‘Vivitos y coleando’, la saga de tres obras teatrales para las infancias concebidas por el dramaturgo Hugo Midón y el compositor Carlos Gianni a partir de 1989, tuvo como antecedente inmediato un ciclo diario del mismo nombre que emitía el canal público de televisión, entonces conocido como ATC. Cada emisión, protagonizada por tres payasos de rojas narices encarnados por Andrea Tenuta, Carlos March y Roberto Catarineu, estaba inspirada en un objeto de la vida cotidiana: espejos, relojes, botellas, sombreros. Como nunca antes, un programa de tevé dedicado a los más chicos le hablaba a su público objetivo sin un discurso aniñado y rescatando valores como la amistad, la identidad y la solidaridad.
Resultó tan disruptivo aquel formato que fue casi natural que cuando -después de noventa episodios- en el canal no les renovaron el contrato, la gran creación de Midón y Gianni se mudara al teatro Metropolitan dando inicio a una serie que incluyó otras dos obras con el mismo título años más tarde.
EL REGRESO
En 2024 y 2025, el actor y director Chacho Garabal decidió volver a poner en escena aquel espectáculo primigenio en una producción compartida con el Complejo Teatral de Buenos Aires, primero en la sala Regio y luego en el Auditorio de Belgrano. Contó con el invaluable aporte de dos de los socios fundadores de ‘Vivitos y coleando’, Carlos Gianni como director musical y Marina Svartzman (entonces integrante del ensamble) como coreógrafa. A su vez, Lala Mendía, quien fuera mano derecha de Hugo Midón durante muchos años, tomó a su cargo la dirección de actores.
Este año, Garabal fue por más y acaba de estrenar en el Auditorio de Belgrano la segunda parte de la saga ‘Vivitos y coleando’ protagonizada, como la anterior, por Osqui Guzmán, Flavia Pereda y Julián Pucheta, junto a Irupé Cruz, Hernán Cáceres, Federico Dryzun y Lucía López Puccio. El equipo creativo repite el trinomio histórico (Gianni, Svartzman, Mendía) y se completa con Tadeo Jones en el diseño de arte y escenografía, Deb Roldán a cargo del vestuario, Lolo Micucci en la producción musical y José Calvo en el diseño de luces.

Osqui Guzmán en Oguz.
-¿Qué representa para ustedes este regreso a Midón y Gianni?
(Osqui Guzmán) -Qué lindo como lo decís, porque Midón y Gianni son como una tierra hacia donde uno viaja. Volver a ellos, a su mundo, es hacerlo a un lugar donde fuiste feliz. Yo volvería a hacer este material mil veces porque está lleno de poesía, emoción, identidad, memoria y juego. No por nada 'Vivitos y coleando' va enlazando a distintas generaciones y todas la disfrutan. Como decía Andrea Tenuta, esta es una obra que ayuda a educar a los chicos desde otro punto de vista.
-Y el adulto también se siente involucrado en la propuesta.
(Julián Pucheta) -Es cierto. Los chicos entran en este universo traídos por adultos que vieron la obra siendo niños y saben las canciones. Y tenemos la suerte de que ahora, gracias a las plataformas, también muchos niños conozcan las canciones y los sketches; este mundo les resulta familiar. Lo que se genera entre todos excede lo meramente nostálgico y se convierte en algo muy actual, que nos atraviesa hoy, acá.

Flavia Pereda es Flape.
-Contar con la guía de Carlos Gianni para encarar esta obra (Midón falleció en 2011) debe ser especial para ustedes.
(Flavia Pereda) -Carlos es nuestro director musical y además nuestro guía, nos transmite el espíritu de esta belleza que creó con Hugo, que atraviesa por varios estilos musicales: el tango, el merengue, el folklore. De esta manera, los más chicos descubren otros ritmos que no son los que quizás más se consumen en la actualidad.
(OG) -Por eso hablo de la identidad que transmite 'Vivitos y coleando'. Una palabra que parece enorme, demasiado grande, pero que acá se vive realmente.
(FP) -Es que esta música te devuelve a la infancia, a la casa de tus padres, a un lugar hermoso en algún rincón del corazón. Los chicos se sorprenden de que los papás saben las canciones; los ven cantar y los miran sin terminar de comprender.
MAS CRITICA, MAS POESIA
-El año pasado, con el mismo equipo presentaron 'Vivitos y coleando', la primera de la saga. ¿Por qué el público debería venir a ver esta segunda parte?
(OG) -Porque les amplía el panorama. Es como cuando uno estudia canto: siempre hay que seguir estudiando para ampliar el registro. Acá pasa lo mismo: el mundo de la primera parte es contundente. Apertura de la democracia, comedia musical, payasos...Nadie subía al escenario de un teatro con una nariz roja, eso era para el circo. Sin embargo, Midón y Gianni innovaron, apostaron todo al arte y abrieron el camino para un montón de gente. Y en 'Vivitos 2' redoblaron la apuesta, no sólo en lo poético sino también en la crítica social y en la diversión. Nos contaron que el amor debe ir siempre de la mano de otra palabra hermosa que es la libertad. Esta segunda parte plantea qué cosas nos atan todo el tiempo, qué es lo que no nos permite conocer el verdadero sentido de la libertad. ‘Vivitos 2’ es un complemento de la 1, un material que incluso ha ido creciendo con los años a fuerza de pensamiento, arte y poesía.

Julián Pucheta es Jupuch.
Próximas funciones: domingo 28 de junio, sábados 4 y 11 de julio, y en vacaciones de invierno, de miércoles a domingos, siempre a las 17. En el Auditorio de Blegrano, Virrey Loreto 2348, esquina Av. Cabildo. Más información en @galaxiascreativas.