Irbil, Irak (AP) - El ejército estadounidense anunció el viernes que disparó contra otro buque mercante que intentaba romper su bloqueo de los puertos iraníes, mientras Irán atacó bastiones estadounidenses en torno al golfo Pérsico.
Estados Unidos e Irán no han dado muestra de dar marcha atrás en su conflicto luego una decimotercera noche consecutiva de ataques. Con el nuevo recrudecimiento de los combates y el aparente estancamiento de la diplomacia, ambas partes realizaron movimientos que indican una posible escalada. Las embajadas de Estados Unidos en todo Oriente Medio comenzaron a alertar a los estadounidenses en la región de que las opciones para salir podrían volverse más limitadas, mientras la Guardia Revolucionaria de Irán instó a la población de los países vecinos a mantenerse lejos de bases con tropas estadounidenses.
Las fuerzas estadounidenses inutilizaron el M/T Lavine en el golfo de Omán después de que la embarcación intentó romper el bloqueo en al menos cuatro ocasiones, señaló el capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos, en declaraciones a la agencia The Associated Press.
Hawkins subrayó que la tripulación del barco recibió varias advertencias e ignoró las órdenes. Posteriormente, el ejército disparó contra su sala de máquinas. Es el segundo barco comercial que queda inutilizado desde que Estados Unidos reimpuso su bloqueo. El Comando Central de Estados Unidos también ha redirigido 12 embarcaciones.
El mismo día en que se reimpuso el bloqueo naval, las fuerzas estadounidenses informaron que abrieron fuego contra el buque petrolero Belma, con bandera de Curazao, que navegaba hacia la isla de Kharg, la principal terminal de exportación de petróleo de Irán. Después de que el barco “ignoró múltiples advertencias”, una aeronave estadounidense inutilizó el buque con un misil contra la chimenea del barco el 15 de julio.
Horas antes el viernes, el presidente Donald Trump se refirió a las negociaciones con Irán como “por mucho, las más serias que hemos visto”, incluso mientras los países intercambian ataques a diario.
“Estamos listos y preparados, pero estamos hablando con ellos”, dijo Trump a los reporteros, añadiendo que “no tiene prisa” por terminar la guerra.
Después de prometer que Irán “no se doblegará ante el acoso de Estados Unidos”, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, señaló que las conversaciones con dos potencias globales a menudo enfrentadas con los estadounidenses —China y Rusia— estaban en curso, y advirtió en una entrevista con el medio semioficial Tasnim que la República Islámica “no se dejará intimidar por las amenazas ni cederá ante la presión”.
En el centro de la lucha está el estrecho de Ormuz, un paso crucial para los suministros energéticos globales que ha sido cerrado de facto por ataques iraníes, disparando el precio de los combustibles y provocando una agitación económica generalizada.
En la ciudad de Irbil, en el norte de Irak, que alberga un contingente de asesores militares estadounidenses, funcionarios de seguridad dijeron el viernes que fuerzas lideradas por Estados Unidos habían derribado cinco drones cargados con explosivos. Explosiones repetidas resonaron en Irbil, la capital de la región semiautónoma kurda de Irak, y pudieron verse columnas de humo negro cerca de su aeropuerto, donde están asentadas fuerzas estadounidenses. Funcionarios militares estadounidenses no respondieron a una solicitud de comentarios sobre los aparentes ataques.
Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que había atacado la base estadounidense en Udairi, en Kuwait, incendiando y destruyendo tres cobertizos de municiones y almacenamiento. También afirmó haber alcanzado y dañado una torre de vigilancia de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos, con base en Baréin.
El Comando Central de Estados Unidos no respondió a consultas sobre las afirmaciones.