fue la más floja con -3,3%”, resumió una fuente consultada.
“Entre los Cedear, varias subas de dos dígitos (Black Berry la mejor con +20%, seguida de SanDisk+18% y Micron +15%), y #TCOM con -12%, la más golpeada.
En Nueva York los papeles argentinos parpadearon casi todos en verde. Ayudaron los elogios del Fondo Monetario Internacional a la política económica de Javier Milei. Por eso, el riesgo país terminó estable en 437 puntos básicos.
AFLOJO EL DOLAR
Lo más destacado del mercado cambiario local es que aflojo el dólar, aunque operó con una gran volatilidad. El Gobierno salió a frenarlo, vendiendo bonos dollar linked. El mayorista, referencia del mercado y el comercio exterior cerró en 1.477 pesos (-0,14%).
“Los financieros operaron ofrecidos durante toda la rueda: el MEP finalizó en $1.499 (-0.41%) y el CCL en $1.544 (-0.53%)”, destacó nuestra fuente.
El tipo de cambio minorista en el Banco Nación, plano. Cotizó a $1.445 para la compra y $1.495 para la venta, lo que llevó al dólar tarjeta a ubicarse en los $1.943,5.
El Banco Central, para no perder la sana costumbre, sumó 50 millones de dólares, el 8% del volumen negociado en el MULC. Las reservas brutas treparon a u$s 46.961 millones. En el año suben u$s 5.796 millones.