Política
Ni la AMIA ni la DAIA fueron invitadas a acompañar al Gobierno ante la ONU

La AMIA reclamó que la delegación argentina abandone la ONU cuando hable el presidente de Irán

"Al terrorismo sólo se lo puede combatir con acciones fuertes, determinantes, y con todo el rigor, no puede haber un auditorio con público (en la ONU) cuando hablan gobiernos teocráticos y negacionistas del Holocausto", planteó el titular de la AMIA, Guillermo Borger.

El titular de la AMIA, Guillermo Borger, reclamó que la delegación argentina "abandone" el recinto de la ONU cuando, en el marco de la 67º Asamblea General del organismo que se realizará en dos semanas, haga uso de la palabra el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad.

"Al terrorismo sólo se lo puede combatir con acciones fuertes, determinantes, y con todo el rigor, no puede haber un auditorio con público (en la ONU) cuando hablan gobiernos teocráticos y negacionistas del Holocausto", planteó el dirigente comunitario.

Borger realizó el reclamo durante un acto realizado en la AMIA al cumplirse 11 años del atentado en Nueva York contra los Torres Gemelas, y en medio del enfriamiento en la relación entre el Gobierno nacional y las instituciones judías.

A diferencia de años anteriores, ni la AMIA ni la DAIA fueron invitadas a acompañar a la presidenta Cristina Fernández a la Cumbre del 25 de septiembre próximo, según confirmaron fuentes comunitarias.

"Viene un nuevo desafío, viene una nueva Asamblea de las Naciones Unidas. Allí, en ese escenario tan importante, 192 naciones participan de los mensajes de los primeros mandatarios. No debemos dejar el auditorio con público al momento en que algún representante teocrático y negacionista del Holocausto, no podemos permitir que quien niegue el Holocausto se dirija a las naciones democráticas", exigió Borger.

Hace un año, la AMIA y la DAIA criticaron la decisión de la Presidenta de ordenar al entonces embajador argentino ante la ONU, hoy al frente de la Embajada en Washington, Jorge Argüello, que se quede en el recinto mientras Ahmadinejad hablaba.

La decisión contrastó con la postura anterior del Gobierno, pero fue el gesto oficial ante un pedido de Irán para entablar un diálogo en torno a la causa AMIA, por la que la Justicia nacional reclama a encumbrados funcionarios y ex funcionarios de Teherán.

"Recuerdo por ejemplo, a Canadá, que hace horas ha cortado sus relaciones con uno de los países teocráticos y responsable del terrorismo en el mundo", comparó Borger.

El viernes pasado, Ottawa rompió relaciones con Teherán porque, según el Canciller canadiense, John Baird, Irán "es la amenaza más significativa para la paz y la seguridad mundial hoy en día".