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Europa y Londres se resisten a actuar en el estrecho de Ormuz


Bruselas (ANSA y EFE) - Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) rechazaron la posibilidad de ampliar el mandato de su misión naval ‘Aspides’ en el estrecho de Ormuz, e instaron a rebajar la tensión en esa zona.

“Ésta no es la guerra de Europa”, indicó la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, en una rueda de prensa al término de un Consejo de ministros comunitarios, en la que agregó que "Europa no tiene ningún interés en una guerra sin fin".

"Hemos estado en contacto con la OTAN anteriormente, pero esto está realmente fuera de su ámbito de actuación. Tenemos la Operación Aspides en la región, pero esto está fuera del territorio de la OTAN”, añadió.

'Aspides' es una misión no ejecutiva en el marco de la Política Común de Seguridad y Defensa de la UE, creada en febrero de 2024 como operación defensiva en respuesta a la crisis en el mar Rojo tras los repetidos ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra el tráfico marítimo internacional desde octubre de 2023.

Puede operar a lo largo de las principales rutas marítimas de comunicación en torno al estrecho de Baab al-Mandab y supervisa la situación marítima en el estrecho de Ormuz, así como en las aguas internacionales del mar Rojo, el golfo de Adén, el mar Arábigo, el golfo de Omán y el golfo Pérsico.

En cualquier caso, tiene un mandato puramente defensivo para proteger a los buques que sean objeto de ataques por mar o por aire, sin poder llevar a cabo ataques en tierra.

SIN CAMBIOS

Aunque en el Consejo los ministros abordaron la posibilidad de ampliar la misión 'Aspides' y expresaron "claro deseo de reforzar esta operación", Kallas precisó que, "por el momento, no existe intención de modificar el mandato de la operación".

La política estonia reconoció que el cierre del estrecho de Ormuz representa una seria amenaza para el suministro de petróleo, especialmente para Asia, y que la situación también es problemática "en lo que respecta a los fertilizantes", afirmó Kallas. "Y si hay escasez de fertilizantes este año, también la habrá de alimentos el próximo", aceptó.

Pero enfatizó que "los ministros han reafirmado hoy que nuestra prioridad es la distensión y la libertad de navegación".

En la misma línea que la UE, el primer ministro británico, Keir Starmer, respondió a los periodistas que la reapertura del estrecho de Ormuz, estratégico para el comercio mundial de hidrocarburos y otros sectores, no puede confiarse a "una misión de la OTAN".

"Que quede claro: esto no será una misión de la OTAN, ni nunca se concibió como tal", enfatizó Starmer, en respuesta a una pregunta periodística.
Starmer había sido consultado por las palabras del presidente Donald Trump, quien en una entrevista publicada el fin de semana en el Financial Times había amenazado a los aliados diciendo que les espera "un futuro muy sombrío" si no ayudan a garantizar la apertura del estrecho de Ormuz.

"Es absolutamente apropiado que quienes se benefician del Estrecho ayuden a garantizar que no ocurra nada malo allí", dijo Trump en la entrevista con el FT, argumentando que Europa y China dependen en gran medida del petróleo del Golfo, a diferencia de Estados Unidos. "Si no hay respuesta, o si la respuesta es negativa, creo que será muy perjudicial para el futuro de la OTAN", añadió.

Desde Teherán, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aclaró que el estrecho de Ormuz, vía marítima por donde transita aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo, está cerrado únicamente a los "enemigos" de la República Islámica.

Desde el estallido del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, Teherán ha bloqueado casi por completo el estrecho, el tráfico marítimo en la zona se ha reducido significativamente y se han reportado ataques contra embarcaciones.