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Argentina cosechó 50 medallas que reflejan los principales momentos del deporte

La historia los hizo inmortales

El boxeador Pedro Quartucci fue el primero en subirse al podio, en 1924. Después llegarían 13 preseas doradas, 21 plateadas y 15 de bronce. En 1952, los remeros Tranquilo Capozzo y Eduardo Guerrero lograron el último oro.

El belga Gailly desfallece, a cada paso va perdiendo retazos de vida. A su lado, con paso firme y seguro, valiente y decidido, avanza un argentino que recoge el aplauso estremecedor del estadio de Wembley. Es Delfo Cabrera quien se encamina hacia el triunfo en el maratón de Londres, en los Juegos de 1948... Ese glorioso 7 de agosto, Cabrera estaba haciendo realidad su sueño de emular a su ídolo, Juan Carlos Zabala, otro sacrificado corredor que había superado las barreras de la orfandad y las privaciones para hacer suyo el oro en Los Angeles 1932, también un 7 de agosto... Extenuado y dolorido, el remero Alberto Demiddi busca consuelo donde no puede hallarlo. Las lágrimas recorren su rostro y encuentran refugio en un mar de decepción. Acaba de perder la carrera que nunca imaginaba perder y su única recompensa es una medalla plateada en single scull, en Munich 72... Tres episodios tomados al azar que simbolizan los años de esplendor del deporte argentino en los Juegos Olímpicos. Cincuenta medallas (13 doradas, 21 plateadas y 16 de bronce) resumen los momentos de apogeo de los que gozó la Argentina desde 1924, cuando el entonces boxeador Pedro Quartucci obtuvo el bronce antes de transformarse en actor, hasta las de plata que recogieron el windsurfista Carlos Espínola y la Selección de fútbol y la de bronce del púgil Pablo Chacón en Atlanta 96. Los 1.704 representantes que tuvo nuestro país en estas competencias rescatadas de la Grecia antigua por el barón Pierre de Coubertin, desde el patinador Héctor Torromé en 1908 hasta los 179 que dieron el presente hace cuatro años en Atlanta escribieron gesta en la que apenas unos pocos elegidos llegaron al podio. La era dorada se inició también en 1924, cuando Juan Miles, Enrique Padilla, Juan Nelson, Arturo Kenny (el cuarteto titular) y Guillermo Brooke Naylor derrotaron a Estados Unidos en la final de polo que sirvió para que el mundo conociera a Los cuatro grandes del Sur, como se conoció después a los vencedores... Otros nombres repetirían la historia en Berlín 12 años después, la última vez que el polo integró estuvo en los Juegos. El boxeo acaparó nada más y nada menos que siete de las 13 medallas de oro. Entre estos héroes se encuentra nada más y nada menos que el inolvidable Pascual Pérez, quien en 1948 se quedó con el título mosca. Seis años más tarde se calzaría la corona mundial de esa categoría y sería el único púgil argentino que reinó entre los amateurs y los profesionales. Zabala y Cabrera fueron los encargados de situar al atletismo en la cima. El ñandú criollo se ganó la admiración eterna con su récord olímpico de 2h 13m 36s que le permitió confirmar su pronóstico de ganar de punta a punta el maratón de Los Angeles, en el 32. Y Cabrera logró la última medalla dorada para el atletismo después de demostrar que no había nadie más fuerte ni más resistente que él en el 48. Los Juegos Olímpicos constituyen la gran asignatura pendiente del fútbol nacional. Los segundos puestos en Amsterdam 1928 y Atlanta 1996 son apenas un consuelo. Próceres como Roberto Cherro, Manuel Ferreira, Luis Monti, Raimundo Orsi, Domingo Tarascone iniciaron el camino que tuvo como sucesores a Hernán Crespo, Marcelo Gallardo, Ariel Ortega y Diego Simeone, entre otros. El vóleibol, en cambio, consiguió cerrar su ciclo de gloria con el bronce conseguido por la Selección que conformaban fenómenos como Waldo Kantor, Hugo Conte, Esteban Martínez, Jon Uriarte y Daniel Castellani. Tranquilo Capozzo y Eduardo Guerrero clausuraron los años felices. La final de los dos mil metros del doble par de los Juegos de Helsinki inmortaliza a esa pareja de remeros del club Canottieri de Tigre. Capozzo y Guerrero sólo corrieron seis veces juntos y después de los Juegos de 1952 jamás volvieron a compartir un bote. Y Argentina tampoco volvió a ganar medallas de oro...