Suplemento Económico

Enero en la piel

En enero la economía ingresa en un suave letargo. Es el mes en que los funcionarios se toman vacaciones, bajan su perfil mediático; los economistas huyen a destinos inciertos; merman los análisis de las consultoras; no hay debate ni polémica en el Congreso; no se producen huelgas ni marchas; y la actividad se arrastra bajo el fuego de un sol abrasador.

El primer mes del año se ofrece como un recreo. Enero es el momento de la pausa porque, mayormente, el país revive en febrero, que promete ser arduo a partir del tratamiento de la reforma laboral en sesiones parlamentarias de carácter extraordinario.

Para algunos es etapa de replanteos, de recalcular la ruta. Otros simplemente se abandonan a la correntada. Después de Reyes suena el himno de Jesús María: “Enero en la piel, relincha un bagual/un buen payador, copleando al azar”. Es tiempo de festivales folklóricos. Cosquín, más tarde, se derramará en nueve lunas. Se habla poco de economía. Tan sólo algún reportaje desde la sombrilla, con arena entre los dedos, donde se analizan más series y libros que variables macro y micro.

Lo único que logró sacudir el adormecimiento estival fue la publicación del dato de la inflación por parte del Indec. Como en toda información económica hay varias lecturas posibles. El Gobierno celebró que en 2025 el Indice de Precios al Consumidor redondeó 31,5%, la cifra más baja de los últimos 8 años. Sólo basta pensar que en diciembre de 2023, cuando se despedía Alberto Fernández, el número fue de 25,5% mensual y 211% anual.

Los libertarios agitaron sus estandartes en las redes, hubo elogios para Toto Caputo y la idea de que el sendero escogido es el correcto. Al fin de cuentas, como dice el manual liberal, la inflación bajó a partir de reducir la emisión monetaria y cercenar el gasto público. Quedan sepultadas, al menos por ahora, las explicaciones heterodoxas del kirchnerismo que hacían hincapié más en la concentración de la oferta de bienes que en la sobreabundancia de billetes.

La otra cara de la moneda está en el dato mensual: diciembre de 2025 cerró con un alza del 2,8%, cifra más elevada que en períodos anteriores. El número le dio pasto al economista Diego Giacomini, otrora hermano de Javier Milei, para explicar que la parábola descendente de la inflación fue apenas un fenómeno pasajero.

Según el especialista, la inflación desarrollará un movimiento en U debido a que el Banco Central ha vuelto a emitir pesos para, con ellos, comprar dólares y así reforzar las reservas internacionales, una meta pendiente en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. En la semana la entidad dio algunos pasos al respecto: adquirió divisas en siete rondas consecutivas pero el monto total no aumentó porque se depreció el valor de los otros activos que la componen. Algo es algo.

Lo que no queda del todo claro es cuántas son las reservas del Banco Central. ¿Depende de quién lo mire? Veamos: “Mentirnos a nosotros mismos es una enfermedad argentina. El BCRA declara a la población que tiene 44.800 millones de dólares en Reservas Internacionales y el FMI le reconoce -16.540. La diferencia entre el mito y la realidad es de más de 60 mil millones de dólares y surge de contabilizar en el mito dinero que no es de ellos”. Esto escribió el experimentado economista Carlos Rodríguez en su cuenta de X.

NUEVAS BANDAS

Enero es también el mes en el que debutó el nuevo esquema de bandas cambiarias ajustadas por inflación. La vieja estrategia de las micro devaluaciones no hizo más que atrasar el tipo de cambio –usado por el Gobierno como ancla contra la inflación- y abrir la puerta a una masiva fuga de divisas hacia el exterior en modo turismo.

Según datos del Indec, entre enero y noviembre de 2025 salieron del país 17.561.100 personas, lo que implicó un crecimiento del 43,3% respecto al mismo período del año anterior. En contraste, el turismo receptivo mostró un retroceso, con 7.887.800 extranjeros que llegaron a la Argentina, una caída del 20,9% frente a 2024.

En una rápida mirada hacia atrás, desde la reposera, cabe preguntarse entonces cómo les fue a los argentinos en 2025. De acuerdo a un documento del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, conducido por Nadin Argañaraz, esta es la radiografía:0

* Los trabajadores privados registrados sufrieron una merma del 1,5% del poder adquisitivo anual, contra el ajuste del 6,1% ocurrido en 2024.

* Los trabajadores públicos nacionales perdieron 33%, casi lo mismo que la comparación mensual entre noviembre de 2023 y diciembre del 2025. En 2024 habían perdido un 27%.

