El frágil alto el fuego en la guerra de Irán se vio sometido a una mayor presión el viernes, luego de que Emiratos Árabes Unidos dijo que interceptó ataques con misiles y drones, horas después de que Estados Unidos anunció que había frustrado ataques contra tres buques de su Armada en el estrecho de Ormuz y que había tomado represalias contra instalaciones militares iraníes.
Por el momento, en Emiratos no se han reportado daños.
Irán y Estados Unidos están intercambiando golpes mientras sus negociadores buscan un acuerdo para poner fin a los combates, pero hasta ahora han evitado volver a una guerra total. No está claro hasta qué punto las dos partes están cerca de alcanzar un pacto sobre cuestiones como el programa nuclear de Teherán, que Washington e Israel prometieron frenar cuando iniciaron la guerra el 28 de febrero; o el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave que la República Islámica ha cerrado prácticamente por completo en un intento de presionar a la economía global.
El jueves, Teherán indicó que estaba examinando las últimas propuestas estadounidenses para acabar con la guerra, que le fueron entregadas a través de Pakistán, que funge como mediador en las negociaciones de paz.
Trump restó importancia al intercambio de fuego entre Irán y la Armada de Estados Unidos el jueves. En una conversación telefónica con un reportero de la televisora ABC, Trump calificó los ataques de represalia contra Irán como “un pequeño toque de amor”.
Insistió en que el alto el fuego se mantiene y podría alcanzarse un acuerdo “en cualquier momento”, pero reiteró sus amenazas de bombardeos si Teherán no acepta un pacto que permita la reanudación de los envíos de petróleo y gas natural, que se han visto interrumpidos por el conflicto.
“Tienen que entender: si no se firma, lo van a pasar muy mal", dijo a periodistas en Washington.
La prensa estatal iraní reportó que las fuerzas del país intercambiaron fuego con “el enemigo” en la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz. También informaron de fuertes ruidos y fuego defensivo continuo en el oeste de Teherán a última hora de la noche del jueves.
El alto al fuego entre Washington y Teherán se ha mantenido en gran medida desde el 8 de abril. Las conversaciones presenciales entre los dos países, organizadas por Pakistán el mes pasado, no lograron concretar un acuerdo para poner fin a la guerra.
El ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos aconsejó a los residentes no acercarse, fotografiar o tocar “ningún escombro o fragmento que haya caído como resultado de intercepciones aéreas exitosas”.
Horas antes, las fuerzas armadas de Estados Unidos señalaron que habían interceptado ataques de Irán contra tres buques de la Armada en el estrecho de Ormuz el jueves por la noche y que atacaron "instalaciones militares iraníes responsables de atacar a las fuerzas estadounidenses”.
El Comando Central de Estados Unidos informó en redes sociales que las fuerzas estadounidenses interceptaron “ataques iraníes no provocados” y respondieron con ataques en defensa propia. Las fuerzas armadas estadounidenses aseveraron que ningún buque fue alcanzado. Indicaron también que no deseaban una escalada del conflicto, pero advirtieron que “siguen posicionadas y listas para proteger a las fuerzas estadounidenses”.
El ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, habló por teléfono el jueves con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, de acuerdo con el Ministerio de Exteriores paquistaní.
“Esperamos un acuerdo más pronto que tarde”, dijo Tahir Andrabi, vocero de ese ministerio. “Esperamos que las partes alcancen una solución pacífica y sostenible que contribuya no solo a la paz en nuestra región sino también a la paz internacional”. El portavoz se negó a ofrecer fechas concretas.
En declaraciones televisadas, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, dijo que Islamabad permanece en “contacto continuo con Irán y Estados Unidos, día y noche, para detener la guerra y extender el alto el fuego”.
Por otra parte, se acordó que las conversaciones directas entre Israel y Líbano se reanuden la próxima semana en Washington, según un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato para abordar los planes para las reuniones a puerta cerrada. Según el funcionario, las conversaciones serán el 14 y 15 de mayo.
Un petrolero con personal chino fue atacado cerca del estrecho, aparentemente por primera vez desde que comenzó la guerra. Un portavoz del Ministerio de Exteriores de China expresó preocupación y dijo que el petrolero tenía bandera de Islas Marshall con tripulación china a bordo. No se reportaron víctimas.
Horas antes el jueves, una empresa de datos de transporte marítimo informó que Irán ha creado una agencia gubernamental para examinar y gravar a los buques que desean pasar por el crucial estrecho.
El empeño iraní por formalizar el control sobre el canal generó nuevas preocupaciones sobre el transporte marítimo internacional. Hay cientos de buques comerciales estancados en el golfo Pérsico que no pueden llegar a mar abierto. Aun así, la esperanza de que el conflicto, que dura ya dos meses, pueda terminar pronto impulsó los mercados internacionales.
El informe de la firma de datos de transporte marítimo Lloyd’s List Intelligence de que Irán ha establecido una nueva agencia gubernamental para aprobar el tránsito y cobrar peajes al transporte marítimo en el estrecho generó preocupaciones sobre la libertad de navegación, de la que depende el comercio mundial.
La agencia, llamada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, se está “posicionando como la única autoridad válida para otorgar permiso a los barcos que transitan por el estrecho”, dijo Lloyd’s en una sesión informativa online el jueves. Además, indicó que la autoridad le envió por correo electrónico un formulario de solicitud para los barcos que desean pasar.
El viernes, un petrolero que pasó por el estrecho de Ormuz a mediados de abril llegó a la costa surcoreana para descargar el millón de barriles de crudo que llevaba a bordo en la refinería de HD Hyundai Oilbank. Corea del Sur, que el año pasado importó más del 60% de su crudo a través del estrecho, ha limitado el precio de la gasolina y de otros productos petrolíferos mientras la guerra aviva el temor a una crisis energética.
Irán ha cerrado prácticamente el estrecho, una vía crucial para el envío de petróleo, gas, fertilizantes y otros productos petrolíferos, mientras Estados Unidos bloquea los puertos iraníes. Los efectos de estas medidas en el tránsito marítimo han causado un enorme alza en los precios del combustible y sacudieron la economía global.
La nueva agencia formaliza el sistema que Irán ha utilizado para dejar pasar barcos por el estrecho y cobrar peajes durante la guerra. Teherán pretende controlar qué buques pasan y, al menos para algunos, imponer un impuesto sobre su carga.
Expertos en derecho marítimo dicen que las exigencias de Irán de examinar o gravar a los mercantes violan el derecho internacional. La Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar exige que los países permitan el paso pacífico por sus aguas territoriales. Estados Unidos ha amenazado con imponer sanciones a las empresas que paguen peajes a Irán.
Estados Unidos y sus aliados del golfo Pérsico están presionando para que el Consejo de Seguridad de la ONU respalde una resolución que condene el control asfixiante de Irán sobre el estrecho y amenace con aplicar sanciones. Una resolución previa que pedía reabrir el estrecho fue vetada por Rusia y China, aliados de Teherán.