La Argentina, dicen los expertos, todavía está en pañales en esto de aplicar la Inteligencia Artificial en el proceso productivo. Las empresas miran de reojo el estallido tecnológico y, poco a poco, se permiten la licencia de probar y equivocarse.
En el último foro de Somos Pymes, desarrollado en las instalaciones de la Sociedad Rural Argentina en Palermo, el tema clave fue la implementación de la IA en la empresa, y el efecto que este avance tiene ya sobre el entramado laboral.
Las voces se multiplicaron, pero una de las más escuchadas -por su trayectoria internacional- fue la del catalán Marc Vidal, analista económico y asesor en transformación digital, quien se encargó de describir el mundo que viene.
* “Ya no vendemos lo mismo, no lo vendemos igual, no lo vendemos para los mismos. La Inteligencia Artificial generativa no es para escribir emails, no es para analizar un PDF que ha enviado un cliente, no es para hacer un resumen de un proyecto, no es para hacer presentaciones. Es para localizar exactamente dónde falla tu negocio. Y eso lo hace muy bien”.
* “Puede incorporar factores de cálculo, y eso es muy sencillo, donde el empresario incorpora todo lo que hace el la Inteligencia Artificial puede detectar dónde se está perdiendo flujo, dónde se está perdiendo algún elemento, qué proceso puede estar fallando. Eso complementa bien a cualquier empresa porque los modelos de negocios actuales ya no son como los de antes”.
* “Ya no vendemos lo mismo. Revisar eso sería lo primero que tenemos que hacer. No vendemos tantos productos como antes, ahora vendemos más servicios. Esa cadena de valor ha cambiado y la Inteligencia Artificial puede ayudar a detectar dónde hay pérdidas”.
* “La idea central de lo que yo explico en mis conferencias por el mundo es que esto que estamos viviendo no es inédito, esto ya ha pasado. En los últimos 200 años ocurrió cuatro veces. Nos olvidamos de eso. El ser humano tiene una memoria tremendamente corta. En estos días que se habla tanto de la crisis global que estamos viviendo, del desastre monumental que probablemente se vivirá en Europa y Asia por el tema del petróleo, el gas y los fertilizantes. Pero es que en el año 2000 tuvimos un problema similar, y en 2004 estábamos peor. Y en el ’78 estábamos muchísimo peor”.
* “La sensación que tenemos siempre es que lo último es lo más dramático. Suele afirmarse que el ser humano tiene una memoria económica de 20 años. Más allá de los 18 o 20 años lo recuerda todo mal. Aquello no fue tan malo, ¿no? En esto pasa igual. Tenemos la sensación de que las anteriores revoluciones tecnológicas que ha vivido el ser humano no han debido ser tan importantes como ésta. Porque ésta es una agresión laboral brutal. Si eso se lo explicamos a los que trabajaban en las fábricas textiles de Londres a finales del siglo XVIII veremos que la pasaron mucho peor que nosotros. Porque aquello sí que era una agresión cuando entraba un telar, una máquina que funcionaba con vapor de agua, y expulsaba a todo el mundo”.
* “¿Qué hizo esa gente? Se reinventó de alguna manera. No creo que ahora estemos tanto en el modelo de sustitución como en el de transformación. Yo no creo que vaya a trabajar en lo mismo en los próximos 5 años porque yo no seré el mismo. Y porque lo más importante no va a ser si mi puesto de trabajo desaparece sino si lo que yo hago desaparece. Mi puesto de trabajo seguramente no desaparecerá, desaparecerá lo que yo hago y cómo lo hago”.
* “Los periodistas están en jaque. Todo el mundo alerta con que es el final del periodismo. ¿Cómo va a ser el final del periodismo que una máquina haga todo lo que hoy hace un periodista? No puede ser el final, será el inicio de otra cosa. Alguien tendrá que aportar criterio en eso que ocurre ahí”.
