Ciudad de México- Casi simultáneamente con la admisión de las autoridades mexicanas de que esperan una ola de sangrientas represalias narcos por la captura del peligroso capo Edgar Valdéz Villarreal, alias La Barbie, al menos ocho personas murieron ayer en un centro nocturno del balneario de Cancún que fue blanco de bombas molotov arrojadas por sicarios que se dieron a la fuga.
"Evidentemente, la fracción rival con la cual estaba disputándose el poder intentará sacar ventaja de la situación y apoderarse de ese territorio, pero no le resultará tan fácil y habrá manifestaciones de violencia", reconoció el comisario de la Policía Federal azteca, Facundo Rosas, quien recordó que el barón de la droga detenido el lunes a 70 kilómetros del Distrito Federal capital mexicana libra una feroz guerra con sus antiguos aliados del Cartel de los Beltrán Leyva.
El peligroso mafioso, por cuya cabeza Estados Unidos ofrecía una recompensa de 2 millones de dólares -una cifra similar proponía México-, fue apresado cuando se dirigía a una finca situada en las inmediaciones del bosque de la Marquesa.
El operativo, a cargo de agentes de elite "entrenados en el extranjero" y que no tuvieron que disparar ni un solo tiro, fue corolario de trabajos de inteligencia iniciados en 2009, cuando quedó desarticulada una célula de sicarios en el Estado de México, vecino a la capital. Desde entonces, fueron aprehendidas una decena de personas vinculadas al hombre acusado de comandar una banda que envió a Estados Unidos hasta una tonelada de cocaína por mes.
Junto a La Barbie cayeron cuatro hombres y dos mujeres, a la vez que en el lugar fueron incautados un par de fusiles, uno de ellos con lanzagranadas, nueve paquetes de cocaína, equipos de computación y comunicaciones y tres automóviles.
RAMIFICACIONES
"Su actividad delictiva se asocia con la distribución y comercialización de drogas, así como con la comisión de otros ilícitos entre los que se destacan el lavado de dinero, la extorsión y el robo de vehículos en los estados de Guerrero, Morelos, Estado de México y Sinaloa", detalló Rosas.
En ese sentido, puntualizó que "este delincuente tenía conexiones con grupos del crimen organizado en Centro y Sudamérica".
De hecho, Colombia reportó el arresto de 11 personas vinculadas a Valdéz Villareal y a la guerrilla de las FARC, en operativos realizadas en cinco ciudades del país, al cabo de una pesquisa que duró más de 18 meses. Los enlaces cayeron en las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali, Buenaventura y Pereira -aquí fue aprehendido el mexicano Julio César Piña Soberanís, alias Julio.
FELICITACION DE WASHINGTON
El vocero del Departamento de Estado norteamericano, P.J. Crowley, felicitó a México por la captura (Washington viene apoyando desde 2007 la Iniciativa Mérida, un plan de capacitación y equipamiento de las autoridades mexicanas contra el narcotráfico).
Aunque el capo detenido enfrenta diversos cargos en la Unión -tráfico de estupefacientes, decenas de homicidios y lavado de dinero.
Rosas señaló que "lo mejor sería juzgarlo acá y que cumpla sentencia en nuestro país". La decisión la tomará la Procuraduría General de la República.
Lo cierto es que el tercer mayor golpe a los liderazgos de los carteles en el último año, tras las muertes de los capos Arturo Beltrán e Ignacio "Nacho" Coronel, le da un poco de oxígeno al gobierno de Felipe Calderón en momentos en que arrecian las críticas a su estrategia en el combate contra el narcotráfico y ha recrudecido la violencia por parte de los Carteles. (AP, EFE, ANSA y Télam)
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