Dubai, Emiratos Árabes Unidos (AP y ANSA) - , En su quinto día, la guerra desencadenada por Estados Unidos e Israel contra Irán se expandió como una ola, desde el Mediterráneo hasta el océano Índico. Mientras los bombardeos se intensificaban sobre Irán, epicentro del conflicto, un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní en el océano Índico, Israel continuaba sus ataques sobre el Líbano y Teherán respondia con más misiles y con la advertencia de la destrucción de la infraestructura militar y económica en todo Oriente Medio.
El hundimiento de la fragata iraní, alcanzada por un submarino de Estados Unidos en el océano Índico, frente a la costa sur de Sri Lanka, causó al menos 83 personas y fue uno de los episodios más destacados de la jornada.
El ataque alcanzó a la fragata iraní IRIS Dena, que transportaba alrededor de 180 tripulantes y que posteriormente se hundió en aguas internacionales a unos 40 kilómetros de la ciudad de Galle, según informaron las autoridades esrilanquesas. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó horas después que el navío iraní fue hundido por un submarino estadounidense mediante torpedos.
"Un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní que creía estar a salvo en aguas internacionales. En cambio, fue hundido por un torpedo, una muerte silenciosa, el primer hundimiento de un barco enemigo por un torpedo de EE.UU. desde la Segunda Guerra Mundial", dijo Hegseth en una rueda de prensa. La Marina de Sri Lanka lanzó una operación de búsqueda y rescate tras recibir una llamada de auxilio del buque al amanecer.
ESCALADA
El incidente se produjo en medio de la creciente escalada militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha provocado ataques cruzados en distintos puntos de Medio Oriente y amenazas con ampliar el conflicto en la región.
El ritmo de los bombardeos contra Irán fue tan intenso que la televisión estatal anunció que se pospondría la ceremonia luctuosa por el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, quien murió al inicio del conflicto. Millones asistieron al funeral de su predecesor, el ayatolá Ruhollah Jomeini, en 1989.
Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra el sábado, atacando al liderazgo de Irán, su arsenal de misiles y su programa nuclear, al tiempo que indicaban que derrocar al gobierno es un objetivo. Pero los objetivos y los plazos cambiaron repetidamente, señal de un conflicto de duración indefinida.
Israel reportó que atacó edificios asociados con el Basij, una división voluntaria de la Guardia Revolucionaria, el brazo paramilitar de Irán.
El ejército israelí también dijo que atacó edificios asociados con el mando de seguridad interna de Irán. Israel y Estados Unidos han dicho que quieren que el público iraní derroque la teocracia del país, y los ataques contra las fuerzas de seguridad interna de Irán podrían estar destinados a acelerar eso.
Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, aseguró el fin de semana que sus fuerzas han descentralizado el liderazgo, y que hay unidades que actúan en gran medida por su cuenta de acuerdo con órdenes generales, lo que podría amortiguar el efecto de los ataques contra los principales centros de mando y control.
La televisión estatal iraní mostró las ruinas de edificios en Teherán, y a entrevistados que se quejaban de que los ataques dañaron sus hogares. También se han reportado ataques en la ciudad de Qom, en particular contra un edificio asociado con un panel clerical encargado de elegir al próximo líder supremo de Irán. Los medios iraníes dijeron que estaba vacío en el momento de los ataques.
PLAZOS CAMBIANTES
Durante su rueda de prensa en el Pentágono, Hegseth no dio un plazo definitivo para las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán.
“Se puede decir cuatro semanas, pero podrían ser seis. Podrían ser ocho. Podrían ser tres”, dijo. “En última instancia, nosotros marcamos el ritmo y el tempo. El enemigo está desequilibrado, y vamos a mantenerlo desequilibrado”.
El almirante Brad Cooper, el principal comandante militar de Estados Unidos en Oriente Medio, informó que las fuerzas estadounidenses dañaron las defensas aéreas de Irán y eliminaron misiles balísticos, lanzadores y drones. El portavoz militar israelí, el general de brigada Effie Defrin, dijo que eso ha llevado a un descenso en los lanzamientos desde Irán.
Aun así, se escucharon hoy sirenas de alerta y explosiones en todo el centro y el norte de Israel. El ejército israelí dijo que Irán había lanzado misiles. Hizbulá también disparó cohetes, mientras Israel golpeaba objetivos en los suburbios de la capital libanesa, Beirut.
A causa de la ofensiva israelí en Líbano, más de 65.000 personas tuvieron que desplazarse. Y los números "aumentan rápidamente", indicó el Programa Mundial de Alimentos de la ONU.
El Ejército israelí había ordenado previamente a los residentes del sur del Líbano que abandonaran sus casas y fuesen "de inmediato" al norte del río Litani, advirtiendo en un comunicado de que tenía previsto bombardear áreas del sur en el marco de la actual escalada con el grupo chií Hizbulá.
Por su parte, Irán también lanzó ataques en otras partes de la región, y sonaron sirenas en el reino insular de Bahrein, sede de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos.
La Guardia Revolucionaria de Irán emitió su amenaza más intensa hasta ahora, al decir que los ataques en su contra tendrían como “costo la destrucción completa de la infraestructura militar y económica de la región”.
Un buque portacontenedores con bandera de Malta fue atacado mientras pasaba por el estrecho de Ormuz, la desembocadura del Golfo Pérsico por la que pasa casi una quinta parte del petróleo mundial. El buque fue alcanzado por dos misiles, lo que provocó un incendio, según el ministro de Transporte de Malta, Chris Bonett. Sus 24 tripulantes fueron rescatados.
Al menos 1.045 personas han muerto en Irán, informó la Fundación de Mártires y Asuntos de Veteranos del país. Once personas murieron en Israel y más de 70 en Líbano. Seis soldados de Estados Unidos han muerto.