El rey emérito Juan Carlos I presentó sus memorias, Reconciliación, como el que considera su “último legado” para España y defendió la decisión de poner por escrito su versión de una vida marcada por casi cuatro décadas al frente de la Corona, la transición democrática y, en los últimos años, la controversia que terminó llevando su residencia a Abu Dabi.
A los 88 años, el monarca recibió este domingo el Premio Saint-Simon por su libro, escrito junto con la escritora francesa Laurence Debray. El galardón, dedicado a la literatura memorialística, fue entregado en la localidad francesa de La Ferté-Vidame, donde Juan Carlos I pronunció un discurso en el que reconoció que escribir sus memorias fue una decisión “más temeraria que prudente”.
“Elegí dar testimonio antes que guardar silencio”, afirmó el rey emérito, quien explicó que emprendió la tarea con la intención de dejar constancia de su propia versión de los acontecimientos que protagonizó.
El antiguo monarca sostuvo que el libro constituye una forma de escribir “mi parte de verdad, con autenticidad y sinceridad”, y vinculó ese propósito con las instituciones democráticas españolas, a las que atribuyó haber permitido al país vivir en paz durante el último medio siglo.
Reconciliación, publicada en España por Editorial Planeta, recorre en primera persona distintos episodios de la vida de Juan Carlos I: desde su nacimiento en Roma y sus primeros años, hasta su llegada al trono en 1975, la transición política, el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y los años posteriores de su reinado. El relato alcanza también su abdicación en 2014 y su posterior traslado a Abu Dabi.
El volumen, de más de 500 páginas, fue concebido por el propio Juan Carlos I como una oportunidad para recuperar el relato de una trayectoria que, según explicó la editorial al anunciar la obra, considera parcialmente oscurecida por los acontecimientos de sus últimos años. El libro fue escrito durante su residencia en Emiratos Árabes Unidos, donde el exmonarca afirmó haber encontrado la distancia necesaria para volver sobre su pasado.
“Necesité la distancia y la tranquilidad que me ofrecía esta nueva tierra de acogida para volver sobre mi destino”, manifestó durante la ceremonia francesa.
El rey emérito estableció además un paralelismo entre su experiencia y la del duque de Saint-Simon, célebre memorialista francés del siglo XVIII. Según explicó, también él debió alejarse de la Corte y del poder para poder escribir sobre su propia historia.
La presentación estuvo acompañada por la presencia de parte de su familia. Juan Carlos I acudió al acto junto con su hija, la infanta Elena, y sus nietas Victoria de Marichalar e Irene Urdangarin.
El contenido de Reconciliación no se limita a la etapa institucional. Juan Carlos I aborda también episodios de su vida privada, sus relaciones familiares y los acontecimientos que precedieron a su salida de España. En distintos pasajes reconoce errores y ofrece explicaciones sobre decisiones que provocaron controversias durante los últimos años de su reinado.
La obra había sido presentada previamente en Abu Dabi, donde Juan Carlos I participó en la Feria Internacional del Libro y firmó ejemplares de la edición en árabe. La publicación española apareció en diciembre de 2025, bajo el sello Planeta, con una extensión de 512 páginas.
En Francia, el antiguo jefe del Estado aprovechó la recepción del premio para cerrar su intervención con una reivindicación de su vínculo con España, pese a encontrarse radicado fuera del país desde hace más de seis años.
“Viva donde viva, perteneceré siempre a España”, afirmó.
De ese modo, Juan Carlos I volvió a situar su propia memoria en el centro del debate sobre su trayectoria. A través de Reconciliación, el rey emérito busca dejar por escrito su interpretación de los acontecimientos que marcaron su vida y su reinado, convencido de que el paso del tiempo permitirá valorar su legado más allá de las controversias que acompañaron el final de su etapa al frente de la Corona.