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El papa León XIV en Uruguay: llamó proteger a los niños y pidió un futuro digno para ellos

León XIV visitó la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en el barrio de Casavalle, uno de los más pobres de Montevideo.

 

Montevideo.- El papa León XIV afirmó este sábado que ningún niño de Uruguay, país "rico en recursos", "debería irse a dormir sin comer, ni debería renunciar a recibir una educación y un futuro dignos debido a la inseguridad que reina en las calles", durante su visita a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en el barrio de Casavalle, uno de los más degradados de la capital.

"Y mucho menos debería sufrir violencia hasta el extremo de llegar a perder la vida", agregó el papa que acudió a este barrio al norte de Montevideo en el segundo día de su visita al país durante la gira en la que también visitará Argentina y Perú.

Tras celebrar misa en Paysandú, León XIV acudió a este barrio con altos índices de pobreza, violencia y tráfico de drogas para bendecir las 12 casas construidas gracias al proyecto parroquial 'Familias de Guadalupe', al que ayudó a financiar con los fondos de la asociación estadounidense 'The Papal Foundation'.



El papa recorrió a pié junto con el arzobispo de Montevideo, el cardenal Daniel Sturla, la entrada de una de las zonas de este barrio de ranchos de chapa y calles de tierra hasta llegar a la zona donde se están construyendo las nuevas casas y conoció a algunas de las familias beneficiarias del proyecto y los bendijo.

"Que estas viviendas sean para sus familias mucho más que un techo: un verdadero hogar donde puedan crecer en dignidad, paz y esperanza", señaló después en su discurso en la parroquia. Y explicó ante las cerca 12.000 vecinos que se congregaron a las puertas de la parroquia: "Es una gran alegría para mí poder visitar esta parroquia, recorrer las calles de este barrio y conocer las obras que con tanto esfuerzo se han realizado. Viéndolos, me siento como en casa, recordando las visitas a distintas comunidades como misionero".

Ante la violencia y la pobreza, el papa afirmó que hay que seguir apostando "por la cercanía caritativa del buen samaritano que, al advertir la desgracia ajena, no fue indiferente, sino que se hizo cargo de la vida de su hermano". Y afirmó: "No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver. No podemos acallar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos. No podemos ignorar que en nuestro entorno hay mucha gente que sufre, que está sola y es vulnerable", dijo citando las conmovedoras palabras de Katherine, que contó ante el papa su historia de abusos, violencia y abandono.

Por ello, instó "a trabajar unidos: la Iglesia, la comunidad civil y el Estado" por el bien común. "En nosotros está la decisión de construir una nueva ciudad, en la que nadie sea excluido, o de seguir cómodamente sumido cada uno en sus propios asuntos", añadió.

"Unamos por tanto nuestros esfuerzos y respondamos con generosidad a la llamada a edificar juntos una patria de hermanos", dijo el papa en un invitación a este Estado laico a una colaboración con las instituciones católicas.

Concluyó con un "Que Dios los bendiga y nuestra Madre de Guadalupe, a quien profeso especial afecto y veneración, pues en su fiesta recibí la ordenación episcopal, los ampare con su manto celestial". 

León XIV pronunció un discurso dirigido a los vecinos y a las familias que participan de la actividad. "Un hijo de este país, tan rico en recursos, no debería a irse a dormir sin comer ni debería renunciar a recibir una educación y un futuro digno debido a la inseguridad que hay en las calles", dijo.