Sugerencias del Chef

Fiesta y charlas en la calle por el tercer aniversario de Trescha

En una escena poco habitual para la gastronomía porteña, la esquina de Murillo y Acevedo amaneció distinta este domingo: mesas, fuego, copas y cocineros en acción marcaron el pulso del tercer aniversario de Trescha, el proyecto liderado por Tomás Treschanski, una de las figuras más jóvenes y destacadas de la cocina local.

Desde el mediodía, la calle cortada se transformó en un punto de encuentro entre colegas, periodistas y habitués del circuito gastronómico. El clima fue distendido, festivo, pero con el sello de precisión y detalle que caracteriza al restaurante: estaciones de cocina en vivo, copas en circulación y una curaduría de sabores pensada para celebrar.

La jornada estuvo atravesada por una serie de charlas bajo el eje “Gastronomía en conversación”, con la conducción de Rodolfo Reich. Participaron referentes de peso de la escena latinoamericana como Iván Ralston (Tuju), Luiz Filipe Souza (Evvai), Luis Martínez (El Cielo), Álvaro Clavijo (El Chato) y el propio Treschanski, entre otros.

Los ejes giraron en torno al presente de la cocina latinoamericana, el maridaje y el estado actual de la gastronomía argentina, en un formato más cercano al intercambio que a la ponencia formal.

Otro de los ejes de la jornada fue la charla “El maridaje en la gastronomía”, que reunió a referentes del mundo del vino y la hospitalidad como Alejandro Vigil, Valeria Mortara, Inés de los Santos, Elena Cabrera y Gabriela Lafuente, en una conversación enfocada en el vínculo entre bebida y experiencia gastronómica.

La jornada también incluyó un bloque dedicado a pensar la identidad local con la charla “La gastronomía argentina”, en la que participaron Tomás Treschanski junto a Facundo Kelemen, Gabriel Oggero, Gonzalo Aramburu, Julieta Caruso y Germán Martitegui, en un intercambio que puso el foco en el presente y los desafíos de la cocina nacional.

El cierre conceptual fue coherente con la propuesta del evento: menos solemnidad y más disfrute. Cocineros de casas icónicas como Don Julio, Crizia, Mengano y el propia Trescha salieron a la calle a cocinar con fuego, generando una especie de feria gourmet improvisada pero cuidadosamente ejecutada.

También hubo una barra a cargo de Tres Monos, junto con propuestas de bebidas de Chandon y Terrazas de los Andes, acompañando el recorrido del público entre charlas, fuegos y encuentros.

Detrás de la celebración hay un dato no menor: en apenas tres años, Trescha se consolidó como uno de los proyectos más ambiciosos de la ciudad. Con un formato íntimo de solo diez comensales por turno y una propuesta de menú degustación de alto vuelo técnico, el restaurante obtuvo una estrella de la Guía Michelin en su primera edición en Argentina, además del reconocimiento a Treschanski como “Young Chef”.

Pero más allá de los premios, lo que se vio hoy fue otra cosa: comunidad. Una escena gastronómica que se reconoce, se celebra y, por un rato, saca la cocina a la calle.

En tiempos donde la alta gastronomía suele asociarse a la exclusividad, Trescha eligió festejar abriendo el juego. Y Villa Crespo, al menos por un domingo, fue el epicentro.