La industria de la construcción atraviesa una etapa de transformación impulsada por nuevas tecnologías que buscan optimizar los recursos, reducir los tiempos de ejecución y minimizar el impacto ambiental. Entre ellas, la impresión 3D comienza a abrirse camino con propuestas que permiten repensar los procesos desde el diseño hasta la ejecución de una obra.
En nuestro país, Holcim avanzó en esta dirección con el desarrollo de Tector Print, una línea de morteros formulada especialmente para impresión 3D. En conjunto con Teknix Arg, la compañía logró imprimir un muro a escala real, una experiencia que permitió comprobar el funcionamiento integrado del material y la tecnología robótica.
LA CONSTRUCCIÓN ENTRA EN UNA NUEVA ETAPA
Carla Acuña, líder del proyecto de impresión 3D en el Centro de Desarrollo e Innovación de Holcim, explica el potencial de esta innovación y los desafíos que enfrenta el sector para incorporar nuevas formas de construir.
-¿Qué está cambiando en la industria de la construcción con la incorporación de nuevas tecnologías?
-Cada vez es más frecuente encontrar noticias sobre viviendas modulares, impresión 3D aplicada a obras y otras innovaciones que están transformando la manera en que pensamos y desarrollamos los proyectos. La pregunta ya no es si vamos a incorporar nuevas tecnologías, sino qué tan preparados estamos para integrarlas y responder a las necesidades del negocio de forma rápida, eficiente y sostenible.
-¿Qué aporta la impresión 3D al proceso constructivo?
-Lo verdaderamente disruptivo ocurre cuando combinamos diseño digital, automatización, robótica y materiales desarrollados específicamente para ese proceso. Se abre una posibilidad central, que es construir mejor utilizando únicamente los recursos que realmente necesitamos. Los proyectos deben ejecutarse en menores plazos, los costos tienen que ser cada vez más competitivos, los materiales deben utilizarse de manera más eficiente y la industria necesita reducir su impacto ambiental.
VENTAJAS UNICAS
-¿Cómo funciona esta tecnología y qué ventajas ofrece?
-La impresión 3D no consiste simplemente en reemplazar una herramienta por otra, sino en repensar el proceso constructivo desde su diseño. La posibilidad de construir capa por capa, a partir de un modelo digital, permite avanzar hacia una mayor precisión en el uso de los materiales y reducir los desperdicios en obra, manteniendo la calidad de las construcciones.
-¿Qué avances se realizaron en la Argentina?
-En Holcim desarrollamos localmente Tector Print, una línea de morteros formulada especialmente para impresión 3D. A partir del trabajo conjunto con Teknix Arg, integramos este material con tecnología robótica aplicada al proceso constructivo y logramos completar con éxito la impresión de un muro a escala real. La experiencia permitió comprobar el funcionamiento de ambas soluciones de manera integrada y seguir explorando su potencial a mayor escala, desde la producción de elementos prefabricados hasta la posibilidad de construir viviendas directamente en el lugar de obra.

-¿Cuáles son los principales desafíos para que la impresión 3D se extienda en el sector?
-Para que esta tecnología pase de los proyectos experimentales a convertirse en una alternativa cada vez más habitual, todavía hay desafíos por resolver. Será necesario seguir avanzando en normas técnicas, capacitación y adaptación de los profesionales, además de impulsar el trabajo conjunto entre fabricantes de maquinaria, proveedores de materiales y todos los actores que forman parte de la cadena de valor.
-¿Cómo imagina el futuro de la construcción?
-Cambiar la forma de construir requiere colaboración, conocimiento y la capacidad de animarnos a probar nuevas soluciones. El futuro también implica animarse a cambiar la forma en que hacemos las cosas. Quienes estén preparados para adaptarse, experimentar y transformar tendrán la oportunidad de ser parte de esa nueva manera de construir.
EL FUTURO DE LA CONSTRUCCIÓN
La impresión 3D todavía tiene desafíos por delante para consolidarse como una alternativa habitual en la construcción, pero los avances realizados en la Argentina muestran el potencial de esta tecnología. La combinación de nuevos materiales, diseño digital y robótica abre el camino hacia obras más eficientes, con un mejor aprovechamiento de los recursos y menos desperdicios. El próximo paso será trasladar estas experiencias a proyectos de mayor escala y lograr que la innovación deje de ser una prueba experimental para convertirse en una herramienta concreta de la industria.