El Pentágono envió las últimas horas refuerzos a Oriente Medio, incluido un grupo de portaaviones con miles de soldados, luego de que el presidente Donald Trump señaló que no descarta la posibilidad de atacar a Irán a consecuencia de la represión que ha ejercido sobre manifestantes.
"Tenemos una flota masiva dirigiéndose en esa dirección, y tal vez no tengamos que usarla", les dijo Trump a los periodistas el jueves, e hizo notar que iban "por si acaso".
El mandatario ha amenazado con implementar una acción militar si Irán lleva a cabo ejecuciones masivas de prisioneros o mata a manifestantes pacíficos, pero recientemente se retractó, alegando que Teherán detuvo las ejecuciones de 800 manifestantes detenidos. No ha proporcionado detalles sobre la fuente de esta afirmación, que el principal fiscal iraní calificó de "completamente falsa".
Sin embargo, Trump parece mantener sus opciones abiertas. Mientras volaba el jueves en el Air Force One, indicó que la acción militar con la que ha amenazado haría que los ataques del año pasado por parte de Estados Unidos a los sitios nucleares iraníes "parecieran insignificantes" si el gobierno de ese país procedía con las ejecuciones planeadas de algunos manifestantes.
El portaaviones Abraham Lincoln y tres destructores que lo acompañan partieron del mar de China Meridional y se encaminaron hacia el oeste hace unos días, indicó un oficial de la Armada. El oficial, que habló a condición de guardar el anonimato para poder declarar sober movimientos militares, dijo el viernes que el grupo de ataque del Lincoln estaba en el océano Índico.
Cuando lleguen a la región, esos buques de guerra se sumarán a tres barcos de combate litoral, que el viernes se encontraban en un puerto en Bahréin, así como a otros dos destructores de la Armada estadounidense, que estaban en el golfo Pérsico.
La llegada del grupo de ataque del portaaviones añadiría aproximadamente 5.700 soldados. Estados Unidos tiene varias bases en Oriente Medio, incluida la Base Aérea de Al Udeid en Qatar, que alberga a miles de efectivos estadounidenses y es el cuartel general de avanzada del Comando Central de Estados Unidos.
El movimiento del portaaviones ocurre después de que el gobierno de Trump trasladara algunos recursos de la región al mar Caribe como parte de una campaña de presión sobre el expresidente venezolano Nicolás Maduro.
Al portaaviones más grande del mundo, el Gerald R. Ford, se le ordenó en octubre navegar desde el mar Mediterráneo al Caribe junto con varios destructores. El portaaviones Nimitz, que ayudó a llevar a cabo los ataques de junio a los sitios nucleares de Irán, también salió de la región ese mismo mes.
El Comando Central indicó en redes sociales que ahora el F-15E Strike Eagle de la Fuerza Aérea tiene presencia en Oriente Medio, e hizo notar que el caza "mejora la preparación para el combate y promueve la seguridad y estabilidad regionales".
De manera similar, el Ministerio de Defensa del Reino Unido señaló que desplegó sus aviones de combate Typhoon a Qatar "con capacidad defensiva".
Analistas de datos de seguimiento de vuelos se han percatado de que decenas de aviones militares de carga de Estados Unidos también se dirigen a la región.
La actividad es similar a la del año pasado, cuando Washington desplegó hardware de defensa aérea —como un sistema de misiles Patriot— en anticipación de un contraataque iraní tras el bombardeo de tres sitios nucleares clave. Días después de los ataques, Irán lanzó más de una decena de misiles a la Base Aérea de Al Udeid.
Desde finales de diciembre, Irán ha estado sumido en protestas y manifestaciones a nivel nacional, desatadas por la caótica economía de la República Islámica. Las protestas han ejercido nueva presión sobre la teocracia que gobierna el país, la cual ha respondido con una represión mortal y el cierre de internet.
Activistas dicen que el número total de muertos por la represión ha aumentado a cuando menos 5.032 personas, con más de 27.600 detenidos en una campaña de arrestos en expansión. El número oficial de muertos que proporciona Irán es mucho menor: sólo 3.117.
Funcionarios iraníes señalaron la semana pasada que los sospechosos detenidos en las protestas enfrentarían juicios rápidos y ejecuciones, y prometieron una "respuesta decisiva" si Estados Unidos o Israel intervenían.