Jueves de gloria para los sufridos inversores argentinos. Un día después de que la agencia Standard &P Poor’s anunciara que elevó la calificación de la deuda argentina de CCC+ a B- (repitiendo la decisión de Fitch de semanas atrás), el Merval voló 6,34% en pesos y el riesgo país se desplomó casi 12% a 443 puntos, su nivel más bajo en ocho años.
Las cifras son impresionantes. En dólares, el principal indicador de la Bolsa argentina se disparó más de 7% (volvió a los 2.250 puntos) y en Nueva York algunos ADR registraron una expansión de dos digitos, liderados por los bancos que, como se sabe, son grandes tenedores de bonos argentinos: BBVA Francés, +14,04%, Grupo Supervielle +12,94%, Telecom 11,95%, Grupo Financiero Galicia, +11,65% y Banco Macro +11,56%, Edenor +10,30%.
La lectura del mercado es simple: con la mejora de la calificación de nuestra deuda algunos fondos de inversión extranjeros podrían jugarse una fichita a los activos argentinos. De ahí que se haya gatillado la más contudente recuperación del Merval desde las elecciones.
Los bonos soberanos no se perdieron la fiesta del jueves. Los largos, picaron en punta: el Global 2041 +4,1%, el Bonar 2035 +3,4%, y tanto el Global 2038 como el Global 2035 sumaron 3,2% cada uno.
Como resultado de esta tormenta perfecta a favor (¡por fin!), el riesgo país (mide la brecha de rendimiento entre los títulos locales y los del Tesoro norteamericano) regresó a niveles que no se veían desde mayo de 2018. Un escalón más de compresión -hasta los 350 puntos, digamos- y el Gobierno tendría la puerta abierta para volver a los mercados internacionales de crédito y mejorar el perfil de los vencimientos de la deuda. Para ponerlo en perspectiva: cuando Javier Milei asumió en diciembre de 2023, ese mismo índice superaba los 1.900 puntos básicos. No es moco de pavo el trecho recorrido.
Mientras tanto, el dólar sigue planchado. El tipo de cambio oficial cerró por segundo día consecutivo a $1.432,5 para la venta en el segmento mayorista, el de referencia del mercado y el comercio exterior. La brecha con el techo de la banda cambiaria ($1.777,79) que fijó el Gobierno supera al día de hoy el 24%. En la cotización del Banco Nacion, el dólar minorista para la venta cayó cinco pesos y terminó en $1.450.
A mitad de la tarde, hubo una espectacular reversión en la Bolsa de Nueva York, que desde enero de 2025 ha sido manipulada como nunca por un inquilino de la Casa Blanca. Donald Trump anunció ahora la cancelación de los ataques contra Irán programados para la noche y un principio de acuerdo con el jomeinismo para poner fin a la Tercera Guerra del Golfo. El barril de petróleo se desplomó al toque a 87 dólares el barril (-3,95%).
El equity estadounidense se disparó a continuación: el Dow Jones sumó 1,86%, hasta los 50.848 puntos; el S&P avanzó 1,75%, hasta los 7.394 enteros; y el tecnológico Nasdaq ganó un 2,54 %, hasta las 25.809 unidades.
Wall Street sumó ayer capitalización por 1,3 billones de dólares. “Todo por un solo post de Trump de 104 palabras. Eso son 12,5 mil millones de dólares por palabra”, calculó un analista.
Pero el dividendo de la paz no fue el único combustible de la jornada. Hubo un segundo factor echando nafta al fuego: “...los semiconductores traccionaron con fuerza en la previa a la Oferta Pública Inicial de SpaceX -que recibió más de 100.000 millones de dólares en órdenes retail, el mayor pedido de la historia—: Micron y AMD volaron 11% y 8%, Intel saltó más de 10% tras un upgrade de Bank of America por fuerte demanda de CPU”, resumió el informe diario de Proficio Investment.
Cuando esta nota se escribía, el oro subía 2,5%, hasta 4.236 dólares la onza; la plata, un 4,15 %, hasta 67,42 dólares la onza; y el rendimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU. restaban 10 puntos básico, hasta 4,459 %
La salida a la bolsa de SpaceX de este viernes será la mayor de la historia, y ha causado esta semana un efecto extraño en dos sentidos: presionó por un lado al alza al sector tecnológico, pero no de manera uniforme, algunos tenedores vendieron acciones para contar con liquidez y participar del lanzamiento de los papeles del juguete de Elon Musk.
La oferta pública inicial (OPI) consistirá en un total de 555,6 millones de acciones a un precio fijo de 135 dólares por título, lo que le permitirá a SpaceX captar financiamiento por la friolera de 75.000 millones de dólares. Esta cifra superará con creces el récord establecido en 2019 por la petrolera saudí Aramco, de 25.600 millones.
Los inversores argentinos podrán apostar en pesos al prodigio aeroespacial de Musk. Banco y Mercados Argentinos habilitará mañana mismo el Cedear con el ticker SPCX y una conversión de 50 a 1.
La mayoría de los expertos, con la lección de experiencias anteriores bien aprendida, coincide en que el primer día no suele ser el mejor momento para entrar. Usted verá, amigo lector.