Al menos ocho delincuentes muy fuertemente armados bajaron de un Volkswagen Bora negro y un Peugeot 206 y entraron en la comisaría séptima de Glew , ubicada en el partido bonaerense de Almirante Brown.
Cuando lograron ingresar a la sede policial, los integrantes de la banda amenazaron a los policías que se encontraban en el lugar y sacaron de las celdas a once reclusos. Según fuentes policiales, el grupo comando sólo buscaba liberar a dos delincuentes detenidos en la comisaría por robo calificado. Los otros 9 prófugos se encontraban detenidos por delitos menores.
Minutos antes del asalto, un detenido se descompuso por lo que los policías llamaron a una ambulancia y guardaron sus armas como lo requiere el procedimiento habitual.
Los delincuentes aparecieron luego de que los médicos se retiraran y sorprendieron a los policías todavía desarmados, salvo un subcomisario que evitó dispararles por temor a que se produjera un tiroteo dentro de la comisaría. Una vez que salieron a la calle el subcomisario sacó su arma e intercambió disparos con los delincuentes.
Uno de los prófugos fue detenido enseguida. Los policías encontraron los autos abandonados a unas 20 cuadras de la comisaría y secuestraron una escopeta y una peluca en uno de ellos. En tanto, se desplegó un importante operativo para dar con los delincuentes y los diez prófugos.
POLICIA BONARENSE
El jefe de la Policía Bonaerense, Juan Carlos Paggi, indicó que un intenso operativo de búsqueda fue desplegado para dar con los ocho miembros del grupo comando que asaltó a la comisaría séptima de Glew y con los diez detenidos que todavía están prófugos.
Según indicó Paggi, los delincuentes atacaron la comisaría luego de que una ambulancia vino a atender a un detenido que se descompuso. Sin embargo, el jefe de la Bonaerense descartó que haya sido planificado por los delincuentes. “Como el detenido que vinieron a revisar no se escapó se desvirtúa la maniobra o el ardid”, sostuvo.
Paggi indicó que el comando vino a liberar a dos delincuentes detenidos un por robo calificado realizado unos días atrás y que forzaron los candados del calabozo con "una alicate de gran tamaño". Según dijo, "eran delincuentes que solían entrar a las casas a mano armada y en ese marco fueron detenidos".
“Gracias al personal que se resisitió no se robaron armamento", agregó Paggi y le agradeció a Dios que "no hubo ningún policía herido”.