Deportes
EL REPASO A LOS JUGADORES QUE QUEDARON EN LA MEMORIA DE LOS HINCHAS DEL CICLON

Esos inolvidables héroes azulgranas

Un recorrido por los futbolistas que hicieron historia en San Lorenzo. El Bambino Veira, José Sanfilippo, El Beto Acosta, el uruguayo Sergio Villar, el trío Farro-Pontoni-Martino... Los héroes del primer siglo del club.

POR CARLOS VIACAVA San Lorenzo fue forjando su identidad día a día. Y en ese proceso contó con jugadores inolvidables. Construir una lista con ellos supone el riesgo de caer en imperdonables omisiones, pero vale la pena el riesgo. * Alberto Acosta: 123 goles y una dupla que funcionaba a la perfección con Gorosito hicieron del Beto un referente. * Arturo Arrieta: puntero izquierdo velocísimo que se destacó entre 1925 y 1927 y 1939. Su sociedad con Diego García marcó el fin del amateurismo y el arranque del profesionalismo. * Rafael Albrecht: un defensor de enorme calidad que también hacía goles. Infalible desde el punto penal. * Alfredo Carricaberry: símbolo del amateurismo que apareció en la era rentada jugando para Huracán. Durante una década (1920-30) ocupó la punta derecha del ataque. * Victorio Casa: uno de los locos lindos de los inolvidables Carasucias. Esas excentricidades le costó la carrera en 1965, cuando debieron amputarle un brazo. * Victorio Cocco: notable cabeceador que se erigió en un puntal de Los Matadores del 68, el bicampeón del 72 y el campeón del 74. * Narciso Doval: puntero derecho de Los Carasucias. Otro atorrante de esa camada memorable. * Armando Farro: su apellido quedó ligado al trío Farro-Pontoni-Martino que deleitó a los hinchas en 1946. Esfuerzo y goles (52 en 166 encuentros). * Rodolfo Fischer: El Lobo siempre estuvo asociado con el gol (141 en 272 cotejos). Poco dúctil con la pelota, implacable en el área. * Diego García: infaltable compañero de Arrieta en el ataque, fue un entreala izquierdo de enorme poder de gol (101 tantos). * Néstor Gorosito: Pipo entregó su inteligencia y magia para abastecer al Beto Acosta. Un diez para el recuerdo. * Rubén Insúa: referente del equipo campeón de la B. Metió un gol decisivo contra El Porvenir. Técnico ganador de la Copa Sudamericana en 2002. * Isidro Lángara: se presentó en 1939 con cuatro tantos a River. Ese mismo día había llegado de España escapando de la Guerra Civil. Se despachó con 110 conquistas en apenas 121 partidos. * Rinaldo Martino: delicioso gambeteador, inteligente estratega y gran goleador. * Pablo Michelini: sacrificio en la mitad de la cancha para el campeonato del 2001 y las copas. * Luis Monti: Doble Ancho fue una figura señera en el amateurismo. Centrehalf de enorme personalidad que logró 40 goles en 202 partidos. * Pedro Omar: destacado defensor que se vistió de azulgrana entre 1919 y 1930. Clave en las consagraciones amateurs y DT del campeón del 46. * Walter Perazzo: goles y más goles (77) en los 80. Uno, genial, de mitad de cancha a Argentinos en 1985. * René Pontoni: exquisito, al punto de ser un espectáculo para la vista. Un 9 que hacía de sus goles verdaderas obras de arte. * Jorge Rinaldi: potente y habilidoso, La Chancha jugaba con el alma y se ganó el cariño de los hinchas. * Mario Rizzi: hizo muchos goles (65), entre ellos uno triste: el 18 de noviembre del 79 marcó el último en el Gasómetro. * Oscar Ruggeri: impuso su personalidad en la defensa del campeón del 95. Tuvo dos polémicos pasos como entrenador. * Sebastián Saja: arquero de enorme personalidad. Clave en el título del 2001, la Mercosur y la Sudamericana. * José Sanfilippo: nadie consiguió tantos goles como El Nene: 204. Infalible en el área, símbolo eterno. Campeón en 1959 y 1972. * Héctor Scotta: en 1975 aportó 60 goles en 57 encuentros. Tenía un remate fulminante. En total, 140 tantos en 226 partidos. * Paulo Silas: su calidad le aseguró el cariño de la gente. Sutil conductor del campeón del 95. * Roberto Telch: asomó como Carasucia en 1962 y se mantuvo en el mediocampo hasta 1975, con la misma claridad y manejo. * Jacobo Urso: dio la vida por la camiseta. El 6 de agosto de 1922, contra Estudiantes, chocó contra un rival y se fracturó una costilla. Murió una semana después porque se le había perforado un riñón. * Héctor Veira: tal vez el máximo emblema del club. Habilidoso y goleador, un personaje entrañable que agigantó su figura