Cultura

El pasado que se multiplica

El Louvre planeó una temporada llena de exposiciones imperdibles. De Leonardo a Rafael, del devocionario del duque de Berry al arte del Islam, las exposiciones de este año del emblemático museo de París supondrán un viaje por el tiempo que además incluirá el mundo romano de la ciudad de Arlés.

La muestra "La última obra maestra de Leonardo da Vinci: Santa Ana", dedicada a la pintura "Santa Ana, la Virgen y el Niño" -recién restaurada en medio de severas críticas-, será una de las principales exposiciones de 2012 del Museo del Louvre de París. La obra podrá verse junto a numerosos documentos relacionados con ella, bocetos, dibujos preparatorios y estudios de paisaje. Algunas versiones del cuadro realizadas en su taller mostrarán, además, estados intermedios de ese ambicioso proyecto de los años de madurez del artista, que trabajó en él desde 1501 hasta su muerte, en 1519.

Este fruto de una meditación que llegó a obsesionar a Da Vinci, según los curadores, estará a la vista del público del 29 de marzo al 25 de junio, en el Hall Napoleón.

RAFAEL DESCONOCIDO

Ese mismo espacio a partir de octubre volverá a llenarse de Renacimiento italiano con la muestra "Rafael: los últimos años", organizada en colaboración con el Museo del Prado. A partir del 11 de octubre y hasta el 14 de enero de 2013, París podrá contemplar, por primera vez, las obras que el pintor y arquitecto renacentista Rafael Sanzio creó en Roma durante los años finales de su vida. La exhibición, inaugurada previamente en Madrid, reunirá retablos, cuadros de devoción privada, retratos oficiales y retratos íntimos, junto con una selección de dibujos, para revelar el extraordinario espíritu creativo del artista y la perfección de su técnica.

El programa se completará con sendas exposiciones inauguradas también el 11 de octubre, sobre "Luca Penni, un discípulo de Rafael en Francia", en el Ala Sully; y sobre "La restauración de cartones de Giulio Romano", en el Ala Mollien.

Pese a la magnitud de estas exposiciones, el acontecimiento del año será la inauguración del departamento de las Artes del Islam, dentro de algunos meses. La fecha exacta está aún por fijarse, mientras se ultiman detalles para reunir por primera vez miles de piezas que durante décadas durmieron en los depósitos del museo. En breve podrán ser exhibidas gracias a los nuevos espacios logrados con una excavación de quince metros de profundidad en el patio Visconti, luego cubierta con una suerte de manto semitransparente de cristal y metal dorado.

EN LA MODERNIDAD

El toque ultracontemporáneo de la temporada vendrá a través del escritor, director y artista plástico belga Jean-Philippe Toussaint, quien utilizará diferentes soportes y espacios para rendir homenaje al libro, entre el 8 de marzo al 11 de junio, con el título común de "Libro/Louvre, Jean-Philippe Toussaint".

A partir del 7 de junio y hasta el 17 de septiembre, los dibujos del pintor alemán Gerhard Richter se expondrán en el Louvre y al mismo tiempo el Centro Pompidou ofrecerá una retrospectiva de su producción.

De vuelta al pasado, el 5 de abril abrirá sus puertas la muestra "Las bellas horas del duque de Berry", dedicada al célebre devocionario creado a principios del siglo XV por los hermanos Limbourg para Jean de France, duque de Berry. Se presentarán cuarenta y siete bifolios, en la que será la última ocasión de admirarlos antes de que vuelvan a ser encuadernados y regresen al Museo Metropolitano de Nueva York.

También muy importante será la muestra "Arlés, las excavaciones del Rhane. Un río para la memoria", que se inaugurará el 9 de marzo y reunirá las piezas más espectaculares del pasado romano de la ciudad del sudeste francés, encontradas en el río Rhane, en cuyo lecho se trabaja con técnicas complejas desde hace un cuarto de siglo.

Extramuros, el Louvre se abrirá al norte de Francia con la inauguración, en diciembre, del Louvre-Lens, construido en esa ciudad por dos celebridades, los arquitectos Ryue Nishizawa y Kazuyo Sejima, del estudio Sanaa.

Fuera de Francia, el museo hará gala de solidaridad con las víctimas del accidente nuclear de Fukushima, con la exposición itinerante "Rencontres", que la próxima primavera llevará una veintena de obras seleccionadas a tres ciudades japonesas.