Opinión

Homenaje a un bombero muerto por Montoneros en San Isidro en 1972

Por Andrés Fernández Cendoya ­

Este sábado, a las 11 horas, se hará un homenaje a las víctimas de un atentado terrorista de Montoneros en la localidad bonaerense de San Isidro, perpetrado en la plaza Emilio Mitre, frente a la Catedral, al cumplirse 50 años de ese hecho.

En el ataque, que tuvo lugar el 26 de julio de 1972, murió el bombero voluntario Carlos Adriano Ayala, de 22 años, quien resultó herido y murió dos días después, y fueron heridos muy gravemente otros dos bomberos voluntarios: Ricardo Niro (la bomba le arrancó un ojo, y quedó completamente ciego y sordo) y Alfredo Gattinoni, así como dos sencillos policías de San Isidro: el cabo Silvio Portillo (quien perdió dedos de una mano) y el agente Jorge Gazolla (perdió una pierna).

Los terroristas habían puesto varias bombas. Personal de la Comisaría de San Isidro concurrió temprano, alertados por el cuidador de la plaza, pero al acercarse dos de ellos a un cesto de basura de la plaza central de San Isidro fueron gravísimamente lastimados.

Los bomberos voluntarios, mediante chorros de agua, lograron voltear una caja sospechosa, colocada entre los pies de la estatua del General Mitre. Tras la caída de la caja, mojada con abundante agua, se aproximaron para inspeccionar su contenido para eventualmente desactivar el mecanismo de detonación.

El bombero Carlos Ayala, que sabía algo de explosivos pero no tuvo presente la maldad y la perfidia humanas de los terroristas, se acercó a una de ellas para tratar de desarmar la bomba pero le explotó en la cara, perdiendo gran parte de la misma, y muriendo a los dos días.

Nadie quiere recordar estos hechos, en los que murió Carlos Ayala, que como bombero voluntario ni siquiera tenía un sueldito, y en los que fueron heridos para toda su vida varios servidores públicos más.

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EVITA­

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Se supone que el acto terrorista era para recordar los veinte años de la llamada "Abanderada de los humildes" Eva Perón, pero la verdadera Evita no asesinaba a los humildes, sino que -aún cuando pueda haber muchas opiniones encontradas- a su manera, trataba de ayudarlos.

Este atentado ha sido ocultado porque desenmascara la mentirosa imagen creada por el relato oficial, que transformó a los terroristas asesinos en jóvenes militantes idealistas, perseguidos y víctimas de la dictadura militar, por pensar distinto.

Se oculta porque forma parte de los múltiples atentados terroristas perpetrados por Montoneros el mismo día, en Capital e interior del país, para "recordar" el aniversario de la muerte de "la abanderada de los trabajadores".

Se oculta, porque es un atentado de propaganda terrorista, realizado en una plaza pública, para causar conmoción, daños materiales y víctimas indiscriminadas, entre eventuales transeúntes y vecinos.

Pero a este gobierno y a varios anteriores, que apoyan a los terroristas de aquel tiempo y pretenden cambiar nuestra historia, estos hechos en que perdieron humildísimos trabajadores públicos les incomodan muchísimo y tratan de esconderlos y disimularlos, además de su imposibilidad moral y psíquica de homenajearlos.

Como la actual Plaza Emilio Mitre se encuentra vallada por reparaciones, el acto de mañana se realizará enfrente, en la Plazoleta Don Domingo de Acassuso, frente a la bella Catedral de San Isidro.

Los organizadores -entre ellos la "Asociación de familiares y amigos de Víctimas del terrorismo en Argentina" (AfaVitA) y la "Comisión de Homenaje a Policías y Ciudadanos muertos por la delincuencia"- invitan al público en general y a los vecinos de San Isidro a rescatar del olvido la figura de Carlos Ayala, asesinado tempranamente por la bomba terrorista de Montoneros, y recordar su ejemplo de entrega y vocación de servicio a sus conciudadanos.

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* Presidente de la Asociación de Familiares de Víctimas del Terrorismo en la Argentina, Afavita.­