Política
Federico Pinedo, ex presidente provisional del Senado, disertó en el Club del Progreso

“Hay que dejar de sustituir importaciones y aumentar el comercio y la exportación”

“La Argentina debe abandonar el modelo de sustitución de importaciones -cerrado, de suma cero, “lo que tengo es porque se lo saco a alguien”- y crecer aprovechando que el mundo ha empezado a demandar afanosamente productos que la Argentina tiene como alimentos, gas y litio”.

En un almuerzo en el Club del Progreso, Federico Pinedo se centró en un cambio de enfoque: desde que comenzó la Segunda Guerra Mundial en 1939 nuestro país asumió una sustitución “generalizada” de importaciones, que no fue producir “algunos” bienes que importábamos sino querer producir “todo” lo que consumimos, lo que años después el economista Aldo Ferrer sintetizaría en la frase “vivir con lo nuestro”.

Y, a pesar de que nos cueste, por el orgullo argentino, la Argentina está dentro del planeta -continuó el ex presidente provisional del Senado- y la respuesta al modelo de sustitución de importaciones la está dando el mundo, no nosotros.

SEGURIDAD JURÍDICA

Hace cinco años, ejemplificó, en Europa un auto de cada 25 era eléctrico y hoy lo es uno de cada cinco que se fabrican. Y esos autos necesitan baterías para consumir energía, y que tengan cobre. La Argentina es uno de los cuatro más grandes productores de litio y San Juan tiene seis minas de cobre de clase mundial. Una sola de ellas es el doble de la mina de cobre más grande de Chile, pero mientras Chile exporta 40.000 millones de dólares de cobre por año, nuestro país sólo exporta 5.000. La Argentina necesita inversiones y no quieren invertir porque no ven aquí seguridad jurídica, pero “si exportáramos como Chile, agregaríamos 35.000 millones de dólares por año, y eso puede pasar en la próxima década”.

Pinedo insistió en pasar de la sustitución de importaciones -donde se le saca a uno para darle a otro, y algunos de paso se quedan con una parte del todo- a un modelo de agregado de valor para la exportación. “Los motores del crecimiento de la Argentina son globales, no locales”, especificó. Cuando Vaca Muerta esté en régimen va a exportar 30.000 millones de dólares de gas por año y la actividad privada por su cuenta ha construido dos oleoductos para exportar petróleo desde allí.

Afirmó que en la Argentina el sector privado no está quebrado; está quebrado el Estado, y hay quienes viven de lo de todos los demás. Son quienes trabajan para que la Argentina quede cerrada, para no tener competencia: los que venden caro lo que producen -y que no es muy bueno-. Y esos pocos tienen amigos políticos con los que participan de negocios enormes, son socios y les prestan aviones privados, plata “para la campaña”.

LIBERTAD INDIVIDUAL

Al pretender caracterizar la mentalidad de una “Argentina que no va más”, como la de “vivir con lo nuestro”, Pinedo estimó que es como si él, que es abogado, dijera: “Me voy a hacer mis propios zapatos y pantalones”, y quizá demorara un año para terminar el primer zapato, cuando sería lógico especializarse en lo que sabe hacer y comprar lo demás.

Pinedo expuso sobre “¿Un nuevo comienzo de la Argentina?”, flanqueado por los abogados Roberto Punte y Guillermo Lascano Quintana, presidente y vicepresidente del tradicional Club del Progreso, entidad fundada en 1852. Punte agradeció el testimonio de “un actor en el centro del torbellino de la política”.

Abogado y político, integrante de Propuesta Republicana (PRO), ejerció como presidente provisional del Senado desde el 3 de diciembre de 2015 hasta el 10 de diciembre de 2019. Y durante doce horas estuvo a cargo del Poder Ejecutivo hasta que Mauricio Macri asumió la presidencia que no quiso transmitirle su antecesora.

Pinedo se centró en políticas públicas internas e internacionales -“uno es para afuera lo que es para adentro, nuestros valores son lo que somos nosotros, somos tan Occidente como Francia o Estados Unidos”-, sin entrar mayormente en personas ni candidaturas. Tras señalar la creencia en la democracia, los derechos humanos, las libertades personales, la independencia judicial, el Estado de Derecho y el derecho de propiedad, reafirmada en la adhesión argentina a tratados internacionales, indicó la importancia de la paz y de evitar que conflictos externos se metan adentro. Dijo que no le interesa ingresar en el BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), ser parte de ese club que manejan otros. El objetivo de la política exterior, subrayó, es el desarrollo de la Argentina.

APOYO A BULLRICH

Pero, aunque prácticamente no habló de figuras de la política, cuando le hicieron una pregunta sobre el final de su exposición, deslizó que tenían en su espacio una disputa interna y que entendía que la personalidad de Patricia Bullrich se adecua mejor a un cambio sostenido con coraje y convicción, viendo cuál es el enemigo a derrotar y no con el cual transar. No obstante señaló que “vamos a competir con una sonrisa en los labios” y se manifestó optimista sobre el futuro del país si se toman las decisiones oportunas.

Participaron de la reunión unos cuarenta asistentes; entre ellos, el diputado nacional (PRO) Pablo Tonelli,;los diplomáticos Julio Lascano y Vedia, Arnoldo Listre, Max Gregorio-Cernadas y Juan Carlos Sánchez Arnau; los abogados Carlos María Regúnaga, Emilio Weinschelbaum y Juan Lasheras Shine; la socióloga María Matilde Alcorta y el dirigente radical Ricardo Pérez Vélez.