Por Alejandro Caldarelli *
Se recuerda como Rodrigazo a los efectos provocados por conjunto de medidas de política económica adoptadas el 4 de junio de 1975 por el entonces Ministro de Economía, Celestino Rodrigo.
El paquete de medidas procuraba eliminar las fuertes distorsiones macro y de precios relativos que se había gestando durante los años anteriores. En ese marco, se aplicó una devaluación de más de un 150% del peso en relación al dólar comercial, una suba promedio de 100% de todos los servicios públicos y transporte, unincremento de 180% en los combustibles y como contraparte, hubo un incremento de 45% en los salarios.
La tasa de inflación llegó hasta tres dígitos anuales y los precios nominales subieron en 183% al finalizar 1975. Se produjo desabastecimiento de alimentos, combustibles y otros insumos para transportes. Las deudas de las empresas (estaban en pesos) se licuaron y el poder de compra de los trabajadores disminuyó muy significativamente. Ante semejante situación, la CGT intentó negociar con el gobierno un mayor aumento de salarios, que gracias al desborde y fuerte movilización de los trabajadores, generaron el primer paro contra un gobierno peronista y finalmente se acordó un posterior aumento en promedio del 180% en los salarios, que fue licuado en gran parte por la inflación.
La pregunta clave a responder es si la Argentina actual se dirige hacia un nuevo Rodrigazo. La respuesta a esta pregunta exige analizar diferencias y similitudes entre la macroeconomía de los años previos al Rodrigazo y la de los últimos años. Dicho análisis exige prestarle atención no sólo a los fenómenos económicos, sino a sus trayectorias temporales y a sus velocidades de ajuste a lo largo del tiempo. Paralelamente, también hay que analizar y comparar las respuestas en materia de política económica que hubo en una y otra oportunidad.
LA PREVIA
La economía argentina hasta 1975 llevaba once años de crecimiento continuo. Sin embargo, fue negativamente afectada por la crisis económica mundial de 1973. Justamente, ese año fue elegido presidente Cámpora, que era fundamentalmente apoyado por sectores del peronismo de izquierda.
El principal objetivo de política económica de Gelbard era intentar una redistribución de la riqueza y que los salarios representaran el 50% del PBI en 1977. Ayudado por los altos precios internacionales de los commodities (crisis del petróleo que lleva todos los precios de los commodities a su record histórico en términos reales), el nuevo ministro logra alcanzar en parte su objetivo en 1973/1974.
La participación del salario en relación al PBI aumentó un 20%. El incremento del poder adquisitivo y de la participación de los salarios en el Producto se logró con aumentos salariales por encima de la inflación pero con un férreo control de precios y tarifas de los servicios públicos congeladas.
Los aumentos de precios eran autorizados sólo si se comprobaban mayores costos. Para controlarlos, se disponían crecientes regulaciones con intervención de la Secretaría de Comercio tanto en etapas de elaboración, comercialización como venta. A pesar de que el ingreso real en 1974 estaba en niveles históricos, la situación en esos años distaba mucho de ser muy buena. Había una fuerte inflación reprimida y una economía recalentada en la cual la oferta no respondía al crecimiento de la demanda porque había niveles insuficientes de inversión.
Para peor, la crisis del petróleo empezó afectar negativamente el nivel de actividad mundial. En ese contexto, Europa aumentó su proteccionismo comercial, lo que redujo tanto en precios como en cantidad gran parte de las exportaciones argentinas.
Por otra parte, el aumento del costo del petróleo también impactó negativamente en la balanza comercial argentina que era un país importador neto de petróleo. Las esferas fiscal, cambiaria y monetaria estaban caracterizadas por altísimo déficit fiscal (14% del PBI), tipo de cambio intervenido y artificialmente bajo con desdoblamiento cambiario y un BCRA que emitía cada vez más para financiar al Tesoro y perdía reservas.
