¿Qué hace la Dirección de Cultos de la ciudad de Buenos Aires, capital del país, donde confluyen gentes de muy variados orígenes? La tarea de la Dirección fue expuesta en la sede porteña del Partido Demócrata Cristiano por quien estuvo a su frente durante casi cuatro años, Federico Pugliese, ahora legislador, y por su inmediata colaboradora, Pilar Bosca Chillida.
Desde un estrado que compartieron con la presidenta del partido, la abogada y profesora universitaria Alejandra Muchart, ambos compartieron un intenso diálogo con el público que acudió a la sede partidaria de Combate de los Pozos 1051.
Pugliese mostró una disposición abierta y casi en seguida de presentarse se abrió a preguntas: "Lo que podamos responder se responderá; lo que no, se averiguará. Y cualquier inquietud que nos presenten podrá ser canalizada".
El aporte religioso
Informó que en la Ciudad hay más de 30 religiones y 986 templos de todos los credos. Hay mucha diversidad, hay temas comunes y también diferencias. Como funcionarios, explicó, "tenemos que abrir la puerta y escuchar a todos, servir a todos".
Destacó los valores fundamentales, las convicciones que lo mueven. Y comentó que cuando le tocó hacerse cargo, el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, le manifestó que quería que su dirección escuche y represente a todos, y que tenga una mirada social. En ese sentido recordó que él siendo muchacho iba a misionar al Impenetrable, en el Chaco, donde no había agua ni luz, y vinculó eso con lo que ahora desde Cultos procura acompañar, como proyectos de los curas villeros, de cultos evangélicos, en los barrios más vulnerables. Sostuvo que no hay que tener miedo a lo que el aporte religioso pueda darle a la política, a la acción de gobierno. Las comunidades religiosas tienen asiento territorial, conocen la realidad, tienen llegada y cuentan con la confianza de la comunidad. El Estado no debe abandonar a esas comunidades.
Integración con instituciones y cultos
A su vez, Pilar Bosca Chillida, gerente operativa de Relaciones con los Cultos, precisó cómo se viene dando ese acompañamiento en proyectos de integración y en almuerzos que el jefe de Gobierno viene teniendo todos los años con dirigentes de los cultos para escucharlos.
Pugliese mencionó los proyectos de integración en los barrios más vulnerables, como villa 31, Fraga, Rodrigo Bueno. No hablan de urbanización, sino de integración. Más allá de las cloacas, los ladrillos, subrayó que es poner en el centro a la persona en su totalidad, con educación, con salud, y con la responsabilidad que tiene como ciudadano. Tiene derechos y a la vez responsabilidades, como ir pagando mes a mes las cuotas -aunque sea un crédito más bajo- de sus casas, la luz, impuestos, etc. En ello consideró importante la articulación de instituciones, organizaciones no gubernamentales, cultos, con el Estado en un trabajo conjunto.
Otra mirada
Desde el público, Florencia Critto, abogada, que en las PASO integró la lista Ciudad Celeste por la Vida y la Familia- Partido Demócrata Cristiano como cuarta candidata a diputada nacional, insistió en que esté presente "otra mirada" en los hospitales públicos, donde en consejerías y asistentes sociales sólo proponen el aborto como salida a situaciones problemáticas, presentado como interrupción legal del embarazo. El Senado lo rechazó y, sin embargo, las políticas públicas fueron para otro lado. "Nos sentimos estafados", dijo. ¿Por qué las políticas públicas van en contra de la ley?, preguntó. Recordó que en su momento, como jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri vetó un protocolo amplio de aborto y señaló que hace un año, en 2018, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad confirmó ese veto ante amparos en su contra. Así que el protocolo que queda en pie es el del ministro Jorge Lemus, mucho más restrictivo. De modo que no tiene sustento el alegar causas psicológicas y sociales para recurrir al aborto; no lo piden por violación o por ser menores de 14 años. Solicitó que se haga lugar a la "otra mirada: la que es legal".
Involucrarse y no ceder al miedo
Indicó también que capellanes y religiosas en hospitales no se sienten respetados y que avanza el miedo entre ellos, como entre profesionales de la medicina y la enfermería contrarios a la eliminación de la vida. Al respecto, hubo un intercambio de pareceres entre los funcionarios y varios de los presentes, en los que se coincidió en la apertura de espacios de diálogo, en el involucramiento de los ciudadanos y en denunciar los hechos que supongan violación de la ley.
Los funcionarios indicaron que de 12 propuestas formuladas por la democracia cristiana, tres ya se están instrumentando. Ante el reclamo de "equilibrar el gran traspaso ideológico que se ha ido dando", animaron a encarnar los valores en personas de carne y hueso, que se jueguen y hagan llegar sus denuncias, inquietudes y propuestas. En más de un caso admitieron diferencias en distintos niveles del gobierno y la administración burocrática. Andrés González Balcarce, secretario de Doctrina, Valores y Educación del PDC porteño, destacó que la Constitución de la Ciudad consagra el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones. Que concuerda con la Constitución Nacional -que en su artículo 14 bis sostiene la protección integral de la familia- y con convenciones internacionales.
"Cuando los papás se mueven"
"Cuando los papás se mueven, no saben el susto que generan en los directivos", dijeron los funcionarios. Reconocieron el derecho y la responsabilidad de los padres de alertar cuando adviertan que docentes se exceden en sus funciones. Hicieron hincapié en los esfuerzos desplegados y por desplegar en la formación docente y en que los docentes no hagan de las aulas comités políticos o adoctrinamiento ideológico. Deslindaron jurisdicción local al criticárseles un convenio firmado en esta materia por el Ministerio de Educación en el orden nacional.
Pugliese afirmó que el gobierno garantiza el respeto del ideario de las instituciones educativas. La variedad de expresiones de la democracia cristiana -que iban desde barrios acomodados como Belgrano y Recoleta hasta villas de emergencia como la 31, de Retiro, y Zavaleta, de Barracas, donde están terminando el secundario varios de sus militantes adultos- se canalizó en manifestar interés no sólo por escuelas de orientación religiosa -donde se registró temor a presiones sobre su ideario- sino por las escuelas públicas, donde encuentran dificultades.
"Nos sentimos discriminados si hablamos de la familia", señaló a su vez una mujer del público. "Nos descalifican diciendo: ustedes son de derecha", apuntó otra asistente, que se desempeña en el ámbito escolar estatal en una villa de emergencia, quien señaló que el cristianismo siempre ha sostenido a la viuda, al pobre, al huérfano, al jornalero.