Economía

La guerra acelera la inflación en Estados Unidos y en Brasil

 El Índice de Precios al Consumo (IPC) de EE.UU. aumentó en abril hasta el 3,8 % interanual, el nivel más alto desde mayo de 2023 y ligeramente por encima de los pronósticos del mercado, que preveían la continuación de la tendencia alcista impulsada por el encarecimiento de la energía por la guerra en Irán.

El dato de inflación publicado este martes por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) es cinco décimas mayor que el registrado el mes anterior y se ubica por encima del 3,7 % previsto por analistas.

La inflación subyacente, que excluye los volátiles índices de energía y los alimentos, aumentó al 2,8 %, dos décimas más que en marzo, revela el reporte.

La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán ha sumido a los mercados en la incertidumbre, cortado cadenas de suministro y disparado el precio de los hidrocarburos debido a la interrupción del paso por el estratégico estrecho de Ormuz, bloqueado por Teherán como represalia por la guerra y de cuya reapertura depende el diálogo de paz.

En términos mensuales, la inflación subió un 0,6 % en el cuarto mes del 2026, después del incremento del 0,9 % anterior. La inflación subyacente registró un aumento intermensual del 0,4 %, dos décimas más que en marzo.

El índice de energía subió un 3,8 % en abril, representando más del 40 % del aumento mensual del índice general, después de subir un 10,9 % en marzo.

Este incremento estuvo impulsado por un alza del 5,4 % en los precios de la nafta, que este martes se sitúan por encima de los 4,5 dólares el galón como promedio en EE.UU., según reportes de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA).

El costo de la vivienda, usualmente el dato que más contribuye a la crecida del CPI, aumentó un 0,6 %, mientras que el precio de los alimentos creció un 0,5 %, debido a que que el índice de alimentos consumidos en el hogar subió un 0,7 %, mientras que el índice de alimentos consumidos fuera del hogar aumentó un 0,2 %.

En términos interanuales el componente de energía aumentó un 17,9 %, mientras que el de alimentos creció un 3,2 %.

Las tarifas aéreas, el mobiliario y mantenimiento del hogar, los artículos de cuidado personal, la ropa y la educación estuvieron entre los índices que aumentaron en abril. Entre los que disminuyeron se incluyen los vehículos nuevos, las comunicaciones y la atención médica.

La inflación, junto a los datos de desempleo y el Producto Bruto Interno, es clave para evaluar la salud de la economía y le servirá a la Reserva Federal para tomar decisiones en materia de política monetaria cuando se reúna en junio, en el que se prevé sea el primer encuentro sin Jerome Powell al frente de la Reserva Federal.

EN BRASIL

En tanto, la inflación de Brasil se aceleró hasta el 4,39 % interanual en abril, presionada por el alza en los precios de los alimentos, tras haber cerrado marzo con una tasa del 4,14 %, según informó este martes el Gobierno brasileño.

El índice nacional de precios al consumidor cerró en un 0,67 % mensual en abril, 0,21 puntos porcentuales menos que en el mes anterior, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Los precios de los alimentos y los medicamentos tuvieron el mayor impacto sobre el encarecimiento reportado en abril, con subidas mensuales del 1,34 % y del 1,16 %, respectivamente.

Entre los alimentos que más subieron en abril aparecen la zanahoria (26,6 %), la leche de larga duración (13,6 %) y la cebolla (11,7 %). Esta categoría, que aglomera los alimentos y las bebidas, acumuló una subida del 3,44 % en el primer cuatrimestre del año.

Dentro de la categoría de salud, los productos farmacéuticos se anotaron una subida del 1,77 %, lo que impulsó su peso en el índice, después de que la Cámara que regula este segmento autorice un reajuste de hasta 3,81 % a partir de abril en los precios de los medicamentos.

El segmento de la vivienda también registró una subida del 0,63 % en abril, influenciada por la bombona de gas, que aumentó un 3,74 %, y la energía eléctrica residencial, que también lo hizo, un 0,72 %.

A pesar de que el transporte registró una desaceleración intermensual (del 1,64 % de marzo al 0,06 % en abril) gracias a la caída de 14,45 % de los pasajes aéreos, los combustibles aumentaron un 1,80 %, con la nafta como el producto de mayor peso individual en el índice.

Pese a que el alza se moderó, pasando del 4,59 % de marzo al 1,86 % en abril, la gasolina tuvo un impacto de 0,10 puntos porcentuales en el índice del mes pasado.

El Banco Central de Brasil, que sigue de cerca la evolución de la inflación, decidió recortar medio punto porcentual la tasa de interés en sus últimas dos reuniones, hasta el 14,50 % anual.

Sin embargo, la incertidumbre en torno a la extensión y duración del conflicto en Oriente Medio crea dudas sobre si la institución mantendrá los recortes en sus próximas reuniones.

Para este año, las expectativas de inflación se sitúan en torno al 4,91 %, por encima de la meta impuesta por el Emisor, que es del 3 % con un margen de tolerancia de un punto y medio porcentual, según datos del informe semanal Focus del Banco Central, que resume las expectativas del mercado financiero