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Kenia se sume en el caos tras la muerte de otro dirigente opositor

Nairobi (ANSA y Télam) - El asesinato del segundo diputado opositor keniata en los últimos tres días agravó ayer la crisis política que vive ese país, donde los disturbios y manifestaciones causaron otras dos víctimas mortales.

El diputado David Kimutai Too fue asesinado por un policía en Eldoret, en la zona de Rift Valley, en el centro-oeste del país, según fuentes oficiales. El jefe de la policía nacional, Hussein Ali, explicó que se trató de un crimen pasional, pero la oposición denunció una motivación política en el crimen. Too es el segundo diputado del opositor Movimiento Democrático Naranja (ODM) asesinado en los últimos tres días. En la noche entre el 28 y 29 de enero fue asesinado a tiros el diputado Mugabe Were, de 39 años, mientras regresaba a su casa en Nairobi. Según la versión oficial, el agente mató al legislador cuando éste caminaba acompañado por una mujer que tendría relación con el asesino. La mujer también fue muerta en el hecho. La versión fue rechazada por exponentes de la oposición que denunciaron un nuevo ""crimen político"". El asesinato de Kitumay Too desató violentos incidentes en Eldoret, Kericho y Kisumu, en Rift Valley, noroeste de Kenia. Los enfrentamientos más duros se produjeron en Eldoret, donde dos personas murieron luego de que la policía abrió fuego contra los manifestantes que armaron las barricadas. En Kisumu jóvenes armados con machetes levantaron barricadas, forzando el cierre de negocios. COMPLOT Tras conocer la noticia, el jefe de la oposición, Raila Odinga, quien se considera vencedor de las elecciones del 27 de diciembre pasado, afirmó que el asesinato se debe a un ""complot orientado a diezmar el número de diputados de la oposición en el Parlamento"", que obtuvo 99 bancas de un total de 210. La actual crisis estalló luego de los comicios ganados oficialmente por el presidente Kibaki, que la oposición objetó por supuesto fraude. La violencia política degeneró en enfrentamientos étnicos entre la tribu mayoritaria kikuyu, a la que pertenece el presidente, y las minoritarias kalenjin y luo, que apoyan a Odinga, lo que causó hasta el momento cientos de muertos y entre 250.000 y 300.000 desplazados. El asesinato de ayer se produjo cuando el presidente del país, Mwai Kibaki, participaba en Addis Abeba, Etiopía, de la cumbre de la Unión Africana. El presidente de la Comisión de la Unión Africana instó a no ""lavarse las manos"" frente a la violencia que vive Kenia y exhortó a ""detenerse, detenerse, detenerse"" si no quieren ver a Kenia ""quemarse"". Konare afirmó que ""Kenia es el país que siempre acogió a los otros, siempre intervino para que se logre la paz, un país de esperanza para nuestro continente"" y señaló ahora ""se habla de depuración étnica, genocidio"". En la reunión se anunció que el secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon viajará hoy al convulsionado país para respaldar la mediación que lleva adelante su predecesor en el cargo, Kofi Annan.