Suplemento Económico

"Hay que moderar la inflación"

El congelamiento del precio de los combustibles persigue ese objetivo, asegura Ricardo Delgado. Es una medida aislada que contendrá la suba, pero no resuelve el problema de fondo, enfatiza el economista. El Gobierno busca frenar la remarcación antes de negociar salarios en las paritarias.

La mano del Gobierno había ido ajustando los eslabones de casi toda la larga cadena formadora de precios. Faltaba uno de los más relevantes: los combustibles líquidos. Su congelamiento por seis meses impedirá, al menos en la teoría, detener el impulso alcista de muchos productos que tienen en las naftas un insumo fundamental.

Ahora bien, no todo es blanco o negro en el abanico de medidas oficiales. Una vez más, la Casa Rosada dividió las aguas. Muchos productores y empresarios, entre ellos los supermercadistas, aplaudieron la decisión, remarcando su condición de esencial para detener el proceso inflacionario.

Los dirigentes del sector afectado -mayormente las Cámaras de estaciones de servicio- aún claman por ver paralizados sus ingresos.

A la hora de evaluar esta política -trazada por la Secretaría de Comercio Interior- como herramienta efectiva contra la inflación, Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica, duda de su eficiencia. Y agrega: todos los cañones apuntan ahora a calmar los precios como fin para enfriar las demandas cuando se negocien las paritarias.

-¿La medida tendrá algún tipo de efecto sobre el proceso inflacionario?

-Me parece que forma parte de este plan de congelamiento de productos e insumos, tal el caso de las naftas, que afectan el poder de compra de los argentinos. Tiene que ver claramente con moderar la inflación, pero también tiene que ver con dar una señal de que los precios en estos meses estén por debajo de la media de lo que venían creciendo a finales del 2012, para dar un mensaje claro de desaceleración de precios en un momento en el que se están discutiendo las paritarias para este año. La idea del Gobierno es sentar a los principales gremios en un entorno de inflación más baja. Esto forma parte de esa lógica.

LA CADENA

-Los combustibles son un eslabón fundamental en la cadena de producción, por su impacto en toda la economía.

-No tiene un impacto directo en el IPC (Indice de Precios al Consumidor), pero sí forma parte de los gastos de producción y logística, que hacen que terminen repercutiendo en los precios, más allá del combustible como sector en sí mismo.

-¿Era de esperar que se tomara esta decisión sobre los combustibles líquidos?

-Sí... También hay que decir que el congelamiento llega en un momento cuando el aumento de los combustibles en el último año y medio ha sido significativo. Argentina ya no tiene precios subsidiados en los combustibles, como sí tiene en las tarifas del gas o la electricidad. El combustible ya está en niveles de equilibrio y congelarlos en estos niveles, con la inflación acelerando, no es una mala señal ni una mala política.

-¿Existe riesgo de desabastecimiento? El Gobierno amenazó con echar mano a la Ley de Abastecimiento si se producían faltantes.

-Me parece que siempre que hay un precio máximo, puede haber algún problema puntual de desabastecimiento. Mientras el Gobierno garantice la importación de combustible, esto no debería ocurrir.

-¿Habrá problemas con las paritarias en el sector? Los empresarios reclaman que les congelaron los ingresos.

-Lo que ha habido también en este sector es una gran concentración. Primero hubo una desaparición de varias estaciones de línea blanca, los más chicos se quedaron en el camino producto de que las políticas de precios en el último año y medio apuntó a planchar los precios. Evidentemente pudieron resistir los más grandes, los que tienen más espalda financiera. Esto complicaría a las empresas más pequeñas.

ELECCIONES

-La medida llega hasta el mismo mes de las elecciones. ¿Es parte de una estrategia de fondo o se trata de oportunismo político?

-Lo veo como una medida que de todos modos es aislada en términos de atacar la inflación. Debería formar parte de un paquete más integral, más abarcativo de medidas. En sí mismo el congelamiento puede contener, pero no resolver el problema de fondo.

-¿Cabe preguntarse qué ocurrirá luego de los seis meses, tal como se especulaba con el acuerdo de precios en los supermercados? ¿Cuál sería el efecto del día después?

-En combustibles como en los alimentos no va a haber bandera verde, día 61 o en este caso día 121, que el Gobierno les diga: ahora pueden hacer lo que ustedes quieren. Esto no es así, no es la lógica del Gobierno ni tampoco la del secretario Guillermo Moreno. Se irán dando medidas puntuales en cada momento. No veo un antes y un después o un Día D a partir del cual cambie el escenario radicalmente.

-¿Puede producirse un efecto bumerán, un reacomodamiento brusco de precios en el futuro que dispare aún más la inflación?

-Depende de cómo estén los precios internacionales. Hoy los precios del petróleo están altos, con las retenciones se le reconoce al productor un precio mayor. La verdad es que es difícil de pronosticar eso, depende del contexto. Se está congelando en un nivel de precios altos, no en el nivel que teníamos en el año 2007, 2008 o 2009, donde los precios eran bajos.