El paro nacional universitario de 24 horas tuvo hoy un fuerte impacto en las universidades públicas de todo el país, mientras docentes, no docentes y trabajadores de ciencia y técnica se concentraron en el Obelisco para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
La medida, convocada por el Frente Sindical de Universidades Nacionales (FreSU), afectó especialmente a las universidades de Lanús, Cuyo, Lomas de Zamora, San Juan, Jujuy y del Litoral, entre otras.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) mantuvo sus puertas abiertas, aunque buena parte de sus docentes y no docentes se plegó al cese de actividades. “Fue un paro muy importante”, aseguró Pilar Barbas, secretaria de la Federación Universitaria Argentina (FUA).
Los gremios reclaman además una recomposición salarial y estiman que existe una brecha superior al 28%, junto con una falta de actualización de los fondos destinados a becas y hospitales universitarios.
“El Gobierno mantiene una deuda salarial con la docencia universitaria, establecida por la Ley de Financiamiento Universitario”, sostuvo Laura Carboni, secretaria general de AGD-UBA.
La dirigente aseguró que el incremento del 21,3% cobrado en julio “no llega ni a cubrir la mitad” de lo reclamado; señaló que la asamblea del gremio rechazó la propuesta y adelantó que su gremio irá nuevamente al paro la semana próxima desde el lunes 18 hasta el sábado 22, “por la falta de respuesta” del Gobierno Nacional y el “sostenido ahogo presupuestario”.
Desde el Ministerio de Capital Humano calificaron el paro de “político e ilegítimo”, aseguraron que las transferencias comprometidas se encuentran al día y recordaron que fue convocada una nueva reunión paritaria para el 1° de septiembre.