* “Lo que yo explico es cómo aportamos conocimiento a partir de las habilidades que ya tenemos desde siempre. Nosotros hemos nacido con habilidades que no usamos. No utilizamos la creatividad todo el tiempo. Hay profesiones que lo usan cero, hay profesiones que lo usan más”.
* “Estamos perdiendo la capacidad de escribir. ¿Saben lo importante que es escribir? Estimula partes del cerebro que nos hacen más inteligentes constantemente. Los profesores de filología británica en la Universidad de Oxford están solicitando a sus alumnos que vayan a cursos especializados de lectura de largo recorrido. No son capaces de leer más de dos páginas seguidas sin irse. Si no son capaces de leer dos páginas seguidas, deben ser incapaces de escribir una. Y si vamos dejando de leer y de escribir perdemos una capacidad innata que tenemos, la del ordenamiento visual de las ideas a partir de unas grafías que llamamos letras”.
“Esa habilidad la tenemos desde el Paleolítico superior, cuando los hombres de las cavernas empezaron a pintar las paredes para pintar cosas. Mucha gente no hace uso de esa capacidad. En el Neolítico la usaban todos, todos tenían que expresarse de algún modo porque el lenguaje era muy básico. Nosotros hemos creado un universo donde no imaginar, no estar todo el tiempo creativo no nos elimina de la sociedad. Es más, cada vez es más fácil estar sin ser creatividad. Esa capa hay que volver a rellenarla con sentido crítico. La gente se traga las noticias así sin apertura, no razonan nada de los que les llega. La información que reciben es esa y basta”.
* “La juventud, en cambio, prefiere una información sesgada muchas veces y que les complementa la que ya tienen. ¿Por qué? Porque el sentido crítico es un esfuerzo. Esforzarse es dramático en este mundo en el que vivimos porque requiere tiempo, requiere algo más que una vida rápida, socialmente de 140 caracteres. No tenemos la necesidad de socializar que teníamos antes. Hoy en día conectamos. De hecho, lo que hacemos se llama networking”.
* “Networking es lo que hacen las computadoras, que se conectan. Los seres humanos socializamos. Y socializar es una capa superior a simplemente relacionarnos por algún interés. En un equipo humano de trabajo socializar significa que si algún integrante pierde alguna habilidad o tiene un mal día de trabajo, o se ha puesto enfermo, nadie piensa en equilibrarlo con otra persona o que el equipo funcione sin ella. Los seres humanos tenemos que volver a buscar a esa persona que tiene el conocimiento de lo que hacíamos, del sentido de equipo. Sustituirlo es muy complicado”.
* “Hoy en día se despide a la gente en serie. Me sobran cinco, ¡fuera! ¿Cuáles? El que vino último, el que lleva más tiempo… No hay ningún criterio que diga si realmente tengo que quitar a los cinco. ¿Cuánto tiempo tardaré en tener a cinco que conozcan tanto lo que hacemos? Eso se ha perdido”.
* “Hay otra habilidad que también se está perdiendo para estar por encima de lo que puede hacer una máquina, que es dudar. Dudar, pensar en cosas. El futuro del empleo será un espacio donde estemos todo el tiempo preguntándonos cosas. La Inteligencia Artificial generativa responde a todo, alucina, inventa pero responde a todo. No pregunta, no sabe preguntar. Cuándo pregunta algo es porque está construyendo la respuesta. No es que tenga una duda esencial, eso lo tenemos nosotros”.
* “Quien está todo el día dudando, preguntándose cosas, suele ser el que mejor maneja la herramienta de la Inteligencia Artificial. El ser humano ha perdido la capacidad de dudar de todo, de preguntarse constantemente si las cosas son así o no. Por ejemplo, un vendedor de departamentos hace 10 años se pasaba el 90% del tiempo en la calle. Y si se lo pasaba en la oficina le pedían por favor que saliera a vender. Ahora si se pasa el 90% del tiempo en la calle le decimos: ¿quieres venir a la oficina y vender? Se vende de otro modo”.
