La fragata ARA Libertad, buque insignia de la Armada Argentina, arribó este sábado al Apostadero Naval de Buenos Aires y completó su 54° Viaje de Instrucción, iniciado el 11 de abril. La travesía estuvo al mando del capitán de navío Jorge Gabriel Cáceres, con el capitán de fragata Juan Cruz Granja como segundo comandante.
Antes de poner proa a aguas nacionales, el buque zarpó de Río de Janeiro, noveno y último destino extranjero del viaje. En Brasil, los guardiamarinas en comisión realizaron prácticas profesionales, visitaron sitios históricos y participaron de actividades de intercambio en la Escuela Naval de la Marina del Brasil. Además, la fragata recibió a bordo a una comitiva de asesores del Coordinador del Área Marítima del Atlántico Sur (Camas).
La fragata había zarpado el 11 de abril, cerca de las 13, desde el Apostadero Naval Buenos Aires. Salieron más de 250 personas, entre oficiales, suboficiales, cabos e invitados especiales de otras fuerzas y del ámbito civil. Entre ellos estaban 45 guardiamarinas en comisión, alumnos de la Armada que fueron evaluados a lo largo de todo el viaje y que, si cumplían satisfactoriamente con las tareas asignadas, obtendrían su graduación.
El viaje tuvo una duración estimada de cinco meses y ocho días y un itinerario centrado en la costa este de América. Iincluyó estas escalas:
* Brasil: Fortaleza, entre el 1 y el 5 de mayo.
* Estados Unidos: New Orleans, Norfolk, Baltimore, Nueva York y Boston, entre fines de mayo y mediados de julio.
* Caribe: Kingston (Jamaica) y San Juan (Puerto Rico), en agosto.
* Brasil, otra vez: Río de Janeiro, entre el 6 y el 10 de septiembre.
El punto más destacado fue la participación en los actos por los 250 años de la independencia de Estados Unidos, con el evento Sail 250 en Nueva York, donde se reunieron flotas de guerra de distintos países. En agosto, la fragata soltó amarras de Puerto Rico, por 15ª vez en su historia, para iniciar el último tramo internacional. InfobaeArgentina.gob.ar
En cada puerto, las autoridades de la fragata ofrecieron almuerzos o cenas a representantes diplomáticos locales, con productos argentinos como el dulce de leche y el vino. Con su regreso a Buenos Aires, la fragata cierra meses de formación en alta mar para los nuevos oficiales y ratifica su rol histórico de embajadora itinerante de la Argentina.