HACE RECORDAR
La coyuntura económica actual hace recordar cada vez más al período previo al Rodrigazo porque hay una fuerte distorsión de precios relativos, un fuerte enfriamiento del nivel de actividad, acleración de la inflación, atraso cambiario, ensanchamiento de la brecha cambiaria, aumento del deterioro fiscal y un BCRA que emite para financiar al Tesoro. Puntualmente y para ser más precisos, identificamos nueve similitudes fundamentales:
1) La tasa de crecimiento promedio del PBI fue elevada en términos históricos en el período previo al Rodrigazo. Entre 1960 y 1974 la economía se expandió a una tasa promedio anual de 4,8%. Entre 2003 y 2011 la tasa promedio de expansión del PBI ascendió a 6,5%.
2) La industria manufacturera y en menor medida la construcción fueron protagonistas en el crecimiento previo al Rodrigazo. La industria promedió una expansión anual del 6,5% (1965/1969) y de 6,9% (1970/1974). La construcción creció al 11,9% anual en 1965/1969 para luego declinar a 3.3% promedio en 1970/1974. En el período 2003/2012 la construcción y la industria manufacturera volvieron a crecer a muy buen ritmo, aunque invirtieron posiciones. La construcción creció más que la industria.
3) El superávit comercial había descendido en los años previos al Rodrigazo: de un promedio de 1,5% (1965/1969) a 0,5% (1970/1974) del PBI.
4) La inversión bruta interna fija había aumentado durante los 10 años previos, pero había cedido terreno durante los 2 años inmediatamente anteriores al Rodrigazo. La relación IBIF/ PBI pasó de 18,9% (1965) a 25,1% (1972), para luego descender a 23,2% (1974).
5) Hubo una fuerte aceleración de la inflación, tanto minorista como mayorista, entre 1970 y 1973 que fue contenida artificialmente en 1974. Los precios minoristas aumentaron sucesivamente 13,6% (1970); 34,7% (1971); 58,5% (1972); 60,3% (1973) y 24,2% (1974). Paralelamente, los precios mayoristas aumentaron sucesivamente 11.8% (1970); 35.4% (1971); 62.0% (1972); 56.8% (1973) y 31.0% (1974).
6) Fuerte atraso cambiario como resultado de que el tipo de cambio nominal no se depreció en un contexto de fuerte inflación. En 1973/1974 la inflación minorista acumuló casi un incremento de 90% mientras que el tipo de cambio nominal permaneció fijo.
7) Fuerte ensanchamiento de la brecha cambiaria entre el dólar paralelo y el dólar oficial. Se pasó de una brecha de 0% en 1969 al 13% en 1973 y al 63% en 1974.
8) Fuerte aumento del deterioro fiscal y de las necesidades de financiamiento del sector público. Las necesidades de financiamiento aumentaron de un promedio de 1,2% (1967/1970) al 7,5% (1973); 7,4% (1974) y 14,4% (1975) del PBI.
9) Fuerte aceleración del ritmo de la emisión monetaria, que pasó de crecer a una tasa interanual de 15% (1969) y 21% (1970) a un ritmo de 98% (1973); 66% (1974) y 157% (1975).
NADA QUE VER
Por otra parte, existen diferencias entre la coyuntura macroeconómica actual y la que tenía lugar previamente al Rodrigazo. Entre las diferencias se podría destacar lo siguiente:
1) Previo al Rodrigazo, nuestro principal socio comercial era Europa. Luego de la crisis del petróleo en 1973, la tasa de crecimiento europea se debilitó profundamente. En ese marco, Europa subió sus barreras proteccionistas, afectando negativamente las exportaciones y la balanza comercial de Argentina. En la actualidad nuestros principales demandantes de exportaciones son países emergentes, los cuales ostentan un crecimiento mucho más robusto que los desarrollados. Paralelamente, se proyecta que los países emergentes continúen creciendo a buenas tasas durante los próximos años.
