Opinión

Había una vez… discursos medievales

-¡Hola padrino!

-¿Cómo anda mi ahijadito?

-Te traje una cita para ver si adivinás quién la dijo...

-No me interesa… Por un lado, trato de enterarme lo menos posible de las gansadas ajenas. Por otro, me parece que viniste con eso solo para hacerme enojar…

-Ja… Un poquito puede ser, pero me interesa el tema y no podés dejarme en la ignorancia…

-Golpe bajo… Bueno, vamos con la prueba –dije con resignación cristiana.

-La cita es reciente, del mes pasado, y está criticando a una colega: “Un discurso medieval, ridículo y antiempresa. Una especie de peronismo de lucha de clases, una cosa realmente terrible.”

-Ufff… Fácil, lo dijo Doña Record”, Patricia Bullrich, para usar el dulce estilo comunicativo del Presidente.

-Ese estilo pide un insulto en el medio. ¿Doña reRord?

-La de las mil y una piruetas… Cambiemos de tema.

-No, explicámelo.

-Buscalo vos… -ante su cara me corregí-. Bueno, te lo resumo: guerrillera de juventud, autoexiliada, empezó después a dar saltos de un lado al otro del espectro político. De la izquierda de la Revolución Peronista de los 80 pasó al Menemismo liberal con un alto cargo, de allí saltó y se fue a la izquierdita nuevamente con el Frepaso. Fundó un partidito sin éxito. Fue ministra de De la Rúa, de allí saltó nuevamente del otro lado y se fue al Pro, primero ministra de Macri, después candidata a presidente del PRO antimacri. Se dijeron de todo con Milei cuando eran rivales y se olvidaron de ese todo con un nuevo puesto de ministra y ahora senadora... Doña Coherencia, podríamos ponerle también. ¿Qué más querés saber? No son temas que disfrute… me dan acidez.

 

ILUMINISMO ANTICRISTIANO

-Que me expliques eso de “discurso medieval”.

-Un lugar común, que denota prejuicios e ignorancia. Sin más. No es la única, aunque vuelve a menudo con esa falsedad de usar la palabra "medieval” como sinónimo de retrógrado. Un disparate antihistórico. Pero lo hacen siempre… Se ve que la rosca política constante les impide estudiar. Para la gente del PRO parece ser una obsesión, constantemente comparan las corrupciones argentinas con los “señores feudales”. Pero también lo hizo en su momento la archienemiga Cristina: para ella también todo lo malo era “medieval”, “feudal”. Y el otro pobrecito… ¿cómo se llamaba? Fernández, ¿no? También él solía usarlo… En el fondo, en ese antimedievalismo de cotillón, se ve que ideológicamente toda esta gente tiene la misma base.

-¿Qué base?

-Iluminismo anticristiano en el fondo. Pero muy superficial todo, como les corresponde. Desde hace décadas ningún historiador serio sostiene esa visión peyorativa de la Edad Media. Quedó como un recurso ideológico bien berreta usado tanto por la derecha liberaloide, como por la izquierda… La masonería está siempre detrás… Que del Medioevo y del sistema feudal no conozcan nada de nada, no es obstáculo para que no lo dejen de poner como el peor ejemplo. Una vez más, la realidad de las cosas no importa. Vale el discurso.

-Explicame.

-Cuando uno recorre lo que queda del mundo medieval: sus iglesias, su literatura, su arte en general, su filosofía, se da cuenta de que fue un período luminoso de la humanidad. Especialmente luminoso y verdaderamente progresista en el buen sentido. Todo lo contrario de las oscuridades pseudogóticas que nos venden. Por eso, te confieso que me indigna. ¿Desde qué lugar juzgamos como peores, tiempos que fueron infinitamente más justos? Mirá -le dije yendo a buscar un libro de mi biblioteca-, aquí tenés una gran introducción a la cultura medieval para que leas. Se llama La Cristiandad y su cosmovisión, es del Padre Alfredo Sáenz. Una síntesis magnífica que barre y explica todas las ignorancias modernas. Cuando lo abrís, después del índice, hay una cita del Papa León XIII, en quien se inspiró el Papa actual para tomar su nombre. Te la leo:

"Hubo un tiempo en que la filosofía del Evangelio gobernaba los Estados. Entonces aquella energía propia de la sabiduría cristiana, aquella su divina virtud había compenetrado las leyes, las instituciones, las costumbres de los pueblos, impregnando todas las clases y relaciones de la sociedad; la religión fundada por Jesucristo, colocada firmemente sobre el grado de honor y de altura que le corresponde, florecía en todas partes secundada por el agrado y adhesión de los príncipes y por la tutelar y legítima deferencia de los magistrados; y el sacerdocio y el imperio, concordes entre sí, departían con toda felicidad en amigable consorcio de voluntades e intereses. Organizada de este modo la sociedad civil, produjo bienes superiores a toda esperanza. Todavía subsiste la memoria de ellos y quedará consignada en un sinnúmero de monumentos históricos, ilustres e indelebles, que ninguna corruptora habilidad de los adversarios podrá nunca desvirtuar ni oscurecer".

¿Qué tal?

-¿No es demasiado? Pinta un paraíso…

-Pinta una sociedad que aspiraba al Paraíso… Por cierto que en esta vida siempre hay luces y sombras, y también las hubo entonces, pero, así como hoy dominan las sombras, en aquellos tiempos dominaba la luz. En este libro, que es de divulgación, pero fundado en fuentes inobjetables, tenés un panorama completo que, en líneas generales confirma lo dicho por el Papa León XIII. ¡Una joya! Lo más gráfico es que compares cualquier obra medieval (las universidades, las catedrales…) con las porquerías que hacemos ahora.

-¿Algo más para declarar?

-Sí, que me harta ese complejo adolescente de mirar la paja en el ojo ajeno, de echarle la culpa de todas nuestras miserias a quienes no la tienen, como en este caso. ¡Ojalá tuviésemos algo del orden medieval! Respetaríamos la vida en primer término, no masacraríamos niños no nacidos y niños ya nacidos, no viviríamos en constantes guerras injustas, no falsificaríamos todas las realidades… Y no lo haríamos porque sabríamos que mentir es un pecado, cosa que hoy ya nadie recuerda.

-¿Una última declaración antes de ir preso?

-Cito a Chesterton para que quede como mis últimas palabras en libertad: “Hay un pecado: decir que es gris una hoja verde — / y se estremece el sol ante el ultraje; / una blasfemia existe: implorar la muerte, / pues sólo Dios conoce lo que la muerte vale. / Y un credo: no se olvidan de crecer las manzanas / en los manzanos, nunca, pase lo que pase. / Hay una sola cosa necesaria: todo, / el resto es vanidad de vanidades.

-Todo lo que dijo va a ser usado en su contra.

-Así sea. Lo asumo.

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