Durante las primeras centurias de la era cristiana, artistas de todo el Imperio acudían a Roma para trabajar en los grandes proyectos de los emperadores, como las Termas de Trajano. Ahora, en ese lugar de la capital italiana rebosante de historia, una reciente restauración ha conseguido recuperar una gran “exedra” -sala de reuniones-, un fresco y un mosaico de un complejo termal que cumplía una variada función cultural.
La intervención, llevada a cabo en el marco del programa PNRR-Caput Mundi, ha permitido recuperar la llamada “Ciudad Pintada” y el “Gran Mosaico”.
Se tratan de dos decoraciones excepcionales que pertenecen a edificios anteriores a la construcción de las termas y que ahora podrán contemplarse de cerca una vez finalizados los trabajos de conservación.
"Sin duda, las obras de arte que han salido a la luz bajo el gigantesco complejo termal son muy interesantes, pero estas obras de arte nos remiten a un momento mágico de la historia de Roma: la época neroniana, durante la cual muchos artistas llegaron a Roma para trabajar para el emperador, constructor de la Domus Aurea", explicó a la prensa el director del área capitolina y de bienes culturales del Ayuntamiento de Roma, Claudio Parisi.
SÍMBOLO CULTURAL
Las Termas de Trajano, inauguradas en el año 109 y situadas en Colle Oppio, frente al Coliseo, fueron uno de los grandes complejos públicos de la Roma imperial, con espacios destinados al baño, el ejercicio, el ocio y las actividades culturales.
Entre estos espacios se encontraba la gran exedra sudoccidental, una construcción semicircular de unos treinta metros de diámetro que funcionaba como un lugar de encuentro y de cultura, como apuntan sus dos hileras de nichos.
En ellas tal vez se albergaron armarios para libros y documentos, y sus escalones estaban destinados a quienes participaban en lecturas y reuniones públicas.
Delante de la exedra se extendía un pórtico sostenido por la galería subterránea donde se encuentran las decoraciones ahora restauradas. Son la “Ciudad pintada” y el “Gran Mosaico”, una estratificación que permite observar cómo las nuevas construcciones imperiales incorporaron elementos de edificios anteriores.
La “Ciudad Pintada” es un fresco que representa una ciudad vista desde arriba, rodeada de murallas y torres y con sus edificios trazados en perspectiva. La decoración, fechada en el siglo I d.C., pertenece a un edificio anterior a las Termas de Trajano.
"Un extraordinario fresco de unos diez metros cuadrados de época flavia. Es una de las poquísimas representaciones de este tipo que existen y, probablemente, la más grande conservada: una vista urbana representada en un fresco mural que muestra una ciudad", señaló el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri.
REFINAMIENTO
El “Gran Mosaico” pertenece a una amplia sala abierta a un ninfeo. En sus paredes, de hasta unos cinco metros de altura, se conserva una refinada estructura arquitectónica identificada como una scaenae frons (“frente escénico teatral”), dividida en dos registros con estatuas y personajes.
El espacio cuenta además con un nuevo graderío preparado para organizar conciertos, conferencias y otros actos, junto con elementos didácticos destinados a explicar la historia del complejo.
Las investigaciones arqueológicas y las excavaciones en profundidad han proporcionado información sin precedentes sobre la compleja estratificación de la zona. Además han sacado a la luz una sección adicional decorada con mosaicos, que representa una vista de una ciudad portuaria compuesta por una serie de edificios que probablemente dominan el mar y que recuerdan el motivo de las llamadas "villas marítimas".
Bajo la decoración de mosaicos también fue posible identificar los restos de un revestimiento de grandes losas de mármol, junto con un nicho en el centro del muro, también decorado en mármol y de aproximadamente 2,20 metros de altura.
Estos descubrimientos permiten una reconstrucción más precisa de las imponentes dimensiones de la sala, cuyos muros ricamente decorados debieron de alcanzar aproximadamente doce metros de altura.
Parisi indicó a los periodistas que, para poder abrir el espacio al público, los restauradores tuvieron que mantener estables la temperatura y la humedad y aplicar productos biocidas para evitar que plantas y microorganismos crecieran en las grietas y entre los distintos elementos decorativos.
VASTO COMPLEJO
Todo el complejo era muy extenso: ocupaba unos 60.000 metros cuadrados sobre una amplia terraza del Colle Oppio.
Fue levantado por orden del emperador Trajano y diseñado por Apolodoro de Damasco, el arquitecto más célebre de la época, incorporando estructuras anteriores, entre ellas espacios vinculados a la Domus Aurea. Su inauguración fue el 22 de junio del año 109 d. C..
A su alrededor se extendía una gran zona verde porticada donde los ciudadanos podían no solo bañarse, sino también practicar deporte, pasear, reunirse y participar en actividades culturales.
Ante la importancia de los hallazgos, el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, aseguró que la Superintendencia continuará con las investigaciones y las excavaciones, al margen de que el espacio quede abierto al público.
"Y, si los ven, no quiero exagerar, aunque algunos dicen que puedo hacerlo, pero se trata del mosaico y del fresco de época romana más grandes jamás descubiertos, conservados íntegra o parcialmente, de este tipo", aseveró el funcionario.
PUESTA EN VALOR
La puesta en valor de las decoraciones y la ampliación de las excavaciones se han complementado con intervenciones destinadas a guiar al público durante la visita y hacer que todo el complejo sea más accesible, desde la galería hasta la exedra superior.
El espacio contiguo a la entrada de la galería alberga una zona de recepción y una librería. También se ha construido una pasarela que conecta las dos secciones de la galería sobre el espacio que contiene el “Gran Mosaico”, mientras que un gran espacio triangular alberga las tuberías de plomo de la antigua red de suministro de agua de las Termas.
Se llevaron adelante estudios de vulnerabilidad sísmica y estructural en la zona de la exedra, incluyendo pruebas de carga en la bóveda de la galería subyacente. También se han creado nuevos senderos peatonales y áreas de descanso panorámicas, se rediseñaron espacios verdes y se instaló un nuevo sistema de iluminación, tanto para espacios públicos como para realzar las estructuras arqueológicas.
La mejora de la zona también incluye un nuevo sistema de asientos en la cávea, diseñado para albergar conciertos, conferencias y encuentros, una conexión vertical mecánica entre los niveles superior e inferior, y nuevas instalaciones educativas para enriquecer la experiencia del visitante.
Las autoridades resolvieron que el acceso a los espacios recién restaurados comience de forma experimental y en grupos reducidos: el objetivo es controlar el impacto de la presencia de visitantes sobre las delicadas superficies arqueológicas.
A partir de hoy la galería subterránea y la exedra estarán abiertas al público los fines de semana con visitas guiadas gratuitas, en italiano y con reserva previa.
Desde el 2 de octubre, las visitas se realizarán de viernes a domingo con seis turnos diarios con un máximo de 15 participantes por franja horaria.