* Los empleados públicos provinciales sufrieron en 2025 una pérdida real de ingresos anuales del 11%, duplicando la pérdida mensual comparada en la sección previa. En 2024 habían perdido un 18% real respecto a 2023.

* Los jubilados que cobran el haber solamente, en el fin del año 2025 habrían tenido una pérdida real anual del 9%, cuando en el 2024 habían perdido un 19%. Por su parte, los jubilados que cobran el haber mínimo y el bono habrían terminado el 2025 con una pérdida anual del 13,8%.

* Los receptores de la Asignación Universal por Hijo (AUH) finalizaron 2025 con un poder adquisitivo un 67% superior al que tuvieron en el año 2023, transformándose en el sector poblacional que más aumentó el ingreso real en los últimos dos años. En 2024 habían tenido un aumento real del 47%.

¿Cómo les fue a los empresarios? Parece que bastante mejor. Según PwC Argentina, “fue un año récord para el mercado de fusiones y adquisiciones, con 105 transacciones por al menos u$s 7.165 millones, el mayor volumen desde 2019 y el tercer mejor registro en dólares de la última década”.

El informe indica que se destacó el protagonismo de los compradores locales (57%), el regreso de operaciones de gran escala (6 por encima de u$s 500 millones) y el fuerte peso de sectores como energía, minería, tecnología y servicios financieros.

LA MANO INVISIBLE

Las vacaciones son una Babel adonde se entrecruzan experiencias diversas procedentes de los cuatro puntos cardinales. En una playa del sudeste bonaerense pudo apreciarse cómo opera la mano invisible del mercado. Los libertarios hubieran estado orgullosos.

Sobre la arena seca, exhaustos tras tanto caminar, un grupo de churreros se junta en asamblea espontanea. El clima es tenso. Una docena de churros cuesta $ 10.000 y ellos se quedan con $ 3.000 de cada venta. Están fastidiados porque los chipaceros ganan $ 4.000 por cada docena, que sale $ 12.000. Los primeros venden poco y nada; los segundos no dan abasto. Bajan con sólo 8 paquetes y luego recargan porque el producto se vende caliente.

Ergo, los churreros quieren cambiar de rubro, volverse chipaceros. Esa misma tarde, dicen, van a subir para exigirles al empleador que les aumente la comisión. "Si seguimos así no van a quedar churreros en la playa", enfatiza uno de ellos, en tono amenazante.

El reclamo, sin embargo, no es colectivo. No hay agremiación ni nada por el estilo. Cunde entre ellos la lógica del esfuerzo individual. Las cosas no están bien pero "hay que meterle pilas", aseguran como si ellos mismos no estuvieran atravesados por otras variables externas que les son ajenas y que los condicionan, tal el caso de la caída del consumo por la merma de los ingresos del resto de la sociedad.

Un poco más allá un grupo de turistas proveniente de la Patagonia atlántica, empresarios vinculados a la cadena del sector petrolero, conversa, cambia figuritas. “El año ha sido muy malo. Es preocupante”, destacan. Por el alza de los costos, entre otras cosas, muchas empresas han decidido bajar equipos, vender áreas de explotación y trasladarse a Vaca Muerta, provincia de Neuquén.

Sólo en Comodoro Rivadavia, con una población aproximada de 200.000 habitantes, el rubro petrolero perdió 2.000 puestos de trabajo, que se convierten en 7.000 si se proyecta a todo el Golfo San Jorge. Muchos eran trabajadores golondrina que ante el desempleo regresaron a sus terruños. Otros tomaron el retiro voluntario, que en algunos casos llegó al 160%, hicieron la mochila y también partieron hacia Vaca Muerta.

"La ciudad está paralizada", aseguran. Durante 2025, producto de la crisis del petróleo en la zona, cerraron 350 comercios, principalmente del rubro textil, bazar y electrodomésticos. “Caminas por el centro y hay un local abierto y dos cerrados”, agregan.

El diario La Prensa de Santa Cruz, publicación de Caleta Olivia, destaca: “Aunque se registraron algunas aperturas, el problema es estructural: los nuevos comercios ya no generan la misma cantidad de puestos de trabajo. Muchos abren con estructuras mínimas, sin empleados o con muy pocos, profundizando la precarización laboral”.

Sin riendas, en el capitalismo la economía se acomoda a conveniencia en busca de la mayor rentabilidad. La mano invisible teje y desteje. En esos ciclos es que avanza, progresa, crece y prospera. No le pidan, además, que sea piadosa.