Belgrano hizo lo justo y necesario para derrotar a un Racing que se hunde en su crisis futbolística. Una buena combinación entre Zelarayán y Passerini, que finalizó con un remate ajustado del Chino contra el palo izquierdo para meterse en el arco, fue suficiente para que hiciera estallar a las tribunas del Cilindro.
Es que ese justificado 1-0, a los cuarenta minutos del primer tiempo, hizo que los hinchas académicos exteriorizaran todo su malhumor por el paupérrimo presente de su equipo.
Los silbidos y las canciones de protesta coparon el ambiente ante la falta de jerarquía de un equipo que deambula por la cancha haciendo lo que puede por la falta de jerarquía que ostenta. Y encima se le viene Independiente el próximo domingo.
Lo concreto es que el elenco de Avellaneda intenta compensar sus carencias con voluntad. Y va para adelante como puede. Sin embargo, deja mucho espacio cuando pierde la pelota y eso lo hace jugar al límite todo el tiempo. Eso obliga a Cambeses a estar muy atento ya que su defensa no da garantías. Y eso fue lo que le sucedió en el tanto cordobés.
El ingreso de Zaracho en el complemento le dio más presencia en ofensiva y, con mucho esfuerzo, tuvo algunas chances para igualar el marcador.
No pasaba nada cuando Rigoni marcó el segundo tanto. Sin embargo, el gol fue anulado por una falta muy leve de Zelarayán contra Zaracho en la jugada previa.
En el cierre, Vazquez liquidó la historia al anotar el segundo gol y desató la furia albiceleste que se descargó contra la figura de Diego Milito.
El Pirata, en tanto, sigue con su camino ascendente ya que este triunfo, además de cortar una racha de cuatro derrotas seguidas con la Academia, lo puso a tiro de la cima en la Zona B, con 22 puntos, en compañía de Argentinos y Rosario Central, aunque figure segundo por diferencia de gol detrás el Bicho.