2) En la actualidad la Organización Mundial del Comercio (OMC) impide que nuestros principales demandantes de exportaciones suban sus barreras proteccionistas con la fuerza que lo hizo Europa luego de la crisis del petróleo.
3) Previo al Rodrigazo la suba de los precios de los commodities había sido circunstancial y estimulada por la crisis del petróleo de 1973. En el presente el nuevo contexto internacional y el desarrollo asiático en general y chino en particular le ponen un piso estructural a los precios de los commodities que no existía en la década de los "70s.
4) En los años previos al Rodrigazo el incremento del valor de nuestras exportaciones había estado dado exclusivamente por un efecto precio. Por el contrario, en el presente el valor de nuestras exportaciones sube por un efecto precio y también por un efecto cantidad debido a los fuertes proceso de inversión ocurrido en el sector agrícola en los últimos 20 años. Esta mayor capacidad de producción y de volumen de exportación que tiene nuestra economía también le pone un piso a nuestras exportaciones que no existía en la época del Rodrigazo.
5) En los años previos al Rodrigazo comenzó la escalada de la inflación en EEUU y Europa, que llegó a su record sobre finales de los "70s y comienzos de los "80s. La inflación se combatió con subas de tasa de interés (alcanzó los dos dígitos en Estados Unidos), lo cual encarece el capital para los países emergentes y desalentó el ingreso de capitales internacionales a las economías periféricas. Por el contrario, en la actualidad no hay inflación en el mundo. En este marco, la probabilidad que haya fuertes subas de tasas, encarecimiento del capital y desaliento del ingreso de capitales a los países emergentes es sensiblemente muy inferior a la que había en la época del Rodrigazo.
6) La inflación doméstica de los años previos al Rodrigazo duplicaba al aumento del nivel general de precios que tiene lugar en nuestra economía en la actualidad, aunque en aquella época el Indec informaba la verdad.
7) El atraso cambiario existente en la economía previa al Rodrigazo era superior al de hoy en día. Para visualizar este fenómeno sólo basta con mencionar que en 1973/1974 la inflación ascendió a casi 90% mientras que el tipo de cambio nominal se mantuvo fijo.
8) La brecha cambiaria de 1974 era superior a la que existe en la actualidad.
9) El deterioro fiscal en 1974 era mayor que el existente en la actualidad. El Rodrigazo de 1975 se encuentra muy relacionado con las necesidades de financiamiento del sector público. Justamente, este es un punto clave. El Rodrigazo de 1975 tuvo lugar cuando las necesidades de financiamiento del sector público aumentaron de 7,4% (1974) a 14,4% (1975) del PBI. En la actualidad las necesidades de financiamiento ascienden a 5/6% del Producto.
10) En los años del Rodrigazo había más dominancia fiscal que en la actualidad. Las mayores necesidades de financiamiento obligaban a que el BCRA emitiera todavía más pesos para financiar al Tesoro que en la actualidad. La base monetaria crecía a un ritmo de 98% (1973); 66% (1974) y 157% (1975); muy superior al 40% actual.
CONCLUSIONES
Por lo anteriormente expuesto, creemos que la actual política fiscal, cambiaria, monetaria y de precios generan una película que podría llegar a llevar en el tiempo a nuestra economía a un estado de situación similar al existente previo al Rodrigazo. Sin embargo, si comparamos la foto macroeconómica actual con la foto macroeconómica previa al Rodrigazo, podemos concluir que el estado de situación presente es mejor que el que existía en 1973/1975.
Los fundamentos macroeconómicos de hoy en día no están tan deteriorados como estaban en aquel entonces. No obstante si se insiste en el rumbo actual, nos dirigimos inexorablemente en el tiempo hacia aquella situación. Sin embargo, hoy en día el contexto internacional y la situación estructural de nuestro sector externo son diametralmente opuestos a los de la primera mitad de los "70s.
* Director de la consultora Economía & Regiones.