Opinión
Había una vez… Patriotas
- Abuelo, ¿es cierto que se puede hacer el mismo camino que San Martín cuando cruzó os Andes? - El Libertador planificó el cruce por varios pasos al mismo tiempo. La más genial estrategia militar. Y sí hay grupos que todos los veranos se preparan para revivir el Cruce. Debe ser una aventura maravillosa.
- ¿Yo puedo?
- Como siempre todo es cuestión de preparación. Sería lindo que lo hagas. Algunos lo hacen en forma turística o deportiva, otros, en cambio se preparan estudiando lo que se hizo hace más de 200 años. Y así pueden valorar mucho más las dos cosas: el hoy, iluminado por el ayer. Lo que podés hacer es prepararte con tiempo y, cuando crezcas te sumás a algunos de los que hacen bien las cosas.
- ¿Conocés a alguien?
- Sí, la gente de la “Asociación Cultural Sanmartiniana Cuna de la Bandera”. Varios amigos han hecho el cruce con ellos y, la verdad es que van mucho más allá de recrearlo: es un proyecto bien sanmartiniano, mirando el pasado para construir un futuro mejor. Estudian, se juntan, se preparan muy bien. La fundó un veterano de Malvinas, el Teniente Coronel (R) VGM Victor Hugo Rodriguez acompañado por un grupo de entusiastas del Libertador y su Gesta.
- Ese es el que fue jefe de Tries y Villegas, los soldados de la historia de Malvinas que siempre me contás.
- ¡Buena memoria la tuya! Sí, el mismo
- Mirá, una amiga de tu tía acaba de volver y escribió una notita que te quería leer. Te va a gustar: - Cruce de los Andes - Mendoza enero 2026 ´por María Guadalupe Correa.
EL LIBERTADO DE AMERICA
En la frontera de nuestro país, donde parece no haber más que áridas montañas, frío, viento y un par de arbustos, todos los años argentinos, y algún que otro extranjero, deciden emprender la marcha y cruzar la Cordillera de los Andes. Algunos meramente como diversión, otros como desafío personal y otros rindiéndole homenaje a las hazañas del Libertador de América.
Allí donde parece no haber nada, se aprecia la belleza del sonido del viento, de los atardeceres en la montaña, de las estrellas y su brillo inexplicable, de los álamos tan característicos de la zona, su fauna salvaje, sus inmensas montañas y colores.
Allí donde parece no haber nada, existe un grupo de baqueanos que cuidan de sus animales y de la tierra, que transmiten esa sencillez, generosidad, amabilidad y picardía tan característica del argentino de las provincias de nuestro país.
Allí donde parece no haber nada, existe también un Ejército Argentino que silenciosamente se entrena, custodia el territorio, protege lo que es suyo y nuestro; al que muchos olvidan, pero que siempre cuida a quienes transitan la zona y a quienes emprenden la marcha.
Es por el Portillo, por Los Patos, por Uspallata, y por tantos otros pasos más de la Cordillera que miles de argentinos eligen pasar frío y cansancio en sus vacaciones, realizando un gran esfuerzo físico y mental. Ese esfuerzo trae gozo y alegría en el descanso, pero sobre todo trae reflexiones sobre las grandes hazañas que fueron llevadas a cabo en esas tierras.
PATRIA VIVA
Finalmente, es allí donde la Patria todavía sigue viva, en esos pequeños rincones donde algún grupo de locos o no tan locos, mantienen viva la historia, llenan nuestras tierras de vivas anécdotas, custodian lo que con sangre y fuego supimos mantener. Pero, sobre todo, la Patria sigue sigue viva gracias a quienes habitan esos rincones de nuestro país, caracterizados por la sencillez en su forma de vivir, en su amor al suelo, en el cuidado de sus animales, en el amor a lo suyo.