* “¿Qué ha hecho esa persona? Aprender a preguntar cosas. Saber que trabajar es estar en internet, estar investigando todo el día, buscando información. Una persona que se dedica a fabricar tornillos antes no pasaba ni el 40% de su tiempo buscaba cosas que le permitiera innovar en su sector. En el futuro, dentro de 5 o 10 años, ya no tendremos ni que ejecutar las cosas, sólo habrá que solicitar que se ejecuten. Con lo cual quedará un 5% de tiempo de trabajo y el otro 95% del tiempo será de aprendizaje constante”.
* “Creo que estamos diseñando un nuevo contrato social, que de momento le llamamos empleo. Seguramente le llamaremos así también en el futuro, pero será más como ir a la escuela todos los días que como ir a la oficina a trabajar. Y va a ocurrir más rápido de lo que pensamos.
* “Hoy hay cierta ansiedad con respecto a la Inteligencia Artificial. Parece que cada día sale algo nuevo, que me lo he perdido. Cada día sale algo y esa sensación nos puede hacer equivocar sobre la capacidad de absorción de la tecnología de un colectivo, una región o un país. No es tanto cuánta tecnología incorpora sino para qué la incorpora”.
* “Un país como Argentina, donde su capacidad competitiva ha tenido durante mucho tiempo problemas, básicamente por un tema financiero, con demasiada volatilidad. Además están las dificultades para facturar aquí y cómo hacerlo. Seguramente ha ido al mismo compás que los otros”.
* “La gente me cuenta sus proyectos. Hace dos años que estuve en Buenos Aires y en ese entonces nadie me decía que había incorporado la Inteligencia Artificial a nada. Con lo cual, algo tiene que estar pasando”.
* “Las sugerencias no son sólo para una pyme, es genérico, es para las personas. Hay que estar al día con todo lo que aparece. Hay una ventaja hoy en día con respecto a otros momentos de la historia y es que el uso de las tecnologías que existen ahora es de un costo muy bajo. Si estuviéramos en el siglo XIX con la segunda revolución industrial, meter un cambio tecnológico en nuestra empresa requería mecánica, y la mecánica era muy cara. En la tercera, que fue la revolución electrónica de los ’60, significaba comprar unos dispositivos brutalmente caros. Ahora no. Ahora uno puede sacar una suscripción mensual a la plataforma de Inteligencia Artificial más potente del mundo, que es IBM Cognity Watson, y eso por unos dólares se hace”.
* “Lo primero es que nos podemos equivocar a un costo muy bajo. Lo segundo es que hay que probarlo todo. No se puede decir no voy a hacerlo porque me han dicho… Hay que probar e incorporar tecnología. También hay que formarse un poquito. Hay que asistir a seminarios, sesiones, conectar en grupos. Los que nos dedicamos a implementar esto en empresas nos encontramos que están aquellos interesados, y están los que no. Los que no, lo hacen forzadamente, y hacerlo de esa forma es uno de los mayores errores. Si lo haces forzado es porque no crees en ello. Y el mercado te quitará la razón tarde o temprano”.
* “En una empresa uno no puede pensar en ser competitivo sin esfuerzo, sin estar todo el tiempo pendiente del producto, del equipo. Eso es lo bueno y también lo malo. Nunca hay una vida tranquila. En los próximos años veremos caer a grandes corporaciones. Las consultoras grandes de España ya hablan de cantidades enormes de despidos porque creen que van a poder hacer todo con Inteligencia Artificial”.
* “Creo que hay un error de base notable allí: si eliminan a todos los juniors, que son los que se entrenan para algún día ser los seniors. Si no van a entrenarse previamente, ¿qué criterios van a aportar cuando lleguen a seniors, los que lleguen? Hay un error y es financiero. Es la pregunta de cómo reduzco costes y esto no va de reducir costes, esto va de eficiencia, de productividad y aportar valor. Así la tecnología sola no tiene sentido. Esto atraviesa a todos, incluso algunos que se creen exentos, como la política”.