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"Familias Fuertes", un programa que fomenta vínculos esenciales

Creado por la Dirección de Desarrollo Familiar del gobierno porteño, el proyecto ayuda a fortalecer la relación entre padres e hijos para prevenir problemas sociales.

 

Fortalecer la familia, ponerla en el centro de las políticas públicas, implica prevenir adicciones, deserción escolar, actitudes de violencia, embarazos adolescentes, y no tener que acudir más tarde a intentar corregir las consecuencias.

Fernando Vedoya, de 31 años, está a cargo de la Dirección de Desarrollo Familiar que el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires estableció en 2016, y está convencido de la necesidad y conveniencia de llegar antes de que exploten los problemas, fortaleciendo los vínculos familiares, el entorno más inmediato de los chicos y adolescentes.

Esa centralidad de la familia ha sido reconocida por la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, que desde otro ángulo advierte el valor del ámbito familiar para prevenir esos flagelos que azotan a la sociedad. El programa "Familias fuertes", que impulsa el gobierno local, procura trabajar juntamente con padres e hijos, fomentando la convivencia, la generación de buenos hábitos de diálogo y esfuerzo, y la valoración mutua.

Con videos, sesiones de encuentro, intercambio de pareceres, se procura que los padres sepan cómo encauzar a sus hijos en la disciplina de estudio y trabajo sin gritarles, sin malos modos, fomentando su autoestima.

A los chicos los afecta la violencia, estima Vedoya, y lamentablemente muchas veces el lugar donde se aprende la violencia es la propia casa: allí hay que trabajar, antes que en los ámbitos sociales más amplios. Brindar herramientas prácticas a los padres, hacerles caer en la cuenta de situaciones de las que no tenían cabal conciencia, permite encontrar resultados efectivos.

Vedoya cuenta con satisfacción que los esfuerzos empleados en esos programas rinden frutos. Hace poco lo llamó el director de una escuela de Parque Avellaneda. Tenía un alumno -llamémosle Juan- que mostraba bajo rendimiento escolar, poca relación con sus compañeros, desaliño y dejadez. De pronto, el directivo empezó a ver un cambio, advirtió que ese chico mejoraba en sus notas, tenía amigos nuevos, se lo notaba desenvuelto e interesado en lo que hacía. Se preguntó a qué se debería ese cambio. Y descubrió que Juan y sus padres habían participado en el programa "Familias fuertes".

Otros programas buscan evitar la violencia en el deporte, en esos lugares de sociabilidad que deberían ser los clubes de barrio, y que en general lo son, pero donde más de una vez el juego se desarrolla en medio de insultos, descalificaciones o golpes. Esas circunstancias provocan en los jóvenes estrés, frustración, angustia, cuando podrían disfrutar de solaz, entretenimiento, compañerismo, amistad.
Para orientar la competencia deportiva hacia esas metas, un programa oficial propone reflexionar sobre las reglas, escribir un libro de quejas y sugerencias, evitar los gritos, involucrando a los chicos en un trabajo conjunto.
Licenciado en Relaciones Internacionales, con posgrados y especializaciones en Políticas Públicas, el joven funcionario entiende que éstas deben expandir el foco desde el individuo solo, aislado, hacia el entorno de la familia, el entramado de los contactos más cercanos. Pensando en la familia, piensa, se generan cambios positivos para la sociedad. El Estado no puede reemplazarla en sus funciones, pero sí reconocerla y facilitarle herramientas para que despliegue sus posibilidades.

La familia es así un tema de las políticas públicas, que debe contagiarse a distintas áreas de gobierno y merecer la atención oficial, estar en la cabeza de los funcionarios.
La semana última, en el Centro Cultural San Martín se desarrolló un encuentro de representantes de distintas provincias para analizar en común experiencias de políticas públicas que contemplan el papel central de la familia. 
El organismo porteño dedicado a este tema se autodefine así: "Buscamos acompañar a las familias de la ciudad, por medio de la promoción de políticas y servicios destinados a fortalecer sus vínculos, a brindarles la contención que necesitan, y a promover espacios para compartir".