Opinión
OBITUARIO

Francisco García Bazán (1940-2025)

El pasado 26 de noviembre, falleció Francisco García Bazán, quien es una de las figuras más relevantes en el campo de la filosofía así como del estudio de la Historia de las Religiones. Su amplia trayectoria -autor, traductor, investigador y docente universitario- deja una huella permanente en el ámbito intelectual tanto de la Argentina como a nivel internacional.

“Hay algo que ha olvidado nuestra educación, porque lo olvidó nuestra cultura: el Cosmos es un ser viviente animado por un alma”, sostuvo en una entrevista realizada apenas unos días antes de su muerte.

Un par de semanas antes de eso, en una de las comunicaciones telefónicas que solíamos tener, García Bazán con tono de resignación me expresó: “A mi juicio por primera vez desde el inicio de la Humanidad, estamos en retroceso en lugar de continuar la evolución.”

Así eran sus intensos, reflexivos y reveladores pensamientos a los que quien esto escribe ya había transitado tanto cuando fui su alumno en la Universidad Argentina John F. Kennedy como al momento en que tuve que defender mi tesis de Doctor en Psicología Social en que este eminente filósofo fue uno de los jurados. Siempre generoso, dispuesto a donar tiempo para dialogar, corregir artículos y ensayos escritos por nosotros, a quienes él llamaba “ustedes, mis discípulos.”

Cuándo le preguntábamos ¿cómo definir a un filósofo?, respondía: “Los filósofos aman el saber porque no lo tienen y aspiran a vivir en esa búsqueda.”

Tuve la oportunidad de compartir con García Bazán mesas redondas en la Sociedad Científica Argentina así como en la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) de la que era socio honorario y en diversas ediciones de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Cada una de esas oportunidades me sirvió para ampliar mis conocimientos.

Nació el 27 de marzo de 1940 en Málaga, España y llegó a la Argentina a sus 17 años de edad. Obtuvo el título de licenciado en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires y el de doctor en Filosofía suma cum laude de la Universidad del Salvador.

El pasado 3 de septiembre la Universidad del Salvador le confirió la máxima distinción académica conferida por esa casa de altos estudios, que es el Doctorado Honoris Causa por considerarlo “uno de los catedráticos más destacados en el ámbito de la Filosofía y la Historia de las Religiones, en particular en las relaciones entre el cristianismo primitivo y la filosofía antigua y la fenomenología e historia de las religiones.”

Fue investigador superior del Conicet desde 2003 hasta jubilarse. Profesor Titular en la Universidad Argentina John F. Kennedy, también en la Universidad del Salvador, docente auxiliar y Adjunto en la UBA.

Autor de más de treinta libros, entre ellos: Gnosis. La esencia del dualismo gnóstico; Neoplatonismo y Vedanta; René Guénon; Aspectos inusuales de lo sagrado; Textos gnósticos de Nag Hammadi; La gnosis eterna; La concepción pitagórica del número; El evangelio de Judas; Gnosticismo: esencia, origen y trayectoria; La biblioteca gnóstica de Nag Hammadi y los orígenes cristianos y El papado y la historia de la Iglesia.

Obtuvo numerosas distinciones. Entre otras, en 1976, el premio Joven Sobresaliente de la Cámara Junior de Buenos Aires. Premio Gobierno Provincia de Buenos Aires (Ciencias Sociales 1990). Premio Konez de Metafísica (1996). Premio Bernardo Houssay de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación al Investigador Consolidado 2003. Honorary Member de la International Association for Analytical Psychology por sus aportes al estudio de la psicología de C.G. Jung. Profesor Honorario de la Universidad Católica de Cuyo (Res. 051-CS-2015). Doctor honoris causa de la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano (2018). Segundo Premio Nacional de Ensayo Filosófico por el libro La Biblioteca gnóstica de Nag Hammadi y los orígenes cristianos. (2019). Personalidad destacada en el ámbito de la Cultura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

(2020) Fue miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, de la Academia Provincial de Ciencias y Artes de San Isidro, de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. Dirigía la Sección de Filosofía e Historia de las Religiones en el Centro de Estudios Filosóficos Eugenio Pucciarelli de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires.

Podemos asegurar que la vida de Francisco García Bazán estuvo permanentemente dedicada a aprender, estudiar y enseñar. Y, para quienes cómo yo, lo elegimos como padre intelectual – función que ejercía con total fluidez, serenidad y armonía – seguirá, siempre, presente pues, a cada paso que demos al escribir un artículo, preparar una clase u ordenar una futura conferencia… ¡allí estarán sus palabras, sus explicaciones, los imprescindibles esclarecimientos!

DESPUES DE LA MUERTE

Más de una vez conversé con Francisco García Bazán sobre la continuidad de la existencia tras la muerte. Él estaba absolutamente convencido que la vida continuaba. Al igual que Carl Gustav Jung quien tenía por seguro que la evolución -lo que el sabio suizo llamara Sendero de Individuación- continuaba tras el fallecimiento. Por lo tanto lo que corresponde indicar es que este notable maestro de los temas esenciales que hacen a la comprensión de lo trascendente, no ha muerto; sólo ha desencarnado. Su existencia continúa en un plano al que -por el momento- no nos es posible acceder. Sólo eso.

* Doctor en Psicología Social, magister en Psicoanálisis, filósofo, escritor e historiador.

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